El 27 de enero de 2025 quedará marcado como una fecha especial en los corazones de miles de mexicanos. Joaquín Sabina, uno de los artistas más queridos de habla hispana, se presentó en el Auditorio Nacional de Ciudad de México, dando inicio a su gira de despedida “Hola y Adiós”. La velada, que reunió a más de 10 mil personas, fue mucho más que un simple concierto; fue una celebración de la música, los recuerdos y las emociones compartidas.
El cantante español se dirigió a su público con palabras llenas de gratitud: “Este lugar no es cualquiera para nosotros. Mi primera gira americana, hace ya muchos años, empezó aquí, y nunca me he arrepentido de haber comenzado en este país”. Para Sabina, México ha sido una tierra generosa que lo acogió desde sus primeros pasos en América, un lugar que se convirtió en su segundo hogar.
La primera noche de la gira comenzó con «Dónde habita el olvido», un tema que evocó tanto nostalgia como emoción. La interpretación del artista, acompañado de su inseparable guitarra, marcó el tono de una noche que sería recordada por su conexión única con el público.
Una velada de nostalgia y canciones inolvidables
El concierto continuó con «El último vals», un video que introdujo la presencia de varios amigos y colaboradores de Sabina, como Joan Manuel Serrat, Ricardo Darín, Andrés Calamaro, entre otros, quienes compartieron su legado musical a través de imágenes que acompañaron al cantautor.
Pero lo más impactante fue la interpretación de «Lágrimas de mármol», donde Sabina, visiblemente emocionado, dedicó unas palabras a su público: “Este lugar no es cualquiera para nosotros… Eternas gracias a todos”. Las primeras filas del Auditorio Nacional vibraron con cada verso de este himno, y la respuesta del público no tardó en llegar: aplausos, gritos de emoción y, sobre todo, una ovación interminable.
A lo largo de la noche, Sabina interpretó algunas de sus canciones más emblemáticas, como «Lo niego todo», «Ahora» y «Mentiras piadosas», temas que fueron coreados por los asistentes que, a pesar de ser un lunes, no dejaron de disfrutar del evento. Las familias, parejas y fans de todas las edades se entregaron completamente a la magia de las canciones de Sabina, creando una atmósfera de complicidad y admiración mutua.
Un vínculo especial con México: recuerdos y dedicatorias
Uno de los momentos más emotivos fue cuando Sabina dedicó la canción “19 días y 500 noches” a sus amigos y escritores mexicanos. “México, un país increíble y hospitalario, ocupa un lugar muy especial. Aquí he hecho grandes amigos”, expresó el cantautor antes de cantar este tema tan esperado. El público respondió con un fuerte aplauso, agradeciendo a Sabina por el regalo de su música y sus palabras.
Además, Sabina dedicó unas palabras a los fans mexicanos que organizaron un homenaje decorando trajineras en Xochimilco con frases de sus canciones y enviándole un video. “Tengo muchos amigos en México, aunque de algunos ni siquiera sé su nombre”, comentó, emocionado por la dedicación de sus seguidores.
Sabina y sus amigos: momentos especiales en el escenario
Durante la velada, Joaquín Sabina no estuvo solo en el escenario. En varias ocasiones, sus amigos y colaboradores se unieron a él para rendir homenaje a su música. Mara Barros, su corista, interpretó la canción «Camas vacías», mientras que Jaime Asúa, su guitarrista, cantó «Pacto entre caballeros».
El cantautor español también hizo una mención especial a su amigo Joan Manuel Serrat, con quien ha compartido una gran parte de su carrera musical. A través de la interpretación de «Peces de ciudad», Sabina expresó su cariño y respeto por el músico catalán, destacando su amistad a lo largo de los años.
El adiós de Sabina: una despedida memorable
A medida que la noche avanzaba, las canciones continuaron llegando una tras otra, y Sabina cautivó al público con clásicos como «Magdalena», «Bulevar», «Y sin embargo», y las infaltables «Noche de bodas» y «Y nos dieron las diez». El público seguía cada letra con fervor, y el recital se convirtió en una fiesta de recuerdos y emociones compartidas.
Al finalizar, Sabina regresó al escenario para interpretar «Tan joven y tan viejo», «Contigo» y «Princesa», poniendo el broche de oro a una noche de despedida. El público no quería que la velada terminara, pero Sabina cerró con un último “¡Gracias, México!” antes de dejar el escenario, dejando una sensación de gratitud y amor que perdurará en la memoria de todos los presentes.Con esta primera fecha, comenzó la gira «Hola y Adiós», que llevará a Sabina a recorrer México en una serie de conciertos que agotaron entradas en el Auditorio Nacional y el Auditorio Telmex de Guadalajara. En total, 60 mil personas disfrutarán de la última gira del icónico cantautor, que seguirá siendo un referente de la música en español.
¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil
