
La presentadora cubana Raquel Bigorra volvió a hablar sobre la polémica que marcó el fin de su amistad con Daniel Bisogno, exconductor de Ventaneando, quien en 2019 la acusó públicamente de filtrar información personal y vender detalles de su divorcio a revistas de prensa rosa.
En entrevista con Yordi Rosado, Bigorra rechazó categóricamente esas versiones y afirmó que las acusaciones no fueron más que una estrategia mediática para desviar la atención sobre la vida privada de Bisogno. “Ni yo lo vendí ni vendí a nadie más”, aseguró, dejando claro que nunca traicionó la confianza del conductor.
Cómo se enteró de la acusación
Bigorra relató que se enteró del escándalo de manera inesperada mientras acudía a un programa de Televisa. Allí se encontró con el periodista de espectáculos Juan José ‘Pepillo’ Origel, quien, sorprendido, le preguntó si iba a reclamarle algo. Confundida, ella le respondió que no entendía de qué hablaba.
Momentos después, miembros de la producción le informaron que, en otro programa, la habían señalado como la responsable de filtrar información sobre su entonces “compadre” Bisogno. Intentó comunicarse con él de inmediato, pero no obtuvo respuesta.
Un golpe en un momento personal importante
La conductora recordó que las acusaciones salieron a la luz en un día muy especial para ella: su cumpleaños. “Me imaginé que lo que venía era fuerte, pero no lo calculé. Pensé que sí me quería mucho. Finalmente, sale en su programa y me quedé fría (…) fue un viernes. No podía entender lo que estaba pasando. Me rompí, me puse a llorar”, confesó.
A pesar del impacto emocional, algunas personas que inicialmente la criticaron cambiaron de opinión con el tiempo. “Un amigo en común me dijo: ‘Raquel, cuando se termine esta cortina de humo hablamos’. No sabes cómo agradecí esa llamada, porque me cayeron muchos veintes”, comentó.
Decisión de mantenerse en silencio
En medio del conflicto, alguien le sugirió que “la única forma de silenciar una bomba es con otra bomba”. Sin embargo, Bigorra se negó a revelar aspectos íntimos de Bisogno, a pesar de las presiones para que hablara.
“No estoy dispuesta a soltar nada. Sí, habíamos vivido muchas cosas, había mucha confianza, pero no importa lo herido que estés. Mucha gente me llamaba y me decía: ‘Raquel, di…’. Si me tengo que quedar con el golpe dado, me quedo”, expresó con firmeza.
La presentadora también señaló que, durante la semana de especulaciones, Bisogno nunca habló públicamente sobre su orientación sexual, a pesar de que ese era uno de los temas que circulaban en los rumores. “En todo ese tiempo nunca vi que aceptara su preferencia, nunca dijo que sí. Armaron un rollo durante una semana. Al final del día, no es que lo aceptara, porque qué más da, pero me acusaron de muchas cosas, no solo de eso”, relató.
Un episodio que dejó huella
Para Raquel Bigorra, el episodio fue doloroso y dejó una marca tanto en su vida personal como en su carrera profesional. Sin embargo, asegura que la experiencia también reforzó su compromiso de no traicionar la confianza de quienes forman parte de su vida, sin importar las circunstancias.
Hoy, a varios años de la polémica, Bigorra mantiene su postura de que todo fue un malentendido mediático alimentado por intereses ajenos, y que su silencio fue una forma de proteger a alguien a quien, pese a todo, consideraba cercano.