Detectan el primer caso humano de gusano barrenador en EE.UU.

Detectan el primer caso humano de gusano barrenador en EE.UU.
Detectan el primer caso humano de gusano barrenador en EE.UU.

Un viaje a El Salvador terminó convirtiéndose en un caso histórico para la medicina en Estados Unidos. El Departamento de Salud de Maryland confirmó el primer caso humano de infección por gusano barrenador del Nuevo Mundo en el país.

El paciente, que regresaba de Centroamérica, comenzó a presentar lesiones extrañas que los médicos no lograban explicar. Tras extraer las larvas y enviarlas a análisis de laboratorio, los CDC confirmaron la presencia del parásito carnívoro.

Aunque el portavoz del HHS, Andrew Nixon, aseguró que “el riesgo para la salud pública es muy bajo”, el hallazgo encendió las alarmas sanitarias y agropecuarias en todo el país.

El gusano barrenador: una amenaza que come carne

El gusano barrenador es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas. Cuando eclosionan, las larvas se alimentan de la carne viva, perforando los tejidos como si fueran un tornillo.

Si no se trata a tiempo, la infestación puede causar graves daños, infecciones mortales o incluso la muerte del huésped. Aunque los casos en humanos son poco comunes, en animales es devastador y puede propagarse con rapidez en el ganado.

El impacto económico: una plaga que preocupa a ganaderos

Para el USDA, el gusano barrenador no es solo un problema de salud pública, sino un riesgo económico. Una epidemia podría costar a Texas hasta 1.800 millones de dólares por muertes de ganado, medicamentos y pérdidas comerciales.

Estados Unidos importa más de un millón de cabezas de ganado al año desde México, y la cercanía de los brotes en Veracruz (a 595 km de la frontera) ha llevado a suspender importaciones en ciertos periodos para evitar contagios.

Ganaderos y productores de carne se mantienen en alerta, temiendo que la plaga cruce de manera masiva hacia el norte.

La estrategia binacional contra el gusano barrenador

México y Estados Unidos trabajan juntos en una estrategia única: liberar millones de moscas estériles para reducir la capacidad reproductiva del parásito.

Actualmente, una planta en Panamá produce hasta 100 millones de moscas estériles por semana, aunque se estima que se necesitan 500 millones para frenar la expansión. México ya construye una planta de 51 millones de dólares para aumentar la producción y proteger la frontera ganadera.

El recuerdo de una plaga pasada

La última vez que Estados Unidos enfrentó un brote relevante de gusano barrenador fue hace más de 50 años. Los rancheros aún recuerdan las pérdidas millonarias y la desesperación por contener la plaga.

Hoy, medio siglo después, la amenaza regresa desde Centroamérica, recordando que la salud humana y la economía rural pueden verse profundamente entrelazadas.

¿Qué sigue para Estados Unidos?

Por ahora, el caso humano en Maryland se mantiene bajo control y no representa riesgo de propagación. Sin embargo, el mensaje para las autoridades es claro: la vigilancia debe intensificarse para evitar que el gusano barrenador cruce definitivamente a Norteamérica.

El desafío no solo está en la salud pública, sino en proteger al ganado, la economía y la seguridad alimentaria de millones de personas.

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