Con más de 20 años de trayectoria, Mauricio Mancera se ha ganado el cariño del público por su autenticidad y carisma. Su paso por programas como Venga la Alegría marcó una etapa importante en su carrera, llena de amistades, aprendizajes y, como él mismo confesó recientemente, algunos roces con colegas.
En una reveladora entrevista para el podcast El Papishou con Roberto Carlo, Mancera compartió una anécdota sobre su experiencia trabajando con Efraín Barrera, un excompañero del matutino con quien nunca logró establecer una conexión personal ni profesional.
Amistades y desafíos en Venga la Alegría
Dinámica de equipo compleja
Mancera recordó su etapa en Venga la Alegría, donde compartió pantalla con figuras como Raúl Osorio, Fernando del Solar, Ingrid Coronado, Sergio Sepúlveda y Efraín Barrera. Aunque tuvo relaciones positivas con la mayoría, su interacción con Barrera fue distinta.
En sus propias palabras:
“No hay alguien con quien diga ‘vuelvo a trabajar con esta persona’, pero sí hay personas con las que preferiría no trabajar. Yo no podía con él.”
Razones detrás de la incomodidad
Personalidades incompatibles
El conductor explicó que la relación no llegó a ser una enemistad abierta, pero las diferencias en sus formas de pensar y trabajar crearon un ambiente tenso.
“Me molestaba su presencia y un día supe que no íbamos a ser amigos”, confesó Mancera.
Según el presentador, Barrera tenía dificultades para defender sus posturas, algo que Mancera considera esencial en un entorno profesional. Este contraste de principios generaba incomodidad en las interacciones diarias, especialmente en momentos en los que compartían camerino o trabajaban juntos en dinámicas del programa.
Sin detonantes claros, pero con tensión latente
Aunque no hubo un incidente específico que marcara su relación, Mancera señaló que ambos sabían que no serían amigos desde el inicio. A menudo preferían evitar largas conversaciones o salían del lugar para no generar situaciones incómodas.
“Yo soy una persona que, aunque mi opinión no sea popular, la sostengo. En su caso, sentía que faltaba firmeza y eso me consternaba.”
Reflexión de Mauricio Mancera: Más allá de las tensiones
A pesar de los años transcurridos, Mauricio Mancera habló sobre esta experiencia sin rencores. Reconoció que cada relación laboral tiene sus desafíos y que no siempre se puede conectar con todos los compañeros.
Con su característico sentido del humor, Mancera aseguró que esta situación no empañó su experiencia general en Venga la Alegría, programa que describe como una de las etapas más significativas de su carrera.
Conclusión: Ejemplo de profesionalismo
Las declaraciones de Mauricio Mancera nos recuerdan que, incluso en el mundo del espectáculo, las diferencias personales pueden surgir en cualquier equipo de trabajo. Sin embargo, su enfoque en mantener la profesionalidad y aprender de estas experiencias muestra su madurez como conductor y figura pública.
Mancera sigue siendo una de las personalidades más queridas por la audiencia, demostrando que la autenticidad y la transparencia son claves para ganar el cariño del público.
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