La cartilla de vacunación es el documento que acredita las vacunas aplicadas a lo largo de la vida y hoy cobra relevancia ante el brote de sarampión en México. Desde 2025, las autoridades sanitarias mantienen alertas por el incremento de contagios. Revisar y completar esquemas se ha vuelto una prioridad para todos los grupos de edad.
El aumento de casos ha llevado a reforzar campañas de inmunización en distintas entidades. En este contexto, la cartilla de vacunación permite verificar si niñas, niños, adolescentes y personas adultas cuentan con las dosis necesarias. Tener el registro actualizado facilita el acceso ordenado a las jornadas activas.
¿Qué hacer si se perdió el documento oficial de vacunas?
Si la cartilla de vacunación se extravió, existen alternativas para solicitar una reposición. El trámite puede realizarse de manera presencial o en línea, dependiendo de las preferencias de la persona usuaria. Las autoridades han habilitado mecanismos para evitar contratiempos.
Muchas personas se preguntan si es obligatorio acudir a ventanilla o si el proceso puede hacerse por internet. Actualmente, es posible gestionar la reimpresión a través del Instituto Mexicano del Seguro Social mediante su portal oficial o la aplicación IMSS Digital.
¿Cómo tramitar la reposición en línea paso a paso?
Para reimprimir la cartilla de vacunación por internet, se debe ingresar al sitio oficial del IMSS o abrir la aplicación móvil. Dentro del menú, se selecciona el apartado “Reimpresión de Cartilla Nacional de Salud”. No es necesario acudir a la clínica en el primer paso.
El sistema solicita datos básicos como la Clave Única de Registro de Población, el Número de Seguridad Social y un correo electrónico activo. Tras capturar la información y resolver el captcha, el usuario recibe un archivo en formato PDF para descargar e imprimir.
¿Es necesario acudir después a la Unidad de Medicina Familiar?
Una vez descargada la cartilla de vacunación en formato digital, se debe acudir a la Unidad de Medicina Familiar correspondiente. Ahí se expide el documento físico oficial y se valida el historial médico. Este paso es indispensable para contar con el formato reconocido.
Si el sistema presenta errores o no permite la descarga, la alternativa es realizar el trámite de forma presencial. Las Unidades de Medicina Familiar atienden de lunes a viernes, salvo días feriados. Se recomienda acudir con la documentación requerida.
¿Qué documentos se necesitan para la reposición presencial?
Para solicitar la cartilla de vacunación en ventanilla, se debe presentar identificación oficial vigente, CURP y Número de Seguridad Social. En el caso de menores de edad, también se requiere acta de nacimiento y documentos del padre, madre o tutor.
El trámite es gratuito. Las autoridades reiteran que nadie puede cobrar por la expedición o reposición del documento. Contar con los datos correctos agiliza el proceso y evita demoras en la atención dentro de la clínica asignada.
¿Es obligatoria para recibir la vacuna contra el sarampión?
La cartilla de vacunación no es requisito obligatorio para recibir la vacuna contra el sarampión en la campaña actual. Sin embargo, facilita el seguimiento de dosis, citas médicas y otros procedimientos preventivos. Mantener el registro actualizado ayuda a evitar confusiones.
Especialistas señalan que, si una persona ya cuenta con inmunización previa, una dosis de refuerzo no representa riesgos para la salud. En caso de no recordar el historial, se recomienda acudir al centro de salud para valoración.
¿Qué es el sarampión y cómo se transmite?
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede afectar a cualquier edad. Se transmite por gotitas expulsadas al toser o estornudar, ya sea por contacto directo o a través del aire. Los brotes recientes han encendido las alertas sanitarias.
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta por al menos tres días, tos persistente, escurrimiento nasal, conjuntivitis y erupción cutánea. La fiebre puede alcanzar los 40 grados Celsius y, en personas vulnerables, derivar en complicaciones como neumonía.
¿Quiénes deben vacunarse según su año de nacimiento?
Las autoridades sanitarias han explicado que el año de nacimiento orienta sobre la necesidad de vacunación. Quienes nacieron antes de 1957 se consideran inmunizados de forma natural, salvo situaciones especiales como trabajo en salud o viajes a zonas con brotes.
Las personas nacidas entre 1957 y 1970 pudieron recibir una dosis o ninguna. En estos casos, se recomienda revisar la cartilla de vacunación y consultar en el centro de salud. Dependiendo del historial, puede indicarse una dosis de refuerzo.
Quienes nacieron entre 1974 y 1989 deben contar con dos dosis documentadas de vacuna triple viral aplicadas después del primer año de vida. Si no existe constancia, las autoridades aconsejan completar el esquema para asegurar protección.
En el caso de nacidos entre 1990 y 2006, si no hay registro de dos dosis, se recomienda acudir a vacunación. Para niñas y niños nacidos después de 2006, la primera dosis se aplica al cumplir un año y la segunda entre los cuatro y seis años.
¿Dónde se puede recibir la vacuna actualmente?
La vacuna contra el sarampión está disponible en clínicas del IMSS, ISSSTE, centros de salud y módulos estatales. Para un mejor control, se sugiere presentar la cartilla de vacunación, aunque no es un requisito indispensable en la campaña vigente.
Actualmente, la inmunización se aplica a niñas y niños de seis meses a nueve años. También a adolescentes desde los 10 años y personas adultas hasta 49 años que no cuenten con esquemas completos o no recuerden si fueron vacunados anteriormente.
Antes de recibir la dosis, es importante informar al personal médico sobre alergias graves, embarazo, sistema inmunológico debilitado o transfusiones recientes. Existen recomendaciones especiales para quienes tienen antecedentes de convulsiones o consumen ciertos medicamentos.
La cartilla de vacunación permite llevar un control ordenado del historial de inmunización y facilita la toma de decisiones médicas. Ante el brote activo en México, revisar el documento, actualizar datos y acudir a los servicios de salud contribuye a fortalecer la protección individual y colectiva.
