Ricky Martin, el astro boricua compartió su sentir tras participar en el espectáculo de medio tiempo encabezado por su compatriota Bad Bunny en California. A través de sus redes sociales, el intérprete de «Livin’ la Vida Loca» expresó la intensidad del momento vivido ante millones de personas.
«Me tienen que dar varias horas para dejarme entender el tsunami de emociones que estoy sintiendo», declaró el cantante tras bajar del escenario. La presencia de Ricky Martin reafirmó el legado de los artistas puertorriqueños que han abierto camino en el mercado anglosajón durante décadas.
Este encuentro generacional entre dos de los máximos exponentes de la isla se convirtió rápidamente en lo más comentado de la noche deportiva.
La emotiva presentación junto al platanar
Durante su intervención, el cantante ofreció una actuación cargada de simbolismo y nostalgia por las raíces caribeñas que ambos comparten. Ricky Martin interpretó el tema «Lo que le pasó a Hawaii» en una atmósfera que evocaba la estética visual del álbum más reciente del Conejo Malo.
Sentado en una silla blanca y rodeado por un platanar, la escena recreó con precisión la portada del disco «DeBÍ TiRAR MáS FOToS». Esta producción discográfica llegó al evento con un impulso histórico, tras haber sido galardonada recientemente con el Grammy al Álbum del Año.
La combinación de la escenografía y la música en español subrayó el mensaje de orgullo cultural que el show pretendía proyectar al mundo.
El impacto de ver a una figura consagrada como el ex Menudo colaborando con el líder de la música urbana actual fue innegable. Para muchos espectadores, la imagen de Ricky Martin en el medio tiempo representó la unión de la vieja y la nueva escuela del pop latino.
La interpretación fluyó con una naturalidad que demostró la vigencia vocal y escénica del artista a pesar del paso de los años. Este segmento del show fue diseñado para resaltar la belleza de los paisajes y la calidez humana de Puerto Rico ante la audiencia global.
La respuesta del público en el estadio y en redes sociales confirmó que la química entre los dos artistas fue uno de los puntos más altos.

Una carta de admiración y victoria cultural
Más allá de la actuación física, el cantante decidió plasmar su respeto por Benito Antonio Martínez Ocasio a través de un texto escrito.
En sus palabras, el artista confesó que ver el éxito de su compatriota le «tocó muy profundo» como puertorriqueño que ha recorrido el mundo. Para él, lo que se alcanzó esa noche no fue solo un récord de audiencia, sino una «victoria cultural y humana» para los hispanohablantes.
Esta carta resonó entre la comunidad latina, que vio en sus palabras el reconocimiento de un pionero hacia el nuevo monarca del entretenimiento.
El mensaje resaltó la importancia de mantener el idioma, el acento y la historia propia en los escenarios más prestigiosos de Estados Unidos. Ricky Martin subrayó que el camino que él ayudó a pavimentar a finales de los noventa ha sido expandido de forma magistral por Bad Bunny.
La carta se volvió viral, convirtiéndose en un testimonio histórico de la fraternidad que existe en la élite de la música caribeña.
Lady Gaga y el honor de compartir el escenario
La presencia de Ricky Martin no fue la única sorpresa de la noche, ya que la superestrella Lady Gaga también se sumó a la celebración. Gaga, quien ya había protagonizado su propio espectáculo de medio tiempo en 2017, agradeció públicamente la invitación de Benito en sus redes.
«Fue un honor absoluto para mí», escribió la intérprete de «Bad Romance» en su cuenta de Instagram tras finalizar la transmisión.
La cantante estadounidense elogió la bienvenida que recibió por parte de todo el elenco y aseguró que no se habría perdido el evento por nada. Esta colaboración demostró la capacidad de Bad Bunny para convocar a figuras de distintos géneros en torno a su visión artística.
La integración de Lady Gaga y Ricky Martin en un show mayoritariamente en español marcó un cambio en la estructura tradicional del Super Bowl. Esto permitió que la diversidad sonora fuera el eje conductor de los 13 minutos que duró la presentación en Santa Clara, California.
Los analistas de la industria señalan que estas colaboraciones aumentan el valor de mercado de los artistas al cruzar audiencias de diferentes países.
La participación de figuras tan relevantes asegura que el evento sea recordado como uno de los más inclusivos y exitosos de la última década. México y otros países de habla hispana celebraron ver su cultura representada con tal nivel de profesionalismo y respeto por parte de las estrellas.
El legado del Super Bowl 60 para la música latina
El impacto mediático de este espectáculo sigue generando noticias en el ámbito del entretenimiento y la cultura popular en este 2026. La participación de Ricky Martin servirá como referencia para futuras ediciones donde la representación de las minorías sea el tema central.
La NFL ha encontrado en la música latina un motor de crecimiento que le permite conectar con millones de aficionados jóvenes en todo el continente. Para los artistas involucrados, este Super Bowl representa la consolidación de sus carreras en el olimpo de las superestrellas globales.
El éxito rotundo de la presentación confirma que el talento puertorriqueño está en su mejor momento histórico, liderando la conversación mundial.
Cada detalle del show, desde la música hasta la escenografía de los platanales, fue una declaración de principios sobre la identidad. Ricky Martin continúa siendo una pieza fundamental en el rompecabezas de la música pop, demostrando que su influencia sigue intacta.
Por su parte, la academia de la grabación reafirmó el criterio de los fans al haber premiado previamente el disco que inspiró el show. El mundo del espectáculo ahora mira hacia el futuro, esperando ver quiénes podrán igualar el tsunami de emociones provocado por este elenco.
La noche del 8 de febrero de 2026 quedará grabada como el día en que el español se apoderó definitivamente del medio tiempo americano.