En las últimas semanas, distintos países han registrado sismos que han llamado la atención de la población y han alimentado una pregunta recurrente, ¿está temblando más en el mundo o existe una relación entre estos terremotos?
La respuesta de la ciencia es que no existe evidencia de una “cadena mundial” de sismos ni de que los terremotos ocurridos en diferentes continentes estén provocándose unos a otros. Los movimientos telúricos forman parte de la dinámica natural de un planeta cuyas placas tectónicas están en constante movimiento.
Sismos recientes en Indonesia, España, Guatemala, Colombia, Venezuela y otros países han vuelto a poner el tema en el centro de la conversación, pero la coincidencia temporal no significa necesariamente que exista una conexión entre ellos.
¿Por qué ocurren los sismos?
La Tierra no es una estructura completamente rígida. Su superficie está dividida en grandes bloques de roca conocidos como placas tectónicas, que se desplazan lentamente sobre las capas más profundas del planeta.
Estos movimientos pueden ser de apenas unos centímetros al año, pero durante ese proceso las placas acumulan tensión. Cuando las rocas ya no pueden soportar esa presión, la energía se libera de manera repentina y genera ondas sísmicas. En otras palabras, un sismo ocurre cuando la energía acumulada en el interior de la Tierra se libera bruscamente.
El doctor Jafet Quintero Venegas, investigador asociado del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, explicó para Martha Debayle en W Radio, que la dinámica de las placas también está relacionada con otros fenómenos geológicos, como la formación de montañas y el vulcanismo.
¿Está temblando más que antes?
No necesariamente. Una de las razones por las que actualmente puede parecer que ocurren más sismos es que la capacidad para detectarlos y registrarlos es mucho mayor que décadas atrás.
Existen redes de sismógrafos distribuidas en prácticamente todo el planeta y sistemas capaces de identificar movimientos que antes podían pasar desapercibidos.
Además, cuando ocurre un terremoto importante, es normal que se produzcan réplicas. Estos movimientos pueden prolongarse durante días o incluso semanas, haciendo que una determinada región registre numerosos temblores después del evento principal. Por eso, observar varios terremotos en un periodo corto no significa automáticamente que la actividad sísmica mundial haya aumentado de manera anormal.
¿Los terremotos de un país pueden provocar otros en otro continente?
Esta es una de las dudas más frecuentes cuando se registran varios terremotos importantes con pocos días de diferencia. Aunque un sismo de gran magnitud puede modificar temporalmente las condiciones de esfuerzo en zonas cercanas a una falla, no existe evidencia de que un terremoto en Indonesia, Japón o Sudamérica active automáticamente una falla ubicada en México o en otro continente.
Cada sistema tectónico tiene sus propias características, profundidad, orientación y acumulación de energía. Por ello, que varios países registren sismos casi al mismo tiempo puede ser llamativo, pero no significa que formen parte de una reacción en cadena mundial.
Los tres tipos de movimientos de las placas
La interacción entre las placas tectónicas ocurre principalmente de tres formas. En los límites convergentes, dos placas se acercan y una puede hundirse debajo de otra. Este proceso, conocido como subducción, puede producir algunos de los terremotos más potentes registrados en el planeta.
En los límites divergentes, las placas se separan y permite que material del interior de la Tierra ascienda y forme nueva corteza. Finalmente, en los límites transformantes, las placas se desplazan lateralmente una respecto de otra. La fricción puede impedir que se muevan de manera continua y provocar que la tensión se acumule hasta liberarse en forma de un terremoto.
¿Por qué México tiembla tanto?
México se encuentra en una región con una importante actividad tectónica y forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona que rodea gran parte del océano Pacífico y concentra una gran cantidad de actividad sísmica y volcánica. El territorio mexicano está relacionado con varias placas tectónicas. Entre ellas se encuentran la Norteamericana, Cocos, Rivera, Pacífico y Caribe.
Una de las interacciones más importantes ocurre frente a las costas del Pacífico, donde la placa de Cocos se introduce por debajo de la placa Norteamericana. Este proceso de subducción está relacionado con la elevada actividad sísmica de estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán y otras regiones del centro y sur del país.
La actividad tectónica también explica por qué Baja California presenta una dinámica diferente, relacionada principalmente con la interacción de la placa del Pacífico y la Norteamericana.

¿Se pueden predecir los terremotos?
Hasta ahora, los sismos no pueden predecirse con precisión. La ciencia puede identificar las regiones donde existe mayor peligro sísmico, estudiar las fallas activas y calcular escenarios de riesgo, pero no puede determinar con exactitud el día, la hora, el lugar y la magnitud de un terremoto futuro.
Por eso, las recomendaciones de protección civil se concentran en la preparación y no en intentar anticipar el momento exacto del movimiento.
¿Qué hacer ante la actividad sísmica?
La existencia de numerosos terremotos recientes no significa que haya que entrar en pánico, pero sí constituye un recordatorio para mantener las medidas de prevención. Revisar las condiciones de la vivienda, identificar las zonas de menor riesgo, conocer las rutas de evacuación y participar en simulacros puede reducir considerablemente las consecuencias de un terremoto.
También es importante tener preparada una mochila de emergencia y establecer con familiares un punto de reunión en caso de que sea necesario abandonar el inmueble.
Es importante tener en cuenta que la Tierra siempre está en movimiento. Los terremotos registrados recientemente en distintas partes del mundo no demuestran que exista una cadena sísmica.