Los hermanos Matt y Ross Duffer, creadores de Stranger Things, revelaron por qué el cierre de la exitosa serie de Netflix fue concebido como un final emotivo y definitivo. Según explicaron, el desenlace buscó reflejar un ciclo vital: el adiós a la infancia y la aceptación de que esa etapa, marcada por la magia de Eleven, había terminado para siempre para los protagonistas.
Ambos creadores coincidieron en que muchas de las escenas finales no fueron pura actuación. Matt Duffer comentó que cuando los actores se quebraron emocionalmente, «simplemente estaban llorando», lo que subraya la intensidad y el impacto del cierre de la historia.
En el episodio final, la narrativa mostró la derrota del villano Vecna y la destrucción definitiva del Mundo del Revés. El momento más impactante fue la desaparición de Eleven después de sacrificarse para evitar que el gobierno continuara con sus experimentos.
Este desenlace, aunque impactante, no fue una ocurrencia tardía. Matt Duffer aseguró en una entrevista que el destino de Eleven fue una decisión «muy dura y emocional», pero necesaria para cerrar la trama. Afirmó que este era el final original de la serie cuando fue diseñada como una miniserie, en la que la protagonista debía sacrificarse.
Ross Duffer añadió que la clave narrativa se encontró al entender la frase de Mike: “Cuando entendimos esa frase de ‘creo’ de Mike, fue cuando todo se cristalizó”. El final apostó por la ambigüedad, al sugerir que Eleven podría seguir viva, funcionando como una mezcla de duelo y esperanza.
Matt explicó que Eleven representaba la «magia de la infancia», y aunque ella desapareció, «los recuerdos de Eleven siempre estarán con Mike, y no desaparecen».
Destino de los personajes y las muertes en el final Stranger Things
En cuanto al destino del resto de los personajes, Ross Duffer señaló que, aunque en la sala de guionistas se discutieron todas las posibilidades, Stranger Things siempre se mantuvo como una «historia de aventuras» y de crecimiento personal. Esta fue la razón principal por la que la mayoría de los protagonistas lograron sobrevivir al final del conflicto.
El caso de Vecna, el principal antagonista, fue manejado de manera diferente. Ross Duffer explicó que se consideró la posibilidad de una redención para el villano, pero finalmente se decidió que «ha ido demasiado lejos para dejar ir esto» en Stranger Things.
La decisión sobre quién mataría a Vecna recayó en Joyce, la madre de Will. Matt Duffer resumió este momento con crudeza: “Fue un poco que te jodan, y luego ella le corta la cabeza”. Esta elección permitió un cierre contundente para el antagonista y un momento de empoderamiento para el personaje de Joyce.
La narrativa en Stranger Things de las muertes en el final Stranger Things se centró en la coherencia de la historia de aventuras. Las muertes que ocurrieron debían servir a la trama de forma significativa, sin desvirtuar el enfoque principal de la serie en el crecimiento y la supervivencia de los jóvenes héroes de Hawkins. El cierre buscó ser definitivo, sellando el capítulo del Mundo del Revés.
De esta manera, el desenlace apostó más por el impacto emocional que por la acumulación de tragedias gratuitas. Cada decisión narrativa estuvo pensada para respetar el recorrido de los personajes y el vínculo construido con la audiencia a lo largo de las temporadas, priorizando la esperanza y la resiliencia por encima del shock. El final de Stranger Things dejó claro que la verdadera victoria no radica solo en vencer al enemigo, sino en sobrevivir con las cicatrices que definen la madurez y el fin de una era en Hawkins.
Además, el cierre reafirmó el espíritu coral de la serie, destacando la unión del grupo como el verdadero motor de la historia. Más allá de las pérdidas inevitables, el final subrayó la importancia de la amistad, el sacrificio y las decisiones que marcan la transición hacia la adultez. Así, Stranger Things se despidió con un tono nostálgico y esperanzador, recordando que incluso después del caos, siempre queda espacio para reconstruir y seguir adelante.
