¿Cómo se contagia el Virus Nipah? Claves para entender su transmisión

Nipah es el virus que activó protocolos de emergencia en India tras confirmarse casos positivos en Bengala Occidental.

¿Cómo se contagia el Virus Nipah? Claves para entender su transmisión

Nipah es un patógeno zoonótico que ha puesto en alerta máxima a las autoridades sanitarias de India. La confirmación de cinco casos positivos en el estado de Bengala Occidental motivó el despliegue de brigadas epidemiológicas inmediatas.

La Organización Mundial de la Salud clasifica a este agente infeccioso dentro de su lista de enfermedades prioritarias. Esta categoría se reserva para patógenos que representan un riesgo mayor para la salud pública internacional por su potencial epidémico.

El Nipah pertenece al nivel de bioseguridad 4, el estándar más riguroso de contención biológica en laboratorios. Este grupo incluye virus de alta peligrosidad como el ébola, debido a la gravedad de los cuadros clínicos que provoca.

Actualmente, las autoridades de salud en India mantienen bajo vigilancia a 190 personas que tuvieron contacto directo con los infectados. El cerco sanitario busca frenar la propagación de una enfermedad que carece de vacuna o tratamiento antiviral específico.

La letalidad de este virus es una de las mayores preocupaciones para la comunidad científica global. Según registros históricos de brotes anteriores, la tasa de mortalidad puede oscilar entre el 40% y el 75% de los pacientes.

El Nipah tiene como reservorio natural a los murciélagos frugívoros, conocidos comúnmente como zorros voladores, del género Pteropus. Estos animales portan el virus de forma asintomática, pero pueden excretarlo a través de su saliva, orina o heces.

Transmisión y reservorios del Nipah

La infección se transmite a los seres humanos principalmente por el contacto directo con animales infectados, como cerdos o murciélagos. También ocurre mediante el consumo de alimentos que han sido contaminados por secreciones de estos portadores naturales.

En brotes previos documentados por la Organización Mundial de la Salud, se identificó que el consumo de savia de palma datilera era una vía de contagio. Los murciélagos suelen lamer la savia recolectada en recipientes abiertos durante la noche.

El Nipah también presenta una característica crítica: la transmisión de persona a persona. Este mecanismo ocurre generalmente en entornos familiares o centros hospitalarios donde no se aplican medidas de aislamiento estrictas.

Los fluidos corporales de los pacientes infectados son altamente contagiosos durante la fase aguda de la enfermedad. Por ello, el personal médico en India ha reforzado el uso de equipo de protección personal nivel 4 para atender los casos actuales.

La vigilancia epidemiológica en Bengala Occidental incluye la toma de muestras ambientales en zonas frutícolas cercanas a los focos de infección. Se busca determinar si existe una carga viral inusual en la fauna local que explique este nuevo brote.

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Síntomas y complicaciones clínicas

El periodo de incubación del virus varía entre 4 y 14 días, aunque se han documentado casos aislados con periodos de hasta 45 días. Los pacientes suelen presentar inicialmente un cuadro febril inespecífico acompañado de cefalea intensa y mialgias.

A medida que progresa la enfermedad, el Nipah afecta el sistema respiratorio, causando dificultades graves que pueden derivar en una neumonía atípica. Sin embargo, su complicación más temida es la afectación neurológica directa.

Muchos pacientes desarrollan encefalitis, una inflamación del cerebro que provoca desorientación, somnolencia extrema y convulsiones. En cuestión de 24 a 48 horas, este estado puede evolucionar rápidamente hacia un coma profundo.

La ausencia de terapias dirigidas obliga a los médicos a brindar únicamente cuidados de soporte para manejar las complicaciones. Esto incluye la asistencia mecánica ventilatoria y el control de la presión intracraneal en unidades de cuidados intensivos.

Quienes logran sobrevivir a la fase aguda pueden presentar secuelas neurológicas persistentes a largo plazo. Se han reportado casos de trastornos de la personalidad y convulsiones recurrentes meses después de la recuperación inicial.

Respuesta internacional ante el Nipah

La comunidad científica internacional monitorea de cerca la situación en Bengala Occidental para evitar una propagación regional. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades colabora con expertos locales en la secuenciación genómica del patógeno.

El Nipah es un desafío constante para la seguridad sanitaria en el sudeste asiático debido a la deforestación y el contacto humano-animal. El desplazamiento de especies silvestres hacia zonas urbanas incrementa el riesgo de estos saltos zoonóticos.

En México, el sistema de vigilancia epidemiológica de la Secretaría de Salud se mantiene atento a los reportes de organismos internacionales. Aunque el riesgo inmediato es bajo por la distancia geográfica, el flujo constante de viajeros internacionales requiere monitoreo.

Es fundamental que la población se informe a través de fuentes oficiales para evitar el pánico innecesario. Los protocolos de sanidad internacional en aeropuertos están diseñados para detectar pasajeros con síntomas febriles procedentes de zonas de riesgo.

El Nipah continúa siendo un recordatorio de la vulnerabilidad global ante virus emergentes con alta capacidad de daño. La inversión en investigación para desarrollar una vacuna es hoy una prioridad absoluta para las organizaciones de salud.

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