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EnergyFi y la revolución verde de las criptomonedas
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EnergyFi y la revolución verde de las criptomonedas

por La Verdad

EnergyFi y la revolución verde de las criptomonedas

EnergyFi y la revolución verde de las criptomonedas

El mismo día del tweet de Elon Musk en el que anunciaba que su empresa dejaría de aceptar Bitcoin como medio de pago en mayo de 2021 debido a la preocupación por el medio ambiente y a la prohibición de la minería de esta criptomoneda por parte de algunos gobiernos, el Bitcoin tuvo una caída de un 6% y se plantearon una serie de cuestiones medioambientales. 

El director ejecutivo de Tesla ya había declarado que le preocupaba mucho el consumo creciente de energía y de combustibles fósiles necesarios para hacer funcionar la red de Bitcoin. A pesar de ser un gran fan de esta tecnología y creer que representa el futuro, Musk no aceptará Bitcoin hasta que se convierta en una opción más ecológica, e incluso está considerando optar por otras criptomonedas que consuman menos energía.

Ahora bien, a partir de esto surge el interrogante de si la declaración de Elon Musk es legítima o se trata sólo de una jugada de marketing o incluso de una manipulación del mercado. ¿Existe realmente una alternativa viable para llevar a cabo esta revolución “verde”?

El impacto ecológico de las criptomonedas

En primer lugar, es importante tener en cuenta que no son las criptomonedas propiamente dichas las que contaminan, sino el proceso de minería y la energía que utilizan.

Es necesario trazar una línea entre dos tipos de consensos para las criptomonedas: las que se basan en el proceso conocido como PoS (prueba de participación) y las que se basan en PoW (prueba de trabajo) para hacer funcionar sus redes. 

Las primeras no plantean problemas específicos, tienen un impacto insignificante sobre el medio ambiente. De hecho, lo que implican principalmente es que uno “bloquea” sus activos o una parte de sus activos, por un lapso determinado, con el objetivo de validar un bloque, lo que resultará en una ganancia (las tasas). Una nueva implementación que es bastante admirable. 

Sin embargo, las criptomonedas basadas en el sistema PoW requieren cálculos cada vez más “complejos” para validar un bloque. De este modo, el carácter competitivo de este sistema premia a las máquinas más avanzadas que necesitan actualizarse constantemente para mantenerse al día, lo que genera un enorme desperdicio y contaminación de componentes, que se desechan no bien se vuelven obsoletos. Esto se evidencia principalmente con el hardware ASIC, el hardware de minería más famoso para criptomonedas, que a diferencia de otros componentes informáticos no puede reutilizarse para otros fines.

Estos residuos suponen más de 12.000 toneladas de basura electrónica al año, según Digonomist.

Sin embargo, eso no es nada comparado con la contaminación que se genera por la electricidad: las emisiones de carbono son hoy la principal fuente de polución, y no dejan de crecer.

Se trata de un verdadero negocio. De hecho, algunos lo llaman el proceso de “convertir la energía en dinero”, llevado a cabo por famosos empresarios que instalan “granjas mineras” y otros que incluso van a países donde la electricidad y los alquileres son más baratos. Como es de esperar, la mayor concentración (65%) de estas granjas se encuentra en China, que utiliza principalmente carbón (con altas emisiones de dióxido de carbono), y desde hace poco combustibles fósiles, a pesar de que el país acaba de prohibir la minería de Bitcoin.

Según la CNBC, la red de Bitcoin utiliza tanta energía al año como toda la Argentina. Y también emite más de 36 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, la misma cantidad que Nueva Zelanda. 

Entonces, ¿cómo podemos hacer frente a esta gran amenaza y qué alternativas debemos considerar? 

Una nueva generación verde de criptomonedas 

Algunos proyectos están recurriendo a la energía renovable, lo que se conoce como la “revolución verde de las criptomonedas”, la cual no necesariamente tiene un mayor costo o está sujeta a las fluctuaciones estacionales, como lo que sucedió en China, que tuvo que recurrir a los combustibles fósiles durante una temporada de sequía.

Pero, ¿usar energías renovables es la única solución en este momento?

No, y así lo demuestran proyectos como EnergyFi.

El token EFI funciona mediante el sistema PoS (prueba de participación), que no requiere de máquinas complejas para validar los bloques como en el caso de PoW, por lo que este nuevo enfoque permite que las criptomonedas funcionen sin minería. 

Si mencionamos esto es porque forma parte de los proyectos que pueden “agilizar” esta revolución, porque no se trata apenas de una criptomoneda sino de todo un ecosistema.

De hecho, le permite a cualquier creador novato (o desarrollador experimentado) ser capaz de lanzar su propia criptomoneda, e incluso recaudar fondos (EnergyPad) en una red sostenible, verde, y sumar a esa criptomoneda a su plataforma de comercio descentralizada (DEX).

Por su parte, los propietarios de los tokens podrán recibir un ingreso pasivo automático, utilizar sus tokens dentro de los servicios de EnergyFi, acceder a tarifas reducidas por utilizar la plataforma de intercambio y también a préstamos, a través de EnergyLend.

Este enfoque demuestra que no es necesario comprometer nuestro planeta para desarrollar un ecosistema exitoso basado en blockchain y que siga siendo igual de rentable para los inversores a través de los mecanismos de recompensa que son el staking y el farming (mediante EnergySave).

¿Podrá este proyecto llamar la atención de empresas como Tesla, que están en la búsqueda de criptomonedas que consuman menos del 1% de la energía total utilizada por la red de Bitcoin para volver a aceptar este tipo de pago?

Conclusión

Podemos concluir que las criptomonedas y la tecnología subyacente (el blockchain) son bastante revolucionarias y que formarán parte de todos los aspectos de nuestras vidas, incluso más que Internet, pero ¿a qué costo? Por este motivo, necesitamos alternativas limpias como EnergyFi para llevar estas tecnologías al siguiente nivel.

Como aún queda mucho trabajo por hacer, ya que sólo el 39% de la minería se realiza mediante el uso de energías renovables, creemos que Elon Musk hizo lo correcto al dar este ultimátum antes de que sea demasiado tarde. 

Encuentra más información sobre este ecosistema en la web oficial de EnergyFi: http://www.energyfi.io/

Haz la diferencia y forma parte de la revolución verde ahora mismo con EnergyFi.

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