Polémica entre grafólogas: Vilma Naranjo cuestiona las prácticas de Maryfer Centeno

Polémica entre grafólogas: Vilma Naranjo cuestiona las prácticas de Maryfer Centeno

En el mundo de la grafología, la interpretación de los autógrafos y firmas ha sido un tema controvertido, sobre todo cuando se utiliza para perfilar personalidades de figuras públicas. En los últimos días, Maryfer Centeno, una conocida grafóloga que ha analizado la personalidad de diversas celebridades a partir de sus firmas, se vio envuelta en una polémica. La situación tomó un giro inesperado cuando su colega, Vilma Naranjo, ofreció su crítica a este tipo de análisis. Naranjo, con una trayectoria sólida en el campo de la grafología, se ha distanciado de las prácticas que Centeno utiliza, cuestionando la ética detrás de ellas.

La crítica de Vilma Naranjo a los análisis de Maryfer Centeno

Vilma Naranjo, grafóloga de renombre, no dudó en compartir sus opiniones sobre los análisis de firmas que realiza Maryfer Centeno. Durante una entrevista reciente, Naranjo reveló cómo en el pasado fue contactada por un programa de televisión para hacer perfiles de famosos a partir de sus firmas, pero se encontró con un problema cuando su interpretación de un autógrafo no coincidió con las expectativas del programa.

La experta explicó que le ofrecieron analizar la firma de un actor conocido, pero dejó claro que las rúbricas utilizadas para el público no son una representación fiel de la personalidad de una persona. A diferencia de las firmas legales, que reflejan la verdadera psique de un individuo, los autógrafos públicos son cuidadosamente diseñados para proyectar una imagen específica ante el público.

La diferencia entre la firma legal y el autógrafo público

Vilma Naranjo dejó en claro que existe una diferencia fundamental entre una firma legal y un autógrafo público. Mientras que una firma legal, utilizada en documentos oficiales, refleja la verdadera personalidad de la persona, los autógrafos de los famosos son, en su mayoría, elaborados con la intención de crear una imagen pública específica.

“Si tú me traes la rúbrica legal de este actor, yo te puedo hacer un perfil, pero si tú quieres que yo haga la rúbrica de un personaje, ese personaje no existe”, comentó Naranjo, subrayando la importancia de no hacer juicios basados en una firma que tiene fines comerciales o públicos. Este enfoque, según ella, carece de la base ética necesaria para hacer afirmaciones sobre la psique de una persona.

La controversia sobre el análisis de autógrafos de figuras públicas

La controversia se intensificó después de que Maryfer Centeno realizara análisis de autógrafos de celebridades como Silvia Pinal, con el objetivo de perfilar sus personalidades. Los seguidores de Naranjo vieron en estas prácticas una falta de ética, cuestionando la validez de los análisis hechos a partir de autógrafos que no son representativos de la verdadera personalidad de las figuras públicas.

El análisis de firmas, aunque popular en el ámbito de la grafología, es un tema sensible cuando se utiliza para hacer juicios sobre personas a gran escala. Muchos usuarios de redes sociales comenzaron a cuestionar la precisión y la ética detrás de estas interpretaciones, argumentando que los autógrafos públicos son simples construcciones de imagen y no reflejan las características psicológicas reales de una persona.

Las implicaciones éticas de la grafología en los medios

El debate sobre los análisis de autógrafos no es solo una cuestión de técnica grafólogica, sino también de ética profesional. Mientras que algunas personas ven estos análisis como una forma divertida o interesante de conocer a las celebridades, otros consideran que este tipo de prácticas puede ser perjudicial, ya que no tienen en cuenta la complejidad de la personalidad humana y el contexto en el que se producen los autógrafos.

Vilma Naranjo no es la única que cuestiona la ética de estos análisis. Varios profesionales de la psicología y la sociología también han expresado su preocupación sobre el uso de la grafología en los medios de comunicación, destacando que la interpretación de las firmas podría caer en generalizaciones y estereotipos, distorsionando la verdadera identidad de los individuos.

El impacto en las redes sociales y la opinión pública

A medida que el debate sobre las prácticas de Maryfer Centeno y otros grafólogos se expandió en las redes sociales, los usuarios comenzaron a expresar su desacuerdo con el análisis de autógrafos. Muchos consideran que estos estudios no son más que una forma de entretenimiento superficial, sin base científica real.

Los seguidores de Vilma Naranjo han aprovechado la oportunidad para defender su enfoque más riguroso y ético, mientras que aquellos que apoyan a Centeno argumentan que el análisis de firmas puede ofrecer información valiosa sobre la personalidad de una persona. Sin embargo, el punto de conflicto radica en la utilización de firmas públicas con fines comerciales o mediáticos, sin tener en cuenta su falta de autenticidad como reflejo de la personalidad de una figura pública.

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