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Quintana Roo

Salven a los tlacuaches, inofensivos y aliados

por La Verdad

Licety Díaz/ Diario La Verdad  CANCÚN, Q. Roo.- Cuando por azares del destino, hace seis años, se encontró un animalito en el estacionamiento de un resort de la zona hotelera, Claudia González Camacho no imaginaba que eso le cambiaría la vida, a pesar de que, a los tres días, se murió.

“Fue un domingo en la noche, yo no sabía qué era, sólo pude ver que estaba temeroso, parecía viejo y ciego. Así que decidí llevarlo a mi casa, le tomé una foto y lo subí a las redes sociales en busca de apoyo”, recuerda.
Contó que algunos lo calificaron como zorro pero otros dijeron que era familia de la rata y era transmisor de la rabia y que lo botara, luego de 20 comentarios alguien dio en el clavo y le dijo que era un tlacuache y que estas especies no hacían daño. Acudió con un veterinario, pero le dijo que no atendía a esa especie porque era de fauna silvestre. De modo que, lamentablemente, por falta de asistencia, a los tres días el animalito murió. [caption id="attachment_780164" align="alignnone" width="640"] Las hembras son las más lentas.[/caption]

CRUZADA

Pero lejos de quedarse con la frustración de no haber podido hacer nada, empezó a investigar más sobre ellos y quedó maravillada por lo que halló: No era transmisor de ninguna enfermedad peligrosa y no era un roedor; todo lo contrario, es de comportamiento tranquilo. Así que decidió emprender una cruzada para rescatar a la especie. Con amigas fundó la agrupación ‘Salvando tlacuaches’, teniendo como brazo derecho a Eugenia Poblete, aunque también la apoyan otras ocho personas. Todas se dedican al rescate cuidado y posterior devolución de los animales a su hábitat, contando con la supervisión, guía y consejos de fauna silvestre, además del apoyo de dos veterinarios.

ESPECIE AMENAZADA

Casi a diario les llegan reportes de animales violentados por los humanos: a machetazos, palazos y atropellamientos.
“El 80 por ciento de los que sufren atropellamientos en Cancún y Puerto Morelos son hembras, al moverse lento por el peso de las crías; “por lo general logramos salvar las crías, las cuales alimentamos, y cuando tienen un tamaño y peso prudente los devolvemos a su comunidad para que se encuentren con otros de su población, en la selva”, indicó.
En México está prohibido tener uno como mascota al ser fauna silvestre, quien tenga un ejemplar sólo puede ser por corto tiempo, aunque en Europa sí están permitidos.

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