La mañana del lunes 22 de septiembre, la actriz y cantante Susana Zabaleta llegó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tras filmar en Ajijic, Jalisco. Lo que parecía un arribo rutinario se convirtió en un episodio viral: un grupo de aproximadamente 20 reporteros la recibió con abucheos y consignas de “¡prensa digna!”.
Los periodistas decidieron no hacer preguntas y, en cambio, expresar su inconformidad con la artista, lo que generó un ambiente tenso que rápidamente se difundió en redes sociales.
El trasfondo de la polémica
Este episodio no fue aislado. Días antes, Zabaleta había tenido un incidente en el mismo aeropuerto junto a su pareja, el comediante Ricardo Pérez, conductor de La Cotorrisa.
Mientras reporteros buscaban declaraciones sobre la reciente presentación de Ángela Aguilar, Zabaleta tropezó y fue auxiliada por Pérez, quien reaccionó molesto ante la insistencia de la prensa. Poco después, Pérez y José Luis Slobotzky publicaron en su canal una parodia de periodistas de espectáculos, lo que desató críticas en el gremio.
La respuesta de Susana Zabaleta
En un video compartido en Instagram, la intérprete relató lo sucedido:
“Yo volteo y les dije: ‘guau, prensa digna, sí, todos queremos una prensa digna’. Entonces me empezaron a abuchear”.
Con serenidad pero firmeza, Zabaleta calificó el acto como un gesto de misoginia:
“Aquí y en todas partes del mundo a eso se le llama misoginia. Eso es echarle la culpa a una mujer”.
La actriz enfatizó que no tiene responsabilidad sobre los contenidos de La Cotorrisa ni sobre las críticas de su pareja a la prensa.
“Si tienen algo que decirle, díganselo a Ricardo”, subrayó.
Artistas, prensa y el debate público
El incidente abrió un debate más amplio: ¿hasta qué punto las figuras públicas deben tolerar la presión mediática?, ¿y dónde termina el periodismo crítico y comienza la hostilidad?
Mientras algunos internautas respaldaron la protesta de los reporteros, otros señalaron que los abucheos reflejan un trato desigual hacia las mujeres en el medio artístico.
Zabaleta, con una trayectoria consolidada en la música y el teatro, dejó claro que su carrera no depende de su relación sentimental ni de controversias mediáticas:
“Mi carrera con Ricardo no tiene nada que ver”, afirmó ante las cámaras.
Una polémica con repercusiones en redes sociales
En plataformas como TikTok y X (antes Twitter), los videos del momento alcanzaron miles de reproducciones y comentarios encontrados. Para algunos, fue una forma de exigir respeto hacia el gremio periodístico; para otros, un ejemplo de misoginia disfrazada de protesta.La controversia continúa creciendo y coloca nuevamente en el centro de la conversación la relación, a veces conflictiva, entre la prensa de espectáculos y los artistas en México.
