
Mundial 2026 ha encendido la preocupación de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, que advierten sobre posibles incrementos de violencia familiar, digital y sexual durante la celebración del torneo. Aunque especialistas subrayan que el futbol no provoca agresiones por sí mismo, señalan que ciertos factores asociados al evento pueden agravar conductas violentas ya existentes y generar mayores riesgos para miles de personas.
Diversas agrupaciones han comenzado a preparar campañas de prevención rumbo al mundial 2026 debido a experiencias documentadas en otros países durante grandes competencias deportivas. Los colectivos sostienen que el entusiasmo generado por los partidos puede combinarse con factores de riesgo previamente existentes, por lo que consideran necesario fortalecer las acciones de protección antes de la llegada masiva de aficionados.
¿Por qué existen preocupaciones sobre la violencia familiar?
Silvia Ojeda, líder de la Fundación Instituto Natura México, explicó que investigaciones internacionales muestran comportamientos particulares durante encuentros de futbol. Según los estudios citados, los incidentes de violencia en el hogar suelen disminuir mientras se desarrolla el partido, pero después del silbatazo final se registra un aumento significativo de agresiones protagonizadas principalmente por hombres bajo los efectos del alcohol.
Ante ese escenario, especialistas consideran que el mundial 2026 representa una oportunidad para reforzar mecanismos preventivos y campañas de concientización. Las organizaciones recalcan que el deporte no genera violencia de manera automática, sino que puede actuar como detonante cuando existen dinámicas previas de control, desigualdad y agresión dentro de los hogares, especialmente cuando interviene el consumo excesivo de sustancias.
¿Qué factores pueden detonar conductas agresivas?
Scarlett Limón, especialista en salud y derechos de las mujeres, señaló que los eventos deportivos suelen hacer visibles problemáticas estructurales que ya estaban presentes. Desde su perspectiva, el mundial 2026 puede evidenciar relaciones marcadas por desequilibrios de poder, mientras que la emoción intensa de los encuentros deportivos y el consumo de alcohol pueden amplificar conflictos previamente existentes.
La experta destacó que las respuestas institucionales deben enfocarse en atender las causas profundas de la violencia y no únicamente las consecuencias inmediatas. Por ello, organizaciones civiles insisten en que el mundial 2026 debe acompañarse de políticas públicas orientadas a la prevención, la atención temprana y la protección efectiva de mujeres, niñas y adolescentes en contextos de vulnerabilidad.
¿Qué riesgos existen en el entorno digital?
Otra de las preocupaciones vinculadas con el mundial 2026 se relaciona con el aumento potencial de agresiones en internet. Olimpia Coral, impulsora de la legislación conocida como Ley Olimpia, advirtió que las plataformas digitales pueden convertirse en espacios donde otras formas de violencia se amplifican, se viralizan y alcanzan a un mayor número de víctimas en periodos de alta exposición mediática.
La activista recordó que una gran proporción de los casos de violencia sexual digital afecta a mujeres y niñas, mientras que numerosas denuncias enfrentan obstáculos probatorios. Según su análisis, el mundial 2026 también podría incrementar riesgos relacionados con la difusión no consentida de contenido íntimo, el acoso en línea y otras formas de agresión que afectan la integridad y la seguridad de las víctimas.
¿Qué dicen las organizaciones de apoyo a víctimas?
La Red Nacional de Refugios lanzó la campaña denominada “La violencia contra las mujeres no es parte del juego” con el propósito de sensibilizar a la sociedad antes del mundial 2026. La iniciativa busca visibilizar los riesgos existentes y promover acciones concretas que permitan responder de manera más eficaz a situaciones de violencia que podrían agravarse durante el desarrollo del torneo.
Wendy Figueroa, directora de la organización, citó información de ONU Mujeres que señala incrementos de hasta 30 por ciento en llamadas a líneas de emergencia durante grandes eventos deportivos. Estos antecedentes han llevado a considerar que el mundial 2026 requiere una estrategia preventiva amplia, capaz de coordinar instituciones, autoridades y organizaciones sociales para reducir riesgos y mejorar la atención a posibles víctimas.
¿Qué acciones piden los colectivos antes del torneo?
Las agrupaciones consideran que el mundial 2026 no debe centrarse únicamente en infraestructura, promoción turística o beneficios económicos. A su juicio, también resulta indispensable fortalecer programas de prevención, refugios, mecanismos de denuncia y campañas educativas que permitan enfrentar fenómenos como la violencia familiar, la explotación sexual y la trata de personas.
Mientras avanzan los preparativos para el mundial 2026, las organizaciones mantienen el llamado a incorporar la perspectiva de género dentro de las estrategias oficiales. Su principal objetivo es que el torneo deje beneficios duraderos para la sociedad y que las autoridades garanticen condiciones más seguras para mujeres, niñas, niños y adolescentes durante la celebración de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.