En una tarde de sábado que prometía tranquilidad en el centro de Múnich, el caos se desató en cuestión de minutos. Eran las 20:00 horas cuando los gritos rompieron el bullicio habitual de Theresienwiese, una zona frecuentada por locales y turistas. Una mujer, cuchillo en mano, atacaba al azar a los transeúntes. El horror había comenzado.
La respuesta policial: rápida, pero letal
Testigos alertaron a la Policía de Múnich, que acudió al lugar en minutos. Según reportes oficiales, la atacante —una mujer de 30 años, posiblemente con antecedentes psiquiátricos— se negó a soltar el arma. La situación escaló rápidamente y, tras un intento fallido de reducción, un oficial le disparó. Fue trasladada al hospital, pero murió poco después.
Dos heridos y un país en alerta
Las víctimas, un hombre de 56 años y una mujer de 25, sufrieron heridas leves. Aunque se descartó un segundo atacante, las autoridades acordonaron el área de St. Pauls y Bavariaring, en el corazón de la ciudad. El hecho encendió de nuevo las alarmas en un país que vive bajo el peso creciente de los ataques con cuchillo.
Una epidemia silenciosa: 79 ataques diarios con cuchillo en Alemania
No es un caso aislado. Según cifras de 2024, Alemania registró 29.000 ataques con arma blanca, un promedio de 79 incidentes al día. Las ciudades más afectadas incluyen Hamburgo, Berlín y Frankfurt. Las autoridades han comenzado a restringir el porte de cuchillos en espacios públicos, pero la violencia no cesa.
El caso Hamburgo y un patrón preocupante
Menos de un mes antes, la estación central de Hamburgo fue escenario de un ataque similar. Una mujer de 37 años apuñaló a doce personas antes de herirse a sí misma. Coincidía con el inicio de las vacaciones escolares, lo que aumentó la magnitud del incidente.
Los ataques en lugares concurridos, muchas veces protagonizados por personas con problemas de salud mental, se han vuelto una preocupación constante para las autoridades alemanas. Expertos señalan que se necesita una reforma urgente tanto en políticas de salud mental como en control de armas blancas.
Salud mental, el gran pendiente
La agresora en Múnich, de origen búlgaro, podría haber sufrido un trastorno psicológico. Aún no se ha confirmado, pero la tendencia es clara: muchos atacantes recientes comparten historias de abandono, trastornos no tratados o aislamiento extremo. El debate sobre la prevención de la violencia vinculada a salud mental gana fuerza en la opinión pública.
¿Qué medidas toma Alemania?
Tras el incremento de estos hechos, el gobierno ha comenzado a prohibir el porte de cuchillos en estaciones de tren y eventos públicos. Sin embargo, algunos sectores exigen controles más severos, incluyendo evaluaciones psicológicas para personas en riesgo y refuerzos policiales en zonas críticas.
