Quintana Roo

Ejidatarios de Bacalar temen despojo de terrenos en proyecto del Tren Maya

Los ejidatarios de Bacalar temen que sus terrenos sean expropiados sin que se les entregue alguna indemnización.

Preparan estrategia legales para evitar “madruguete” en torno a predios ejidales; sin comunicación con enlaces federales desde hace un año

Por Efrén Martín

25/02/2021 10:56

Ejidatarios de Bacalar aseguraron que preparan recursos legales para blindar sus tierras ante el riesgo de que sean víctimas de un despojo disfrazado de expropiación como parte del proyecto del Tren Maya.

El presidente del Comisariado Ejidal de Bacalar, Luis Chimal Balam, advirtió que pretenden ampararse de una eventual expropiación de tierras, tras el anuncio de que el Ejército Mexicano intervendrá en el tramo Tulum-Chetumal del Tren Maya.

Lo anterior, porque consideran que existiría el riesgo de ser despojados de sus predios, a fin de instalar en ellos las vías del tren, con el argumento de que son terrenos de utilidad pública para la Nación. 

Recursos legales necesarios

Luis Chimal Balam insistió en que, en el núcleo ejidal, preparan los recursos legales necesarios para blindar la posibilidad de un despojo de tierras disfrazado de expropiación, e impedir la afectación patrimonial y económica.

Dejó en claro que desde hace más de un año no tienen contacto con los representantes del FONATUR, Rogelio Jiménez Pons, y Pablo Careaga, quien operaba la negociación con el ejido, y quienes abandonaron los acuerdos preliminares en torno a los terrenos.

Desde hace un año no dialogan con representantes del proyecto del Tren Maya.

Recordó que originalmente se planteaba una asociación para permitir la participación y beneficios económicos directos para los ejidatarios, además del compromiso para contratar mano de obra local en los trabajos del Tren Maya.

También analizan la posibilidad de que un perito valuador pueda intervenir para determinar el costo de las tierras y evitar que les quiera pagar a un precio menor su valor.

Puntualizó que no se oponen al proyecto del Tren Maya, sino que no quieren resultar afectados en su patrimonio.