Quintana Roo

Diputados otra vez fuera del Congreso del Estado

Con esta nueva toma del Congreso del Estado, los diputados locales no tienen sede para sesionar.

Colectivos feministas exigen que despenalización del aborto ingrese al Pleno de la XVI Legislatura; prohíben paso a legisladores y trabajadores

Por Efrén Martín

26/02/2021 10:18

Los diputados locales nuevamente quedaron sin sede para sesionar, luego de que grupos feministas decidieron retomar el bloqueo permanente de los accesos al Congreso del Estado en represalia porque no se dictaminó el aborto libre para Quintana Roo.

Se trata de una radicalización de la postura de los colectivos feministas como consecuencia de que, en comisiones, finalmente no se dictaminó el aborto libre, tal como se había acordado con el Legislativo.

Desde la noche del jueves, la Red Feminista Quintanarroense retomó el bloqueo de accesos en el inmueble que alberga al Poder Legislativo, impidiendo el ingreso a diputados, guardias de seguridad y trabajadores administrativos.

Como informó La Verdad Noticias, hace dos semanas se firmó un acuerdo que permitió que se reanudarán las labores en el Congreso del Estado, que desde noviembre del año pasado permanece tomado por las feministas.

Luego de que el miércoles no se dictaminó en comisiones la despenalización del aborto, la Red Feminista Quintanarronse asumió el control total del inmueble y ahora los diputados quedaron sin sede para realizar sus sesiones.

El diputado Roberto Erales Jiménez señaló que están a la espera de definir a dónde serán convocados para las próximas sesiones legislativas, luego de que ya utilizaron como sedes alternas el Centro Internacional de Negocios y Convenciones y el Museo de la Cultura Maya.

Se mantiene la polémica en torno a la toma del Congreso del Estado.

Mientras las Feministas han anticipado el bloqueo permanecerá hasta que la iniciativa de despenalización del aborto sea votado ante el Pleno, los grupos Provida demandaron la liberación del Congreso del Estado.

Incluso, colocaron una lona con la leyenda “Queremos el Congreso abierto para todos los ciudadanos” aunque, hasta el momento, el control del inmueble se mantiene por parte de los colectivos feministas.

Afuera del edificio puede observarse a algunos trabajadores del Poder Legislativo, en una especie de guardia, pero sin realizar ningún intento de ingresar a las instalaciones.