Sismo de magnitud 7.4 sacudió este viernes el Golfo de Tehuantepec y marcó un nuevo episodio en la historia sísmica del país. El movimiento telúrico puso fin a una racha de mil 397 días sin que México registrara un terremoto de magnitud igual o superior a 7.0, de acuerdo con datos del Servicio Sismológico Nacional (SSN) y estadísticas históricas recopiladas por especialistas.
El sismo en México también se convirtió en el primer sismo de magnitud 7.0 o superior registrado en territorio mexicano desde el 19 de septiembre de 2022, cuando un terremoto de magnitud 7.7 tuvo epicentro en Michoacán y ocurrió poco después del macrosimulacro nacional realizado ese mismo día.
Según el catálogo histórico del SSN, el temblor de este 17 de julio representa el sismo número 88 de magnitud igual o superior a 7.0 documentado oficialmente entre el 1 de enero de 1900 y el 17 de julio de 2026, una cifra que refleja la intensa actividad tectónica presente en diversas regiones de México.
El sismo de 7.4 entra a los registros históricos
El movimiento tuvo su origen en el Golfo de Tehuantepec, una zona caracterizada por su elevada actividad sísmica debido a la interacción entre placas tectónicas. Además, el terremoto es considerado el duodécimo de magnitud 7.0 o superior con origen en Chiapas, una de las entidades con mayor frecuencia de este tipo de fenómenos.
Otro aspecto relevante es que se trata del sismo más fuerte registrado en el Golfo de Tehuantepec desde el terremoto de magnitud 8.2 ocurrido el 7 de septiembre de 2017, considerado uno de los eventos sísmicos más importantes de las últimas décadas en México y recordado por su enorme impacto en el sur del país.
Las estadísticas compartidas por la cuenta especializada @SasslaMx, con base en el catálogo histórico del SSN, muestran que la pausa de mil 397 días entre el terremoto de Michoacán de 2022 y el registrado este viernes constituye la segunda racha más larga sin un sismo mexicano de magnitud 7.0 o mayor dentro de los registros recientes.
La pausa más extensa ocurrió entre el terremoto de Colima del 21 de enero de 2003 y el sismo de Mexicali del 4 de abril de 2010, cuando transcurrieron 2 mil 629 días sin un movimiento telúrico de magnitud igual o superior a 7.0 en territorio nacional.
Prevención, la mejor herramienta ante un sismo
El análisis histórico también indica que, entre 2001 y 2025, el periodo promedio de recurrencia de un sismo de magnitud 7.0 o superior en México ha sido de 2.27 años, aunque los especialistas insisten en que estos eventos no siguen un patrón exacto que permita anticipar cuándo volverán a ocurrir.
El Servicio Sismológico Nacional recuerda que los sismos no se pueden predecir, ya que dependen de procesos geológicos complejos que aún no permiten conocer con certeza el momento en que ocurrirá un terremoto.
Por ello, las autoridades y expertos reiteran que la mejor estrategia continúa siendo la prevención, mediante la participación en los macrosimulacros nacionales, la elaboración de planes familiares de protección civil, la identificación de zonas seguras y el seguimiento de la información emitida por fuentes oficiales.
El sismo de magnitud 7.4 no solo destaca por su intensidad, sino también porque rompe uno de los periodos más largos sin terremotos mayores registrados en México durante los últimos años, recordando que la preparación y la cultura de la prevención siguen siendo fundamentales para reducir riesgos ante futuros eventos sísmicos. Aunque este evento ya forma parte de la historia sísmica del país, especialistas insisten en que cada terremoto debe asumirse como un recordatorio para fortalecer la cultura de prevención. Mantenerse informado, participar en simulacros y conocer los protocolos de protección civil puede marcar la diferencia antes, durante y después de un sismo para proteger vidas y reducir posibles riesgos futuros.
