Secciones
Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres
Quintana Roo

Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres


Mujeres ganan hasta 340 mil pesos al prestar su vientre; buscan prohibir esta práctica que surge por necesidades de resolver problemas que impiden a las mujeres concebir y parir un hijo
 

por RebecaGonzalez , AlejandraGalicia

Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres

Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres

Una mujer de Cancún que cuente con salud y esté dispuesta a prestar su vientre para que una pareja tenga un hijo, puede obtener recursos hasta por 340 mil pesos.
En Cancún existen agencias de fertilidad que pagan a mujeres para que funjan como madres sustitutas prestando su vientre durante el proceso de gestación. En el destino turístico existen agencias de fertilidad que son de origen europeo y han encontrado nicho de mercado ante la demanda de parejas que buscan tener un hijo.

Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres
Un negocio la renta de vientres en Cancún

Una de las agencias de fertilidad de origen europeo y que ofrece servicios en Cancún es la empresa New Life que paga 13 mil 500 dólares, equivalente a 240 mil pesos y hasta 18 mil 500 dólares o 340 mil pesos, a mujeres interesadas en ser madres sustitutas.
El procedimiento se realiza a través de la fertilización in vitro, la madre sustituta recibe los genes de los padres biológicos. La agencia de fertilidad requiere que la “madre sustituta”, sea una mujer de 18 a 35 años, no estar casada, aunque no existe limitación para las mujeres que están solteras, viven en unión libre o se encuentran divorciadas.


También es necesario que la madre sustituta haya tenido al menos una vez un hijo vivo, y no haber tenido más de una cesárea y en general que cuente con buena salud para procrear.

La madre sustituta es elegida por el médico y especialistas de la agencia de acuerdo a los resultados de salud, y no es seleccionado por la pareja interesada en tener al hijo o hija. La mujer que presta su vientre firma un contrato, los pagos son a través de cuotas y depositadas en transferencias bancarias
De acuerdo con la agencia de fertilidad anteriormente contaban con sucursales en Tabasco y posteriormente abrieron en Cancún y debido a la demanda de parejas que buscan tener un hijo se establecieron en el destino turístico, actualmente tienen cinco años operando en la entidad. En plaza Atrium sobre la avenida Nichupté.

Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres
Wendy y su esposo han intentado –sin éxito- durante seis años tener un hijo. Tabasco es la alternativa para esta pareja, por medio de la maternidad subrogada.

Las mujeres que deciden convertirse en madres sustitutas tienen la posibilidad de elegir el programa que más les interese, y especialistas realizan revisiones endovaginales a través de una ginecóloga para verificar los avances del embarazo, la mujer da a luz en clínicas privadas de Cancún, en este caso la agencia lo hace a través del Hospital Galenia.
Las agencias de fertilidad, ofrecen servicios a parejas que tienen problemas de fertilidad, pero también a parejas del mismo sexo. 

Vientres de alquiler, una opción fuera de la ley en Yucatán

Karlito es un niño consentido, no tiene una, sino dos madres que cuidan de él; nació a principios de 2015, un año después que Lorena y Karla – sus mamás- contrajeran matrimonio tras ganar un amparo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), pues en Yucatán hasta ahora la legislación para el matrimonio igualitario es desierta.

Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres
Las nuevas tecnologías permiten a las parejas tener hijos por maternidad asistida y subrogación de un vientre.

La pareja ya conocía el camino jurídico, por eso cuando el juez del Registro Civil de Mérida se negó a asentar al pequeño dado a luz por una de las mujeres, otra vez tuvieron que recurrir a la justicia federal para conseguir un nuevo amparo, este para obligar a autoridades civiles a dar una identidad al bebé, quien fue registrado en junio de 2015 como hijo de las dos féminas.
En ese mismo 2015, otra pareja del mismo sexo, en este caso dos varones que previamente habían contraído matrimonio también por un amparo, conocían a su primer hijo, un bebé producto de la inseminación con el esperma de uno de los padres, en un vientre subrogado.
En este segundo caso de hijos de parejas homoparentales en Yucatán el camino para lograr el reconocimiento del bebé fue más tortuoso, ya que por principio las autoridades del Registro Civil expusieron como argumento para negar el registro del niño, que solo uno de los padres tenía un vínculo biológico con el bebé; el otro individuo “no tenía nada qué ver”.

Cancún, ‘el paraíso’ para alquiler de vientres
“No podemos prohibir que las parejas puedan hacer uso de las modernas técnicas de reproducción para tener un hijo”, dijo el magistrado Jorge Rivero Evia.

El caso llegó hasta la SCJN y finalmente en noviembre de 2018, cuando el niño ya había cumplido tres años de edad, pudo por fin ser inscrito en el Registro Civil como hijo de ambos hombres.
En la resolución, la SCJN a través del proyecto del ahora ex ministro José Ramón Cossío Díaz, se señala que con la concesión del amparo no sólo se garantiza el derecho de identidad y filiación del menor, sino también el de la vida privada de la pareja.
“El menor requiere para su desarrollo contar con todos los derechos derivados de la filiación, como los alimentarios, sucesorios, así como a recibir cuidados, educación y afecto“, menciona el fallo.

