La administración Trump sorprendió al mundo de la salud pública con una ola de despidos en los CDC. Según informó el New York Times, decenas de empleados fueron removidos, incluyendo detectives de enfermedades, científicos de alto nivel y todo el personal de la oficina de Washington.
Los afectados recibieron notificaciones por correo electrónico, indicando que sus funciones eran consideradas “innecesarias” o “prácticamente idénticas” a las de otros departamentos de la agencia. Aunque todavía no se ha confirmado el número exacto de empleados impactados, el recorte se suma al actual cierre parcial del gobierno federal, que ha enviado a cientos de miles de trabajadores federales a sus hogares.
Impacto en la salud pública y vigilancia de enfermedades
Los CDC son fundamentales para la vigilancia epidemiológica, la respuesta a emergencias sanitarias y la investigación de brotes. La pérdida de detectives de enfermedades y científicos de alto nivel podría afectar la capacidad de los Estados Unidos para responder eficazmente a epidemias y amenazas emergentes.
Especialistas en salud advierten que estos despidos podrían retrasar la investigación de brotes y limitar la capacidad de prevención de enfermedades infecciosas, generando preocupaciones sobre la preparación del país frente a futuras crisis de salud.
Historias detrás del recorte
Entre los empleados despedidos se encontraban veteranos que habían trabajado en casos críticos de gripe, ébola y COVID-19. Muchos recibieron la noticia mientras coordinaban investigaciones o participaban en proyectos de alto impacto. La incertidumbre generada por la falta de información oficial de la Casa Blanca ha añadido tensión entre los científicos, quienes temen que se comprometan años de experiencia acumulada en los CDC.
Reacciones de expertos y comunidad científica
La comunidad científica ha expresado su preocupación por la medida. “Eliminar personal clave de los CDC es un riesgo para la seguridad sanitaria de todo el país”, declaró un experto en salud pública de Harvard.
La ausencia de comentarios oficiales tanto de la Casa Blanca como de los CDC ha intensificado la especulación sobre los motivos detrás de estos recortes y su posible efecto en la capacidad de respuesta frente a emergencias sanitarias.
