Imagina pagar por una película en Prime Video y descubrir que no eres realmente dueño de ella. Esto es lo que miles de usuarios han denunciado, desencadenando una demanda por publicidad engañosa contra Amazon. El conflicto no es nuevo en el mundo digital: algo similar ocurre con videojuegos online, donde las compras son en realidad licencias, no propiedad completa.
Tal es el caso de The Crew: Motorfest, donde jugadores vieron desaparecer títulos de sus bibliotecas. Ahora, los consumidores de cine y series enfrentan la misma situación: adquieren una licencia de acceso sujeta a acuerdos con los estudios, que puede caducar o cambiar sin previo aviso.
Licencia digital vs. propiedad real
Cuando eliges la opción de “comprar” una película en Prime Video, muchos interpretan que obtienen un archivo digital propio, como un Blu-ray físico. Sin embargo, lo que reciben es un derecho limitado a disfrutar del contenido mientras la plataforma mantenga acuerdos con los distribuidores.
Un ejemplo citado por The Hollywood Reporter es Alien Director’s Cut (2003). Puedes adquirirla, pero si Amazon y Disney no renuevan sus acuerdos, tu versión del director podría reemplazarse por la comercial o incluso desaparecer de tu biblioteca digital.
La letra pequeña y la confusión del usuario
Amazon incluye advertencias sobre esta limitación, pero en la letra pequeña durante la confirmación de compra. Para muchos usuarios, esto constituye un engaño publicitario, porque la palabra “compra” sugiere propiedad completa y permanente.
En respuesta, un grupo de clientes ha presentado una demanda ante tribunales en Washington, buscando que la empresa aclare las condiciones de sus licencias y adopte prácticas más transparentes, similares a las que ya rigen en la industria de videojuegos.
Contexto legal y precedentes
A inicios de 2025, California implementó una ley que prohíbe anunciar como “compra” un producto digital a menos que se otorgue propiedad ilimitada. Este marco legal respalda a los consumidores y plantea que servicios de streaming como Prime Video deben revisar cómo presentan sus ofertas para evitar malentendidos.
La demanda también refleja un interés creciente por la preservación digital de películas y videojuegos, especialmente frente a la dependencia de servicios de suscripción que pueden retirar contenido sin previo aviso.
Recomendaciones para consumidores
Para quienes desean garantizar acceso permanente, la alternativa más segura sigue siendo comprar versiones físicas de películas o videojuegos. Mientras tanto, es recomendable:
- Leer cuidadosamente la letra pequeña en compras digitales.
- Verificar acuerdos de licencia y disponibilidad futura.
- Considerar suscripciones y servicios que aclaren la duración del acceso.