Realidad que debe regularse

Ambos casos, únicos hasta ahora en el estado de Yucatán, reflejan una realidad innegable que ocurre en todo el país. 
Con excepción de los estados de Tabasco y Sinaloa, la falta de legislación sobre la maternidad subrogada produce un limbo legal al respecto.
“Si ya las nuevas tecnologías permiten a las parejas tener hijos por maternidad asistida y subrogación de un vientre, entonces lo que sigue es la regulación en la Ley General de Salud y acotarse debidamente para evitar la ‘cosificación y mercantilización’ del ser humano”, expone el magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Yucatán Jorge Rivero Evia.
“No conseguimos nada prohibiendo, no podemos tapar el sol con un dedo”, dijo ante la posibilidad que las parejas puedan hacer uso de las modernas técnicas de reproducción para tener un hijo, pero deben ser regulados para fines altruistas, porque es inevitable que se den casos aun cuando no exista ley. Y no porque se prohíba va a dejar de existir, sentencia.
Sin embargo considera como dudosa su constitucionalidad si se regulara en el Código de Familia o en los Códigos Civiles, mientras que si se contempla en la legislación referente a la salud estaría acorde con el Derecho a la Salud. 
Rivero Evia, recordó que existe una propuesta de iniciativa en el Congreso de la Unión en la tendencia de ser incluida en una normativa de salud. Pero es solo una propuesta como muchas otras a la espera de ser analizadas y discutidas.

Caso Tabasco

Aunque coincide con el magistrado Jorge Rivero Evia en el sentido que estas nuevas técnicas de reproducción asistida y subrogación de vientres debe ser regulada por la Ley General de Salud, la investigadora de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Gisela María Pérez Fuentes, acota que estos nuevos mecanismos de procreación surgen por necesidades de resolver problemas médicos que impiden a las mujeres concebir y parir un hijo. 
“No estoy en contra de la ciencia, sino de la mercantilización de la figura, y tampoco podemos creer que es suficiente una regulación por el Código de Familia o Civil, sino que son los médicos en decisiones colegiadas de los comités de Bioética en los hospitales quienes deben definir los casos”, apuntó la investigadora, quien junto a su colega Karla Cantoral Domínguez, es coautora del libro “La Maternidad Subrogada”, que es una de las pocas literaturas que existen en México con relación al tema.
La investigación de ambas docentes parte del Código Civil del estado de Tabasco, que en su artículo 92 se refiere a los hijos nacidos como resultado de la participación de una madre gestante sustituta que lleva un embarazo a término y proporciona el útero más no el componente genético, o de una madre subrogada que provee además  el material genético (óvulo). También incluye el concepto de madre contratante como aquella mujer que conviene en utilizar los servicios de la madre gestante sustituta o de la madre subrogada, según sea el caso. 

Inconvenientes

En Tabasco, existen registros que del 2013 al 2017 ocurrieron por lo menos 190 nacimientos a través de vientres subrogados.
Dada la benevolencia de la ley tabasqueña, mujeres que rentaron sus vientres, incluso a extranjeros, resultaron contagiadas con VIH, fueron abandonadas o defraudadas. En algunos casos las madres contratadas se arrepintieron de entregar al bebé una vez nacido, lo que dio inicio a duras batallas legales. En otros casos, donde los padres eran parejas homosexuales, debieron librar extensas litigios para conseguir el registro de los bebés. Incluso se habló de la posibilidad que mafias internacionales en la trata de personas, estuvieran beneficiándose de la ley de Tabasco.
Debido a toda esta problemática, los legisladores decidieron aplicar reformas al Código Civil en el 2015, con las cuales, impiden que extranjeros puedan participar en la renta o alquiler de vientres en Tabasco. Tampoco se permite la operación de empresas como intermediarias entre la madre sustituta y la contratante. 
Pero no logra impedir que se establezcan convenios monetarios y sus conflictos subsecuentes entre contratantes y arrendadoras del vientre. 


Los legisladores determinaron que la gestación asistida y subrogada, así como la sustituta, sólo puede ser contratada entre mexicanos y por la imposibilidad física o contraindicación médica prescrita a una mujer.

Las reformas facultan a la Secretaría de Salud para estar a cargo y supervisar que se cumpla con todos los pasos médicos y sanitarios para llevar a cabo la renta de vientres. Una madre que alquiló su vientre no podrá hacerlo más de dos veces, señala la reforma.

Un caso para reflexionar

Wendy y su esposo han intentado –sin éxito- durante seis años tener un hijo por medio de diversos métodos de reproducción asistida, ya que por una enfermedad no le es posible concebir.
“Saber que podría existir una posibilidad por medio de un vientre subrogado, me hace tener esperanzas, pero enterarme que solo en Tabasco que es el estado más cercano a Yucatán, se permite legalmente, reduce estas esperanzas, porque ni mi esposo ni yo podríamos dejar Yucatán y nuestros trabajos para radicarnos allá, es muy difícil” asegura Wendy.
Ella forma parte de una familia muy unida entre la que hay una persona dispuesta a prestar su vientre, pero ante la imposibilidad de hacerlo en forma legal, aseguró que no está en condiciones logísticas, familiares y económicas  de radicar en Tabasco para que bajo el amparo de la ley, llevar a cabo allá el proceso de subrogación del vientre para ser madre finalmente.
Durante el tiempo en que Wendy se ha sometido a diversos procedimientos ha sido testigo de la cantidad de mujeres que como ella anhelan ser madres, y también se ha dado cuenta que a pesar que la maternidad subrogada es un hecho ya en Yucatán, es un tema del que se habla muy poco en forma abierta, por lo que pidió al Congreso legislar en la materia y abrir con ello una oportunidad para quienes como ella, por causas médicas hasta ahora no han podido procrear.

¿Qué es la maternidad subrogada?

La maternidad subrogada ocurre cuando una mujer carga el embarazo y da a luz a un bebé que le pertenece a otros padres genética y legalmente. También se utilizan los términos madre gestacional y vientres de alquiler para referirse a esta técnica de reproducción asistida. 

Temas

  • Maternidad subrogada
  • cancún
  • vientres de alquiler

Comentarios