Asteroide 2024 YR4: ¿Podría estrellarse contra la Luna en 2032?

El asteroide 2024 YR4: la NASA actualiza cálculos y descarta impacto contra la Luna en 2032 tras nuevas observaciones del Telescopio Espacial Webb.

Asteroide 2024 YR4: ¿Podría estrellarse contra la Luna en 2032?

El asteroide 2024 YR4 volvió a generar interés entre científicos y aficionados a la astronomía luego de que surgieran especulaciones sobre un posible impacto contra la Luna en 2032. Sin embargo, la NASA aclaró recientemente que nuevos cálculos descartan por completo esa posibilidad, luego de revisar con mayor precisión la trayectoria de este objeto espacial.

El objeto fue descubierto en 2024 y en un principio llamó la atención de los investigadores porque su órbita parecía cruzar relativamente cerca de la Tierra. En un primer análisis, los científicos estimaron una probabilidad aproximada de 4.3 por ciento de impacto contra nuestro planeta. No obstante, con el paso del tiempo y el refinamiento de los cálculos orbitales, esa posibilidad fue descartada.

Aun así, los expertos continuaron analizando la trayectoria del asteroide porque existía la posibilidad de que pudiera impactar contra la Luna en el futuro.

Este jueves, la NASA emitió un comunicado en el que explica que, gracias a nuevas observaciones, ahora se tiene mayor certeza sobre el camino que seguirá este objeto en el espacio.

Nuevos cálculos descartan impacto contra la Luna

Las estimaciones más recientes fueron posibles gracias a datos obtenidos por el Telescopio Espacial Webb, uno de los instrumentos más avanzados para observar el universo.

Con estas nuevas mediciones, los científicos pudieron determinar con mayor precisión la órbita del asteroide 2024 YR4. El resultado fue claro: el objeto pasará a una distancia aproximada de 21,200 kilómetros de la Luna, lo que elimina cualquier posibilidad de colisión.

Además, los investigadores destacaron que el tamaño del asteroide es relativamente pequeño. Se estima que mide alrededor de 60 centímetros de diámetro, por lo que incluso si llegara a impactar contra un cuerpo celeste, su efecto sería limitado en comparación con otros objetos más grandes.

Cuando fue descubierto, la principal preocupación de los científicos era la posibilidad de que representara una amenaza para la Tierra. Sin embargo, tras nuevos análisis realizados durante el último año, esa hipótesis fue completamente descartada.

A pesar de ello, el seguimiento continuó para comprender mejor su comportamiento orbital y determinar con precisión su trayectoria futura.

Cómo detecta la NASA los asteroides peligrosos

La NASA cuenta con una estructura especializada para monitorear el cielo en busca de objetos que puedan representar una amenaza para nuestro planeta. Esta área se conoce como Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria.

Su función principal es vigilar constantemente el espacio cercano a la Tierra para identificar asteroides o cometas que puedan acercarse peligrosamente a nuestro planeta.

Para ello se utiliza una red de telescopios terrestres y espaciales, además de sistemas de cálculo capaces de analizar millones de datos sobre trayectorias orbitales.

Entre las herramientas más importantes se encuentra el CNEOS (Center for Near-Earth Object Studies), que se encarga de calcular con gran precisión las órbitas de objetos cercanos a la Tierra.

También existe el sistema Sentry, un programa automatizado que monitorea continuamente el catálogo de asteroides conocidos para detectar posibles colisiones en el futuro.

Otro sistema clave es Scout, diseñado para identificar objetos pequeños que podrían impactar la Tierra en un plazo muy corto, incluso en cuestión de horas o días.

Qué hace peligroso a un asteroide

No todos los objetos espaciales representan un riesgo real para la Tierra. Para que un asteroide sea considerado potencialmente peligroso debe cumplir con ciertas características específicas.

La primera es su tamaño. Los científicos consideran que un objeto debe medir más de 140 metros de diámetro para causar daños importantes a escala regional.

El segundo factor es la distancia mínima de su órbita respecto a la Tierra. Un asteroide se clasifica como potencialmente peligroso si puede acercarse a menos de 7.5 millones de kilómetros, lo que equivale a poco más de 19 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

Para evaluar estos riesgos, los astrónomos utilizan dos escalas internacionales. La primera es la escala de Turín, que clasifica el peligro del 0 al 10, donde cero indica riesgo nulo y 10 representa una catástrofe global.

La segunda es la escala de Palermo, un sistema técnico que permite comparar el riesgo de impacto con el llamado “ruido de fondo” de objetos espaciales que circulan naturalmente por el sistema solar.

Actualmente, según la NASA, no existe ningún asteroide conocido que represente una amenaza para la Tierra durante el próximo siglo, aunque los científicos continúan vigilando el cielo para detectar cualquier objeto potencialmente peligroso con suficiente anticipación.

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