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‘Casas Ara’, las mejores... en acumular quejas

por La Verdad

Ariel Velázquez/Diario La Verdad Cancún, Quintana Roo.- Conforme a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la inmobiliaria Consorcio de Ingeniería Integral, mejor conocida como ‘Casas ARA’, es la desarrolladora inmobiliaria que encabeza el mayor número de quejas en el estado de Quintana Roo, como consecuencia de los vicios ocultos y otras deficiencias que presentan sus construcciones, que incluso motivan que los adquirientes las abandonen y dejen de pagar sus créditos. Y es que de acuerdo a la Profeco, lejos de ofrecer un patrimonio, los hermanos Germán y Luis Felipe Ahumada Russek, dueños de esta empresa, se aprovechan de la necesidad de miles de quintanarroenses y migrantes de otras entidades y países para enriquecerse, ya que ellos cobran el total de los créditos al INFONAVIT, ISSSTE o bancos, por lo que poco les importa los daños que puedan tener después de su entrega. Los adquirientes piensan que compran una vivienda de calidad a buen precio, sin embargo acaban pagando más en composturas, trámites, abogados y hasta en médicos, debido a que no cuentan las casas con drenajes conectados, porque los desechos se canalizan a fosas sépticas gigantes, que también contaminan los mantos freáticos. Sin embargo, ante la necesidad de los trabajadores y sus familias, los adquieren, en tanto los desarrolladores continúan realizando construcciones “al vapor”, y no siempre cumplen con lo que ofrecen, precisó la Profeco, delegación Quintana Roo, quien reiteró que casas ARA, en este rubro es una de los que más demandas tienen. De acuerdo a datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en el estado, proporcionados por la responsable de difusión en Cancún, Ana Laura Castillo, en los últimos dos años se han interpuesto un total de 200 quejas contra inmobiliarias, de las cuales entre las más fraudulentas destacan: ARA, Viveca, Sare y Cadu. Estas empresas incluso no solo en Quintana Roo, sino en varios estados del país ocupan el cuarto lugar en número de anomalías, en relación a su giro comercial, encabezando la lista las compañías telefónicas, bancos y Compañía de Luz y Fuerza, precisó la Profeco. En el último reporte de esta dependencia, en lo que va del 2017 solo en Benito Juárez, se contabilizaron 47 quejas; mientras que el año pasado contabilizaron oficialmente 62 en total, en donde ARA fue la más reincidente, el monto reclamado en total es de tres millones 192 mil 751 pesos, por diversos conceptos. Durante este periodo la Profeco, es decir en los primeros nueve meses del año, ya recuperó un millón 273 mil 583 pesos. Los motivos por los que más se quejaron los querellantes son: la negativa a la devolución del depósito, negativa a la entrega del producto y negativa al cambio o devolución, así como vicios ocultos y materiales deficientes en calidad. De ahí que se recobraron a favor de los consumidores más de cuatro millones 135 mil pesos entre 2016 y lo que va del año por estos conceptos, solo en Cancún.

Millonarios de Forbes

Desde 1977, los hermanos Ahumada Russek, propietarios “Casas ARA” han condenado a más de un millón de mexicanos a sumirse en el hacinamiento, la impotencia y la depresión. También al coraje y desesperación de verse engañados y no poder hacer nada para remediarlo, pues existen documentos suscritos de por medio, así como adelantos de dinero, que se perderían. Son más de 300 mil casas construidas por la desarrolladora en 37 años de operación a lo largo y ancho del país, mismas que no cumplen con los mínimos requisitos que marcan las normas internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como de los Derechos Humanos y Constitucionales, para tener una vivienda digna. Las casas y departamentos que ofrecen en Cancún las catalogan como “residenciales”: un sueño dorado. Cuando en realidad venden pesadillas, por eso la Profeco continuamente los sanciona.

