Los niños exploradores: de la montaña de Chiapas al Mundial de Robótica

El Mundial de Robótica 2026 recibe a niños chiapanecos que, con piezas de Lego, proponen salvar zonas arqueológicas del cambio climático.

Los niños exploradores: de la montaña de Chiapas al Mundial de Robótica
Los niños exploradores: de la montaña de Chiapas al Mundial de Robótica

El Mundial de Robótica es el escenario donde los sueños de cinco estudiantes de la escuela primaria federal Melchor Ocampo, ubicada en el municipio tzotzil de Zinacantán, Chiapas, se han vuelto realidad. María, Natasha, Ángeles, Nayra y Marco, cuyas edades oscilan entre los 6 y 10 años, demostraron que el talento no conoce de carencias al obtener uno de los dos pases nacionales para la competencia internacional que se celebrará en Houston, Texas.

En Monterrey, Nuevo León, este equipo presentó el proyecto titulado «Los exploradores del pasado».

En el marco del torneo nacional de First Lego Leagues, los pequeños destacaron entre decenas de competidores por su capacidad para vincular la tecnología de punta con la preservación de la herencia cultural e histórica de su estado natal durante el ciclo del Mundial de Robótica.

La propuesta que los llevará al Mundial de Robótica en los meses de abril y mayo se centra en la arqueología. Los estudiantes identificaron cómo el calentamiento global afecta sitios emblemáticos como Palenque y Bonampak, provocando la pérdida de microalgas protectoras y la erosión por inundaciones.

Para combatir esto, diseñaron un sistema de acondicionamiento de aire alimentado por energías eólica y solar para preservar las estructuras milenarias.

Lo más sorprendente de su camino hacia el Mundial de Robótica es que trabajaron con recursos limitados. A diferencia de otros equipos con múltiples dispositivos, estos niños utilizaron la única computadora personal de su profesora, Laura Amparo Hernández Jiménez. Juntos, aprendieron desde cero el lenguaje de programación Spike Essential, un sistema de bloques de palabras que permitió dar vida y movimiento a sus construcciones de Lego.

Superación frente al rezago camino al Mundial de Robótica

La hazaña de estos alumnos cobra una dimensión mayor al analizar su contexto social. Zinacantán es una comunidad donde el 75 por ciento de la población vive en situación de pobreza extrema y existe un alto rezago educativo.

Sin embargo, el pase al Mundial de Robótica se convirtió en un símbolo de esperanza, especialmente para las cuatro niñas del equipo que desafían las estadísticas locales.

En esta región de Chiapas, muchas mujeres no logran concluir sus estudios básicos debido a factores culturales y económicos. Por ello, la participación de Natasha, María, Ángeles y Nayra en el Mundial de Robótica representa una ruptura con los moldes tradicionales, motivando a otras jóvenes de la zona de los Altos a interesarse por las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

La profesora Hernández Jiménez reconoce que tanto ella como sus alumnos eran ajenos al mundo de la programación antes de iniciar este proyecto.

Sin embargo, la inteligencia y creatividad de los menores permitió que, con un solo prototipo, lograran la clasificación al Mundial de Robótica a la primera oportunidad, superando a delegaciones que contaban con mayor equipamiento técnico.

Para llegar al Mundial de Robótica, los niños construyeron réplicas detalladas de pirámides para estudiar las problemáticas de humedad y temperatura. Este enfoque práctico y su visión sustentable fueron los elementos que cautivaron a los jueces en la etapa nacional, quienes validaron la viabilidad de su propuesta tecnológica para la protección del patrimonio mundial en suelo chiapaneco.

El desafío económico para asistir al Mundial de Robótica

A pesar del éxito académico y técnico, el equipo enfrenta ahora un obstáculo financiero. El viaje a Houston para el Mundial de Robótica requiere de una inversión que las familias de los estudiantes no pueden costear por sí mismas.

Por esta razón, han hecho un llamado público a las autoridades del gobierno estatal y federal para obtener el apoyo necesario para el traslado y estancia.

Representar a México en el Mundial de Robótica es una oportunidad única para poner en alto el nombre de Zinacantán y demostrar el potencial de las escuelas públicas rurales. El proyecto «Los exploradores del pasado» no solo es una maqueta de bloques, sino una solución científica real planteada por mentes infantiles que buscan mitigar los efectos del daño ambiental en su entorno.

Las instituciones como la Secretaría de Educación Pública y el gobierno de Chiapas han sido mencionadas por la comunidad como posibles fuentes de financiamiento. La meta es asegurar que ningún niño se quede fuera de la delegación que viajará a Texas, garantizando que el talento chiapaneco brille en la competencia tecnológica más importante para su categoría a nivel global.

El seguimiento de historias inspiradoras como esta es fundamental para visibilizar las brechas de oportunidad en el país.

Finalmente, el equipo de Zinacantán continúa practicando sus rutinas de programación mientras esperan una respuesta positiva. El Mundial de Robótica los espera para que compartan con el mundo cómo, desde la montaña chiapaneca, se pueden diseñar soluciones de energía limpia para proteger la historia de la humanidad, demostrando que la grandeza de México reside en el ingenio de su gente.

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