Definición ONU

“El derecho humano a una vivienda adecuada es el derecho de toda mujer, hombre, joven y niño a tener y mantener un hogar y una comunidad seguros en que puedan vivir en paz y con dignidad”, es la definición de la ONU sobre esta problemática que aqueja a millones de mexicanos, la falta de una vivienda digna. La Profeco y los organismos internacionales consideran como una vivienda digna aquella en la que se tiene seguridad jurídica de la tenencia; disponibilidad de servicios, materiales, facilidades en su adquisición y buena infraestructura; habitabilidad; accesibilidad; entorno saludable, y adecuación cultural. Las maquetas de casas ARA y las casas muestras, se presentan como bellas e impecables, pero en los hechos no tienen nada que ver con la realidad. Esto se puede constatar en los últimos desarrollos construidos: Nautilius, Real Oasis y Terranium, cuyos precios de las viviendas oscilan entre los 640 mil, 650 mil y un millón 100 mil pesos, respectivamente. Nada económicas para un empleado medio que empeña más de la mitad de su vita laboral con tal de conseguir un lugar propio donde vivir. Los espacios son tan reducidos que una familia de cinco personas vive hacinada, según se pudo constar por las quejas de los que las habitan, sin embargo los “promotores” de esa empresa niegan que sean espacios pequeños y argumentan que son para “ejecutivos”. Es decir para una o dos personas. Mientras tanto, los hermanos Ahumada Russek, siguen acumulado dinero que suma más de 500 millones de dólares, de acuerdo a la revista Forbes, donde se publica una lista de los hombres más ricos del mundo.

Explosión demográfica

De acuerdo al INFONAVIT de las 15 mil casas y departamentos que se producen anualmente en la entidad, más de un 70% son de interés social y nivel medio, es decir 12 mil viviendas, mientras que el 30%, unas tres mil, corresponde a desarrollos para alto poder adquisitivo. Todo esto es a consecuencia de la explosión demográfica que se vive en la entidad ya que el estado crece a un ritmo de 100 mil nuevos habitantes por año, según el INEGI, en 2015 había un millón y medio de habitantes, más lo que ya se acumuló en estos casi dos años. Por su parte datos del INEGI, arrojaron que se han construido y vendido en los últimas dos décadas 345 mil nuevas viviendas por diferentes empresas, por lo que si se hace una multiplicación, de cuatro personas por familia, en dichas edificaciones viven un millón 200 mil personas, mientras que el restante medio millón, ya tenía desde antes donde vivir, por ser nativos o por herencia, consideró finalmente.

Siguen las ventas

El gerente de créditos del INFONAVIT en el estado, Víctor Hugo Ducoing Pedroza, reiteró que Quintana Roo es de los estados donde más se construye vivienda, salvo Nuevo León y la CDMX; en esta última por el sismo del 19 de septiembre, se espera que recobre un fuerte impulso la vivienda popular y para la clase media, aunque aún es pronto para hacer estimaciones aducadas. Informó que 91 mil derechohabientes pueden acceder a un crédito, aunque reconoció que los montos promedio van de los 350 mil a 400 mil pesos, pero se pueden prestar un millón 800 mil pesos. Expuso que la idea es contar con 20 mil créditos aplicados este año en Quintana Roo, según se comprometió el director general del INFONAVIT, David Penchyna. Destacó que se producen 15 mil viviendas por año en la entidad, lo que representa un incremento entre 7 y 10% anual, y que están listos para la liberación de créditos, aunque reconoció que se tiene una cartera vencida del 5%, por lo que a nivel central se hacen las recuperaciones de vivienda. Apuntó que todas las viviendas son supervisadas por un verificador de obras. Cuando está registrada, ante INFONAVIT apuntó, se tiene la certeza de que es supervisada desde el principio hasta el terminado, es decir de cero a 100 %.

El tamaño sí importa

Sobre el hacinamiento aclaró Ducoing Pedroza que el INFONAVIT no es una autoridad que regule los espacios, “somos financiera social, para que un trabajador que no tenga acceso a los créditos bancarios para vivienda lo pueda hacer”, indicó. En torno a las dimensiones, dijo que son las autoridades encargadas de autorizar estos permisos las que las corroboran, que sean más objetivas a la realidad y acorde a los estándares.
“El INFONAVIT solicita que se mejoren espacios, el sector laboral del INFONAVIT ha sido muy enfático, existe un candado a nivel nacional ya no se puede financiar viviendas menores a 42 metros cuadrados. Ya había permisos, en otros estados con menores dimensiones de ahí la medida, pero no somos autoridad para impedir que se construyan más pequeños”, reiteró.
Dijo que meter a ocho personas en una habitación, es culpa de quien compro la casa, no del que la financia o del que la edifica, aunque reconoció que tienen mucho que ver el poder adquisitivo.  

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