
El 23 de julio, la influencer Marianne Gonzaga abandonó el centro de internamiento juvenil donde pasó cinco meses recluida por haber apuñalado brutalmente a Valentina Gilabert. La noticia no tardó en incendiar las redes sociales: ¿cómo es posible que una agresora confesa, con una condena firme, vuelva a caminar libremente por las calles?
La respuesta está en una figura poco conocida pero legalmente respaldada: la libertad asistida, una medida que permitirá a Gonzaga continuar su proceso de reintegración fuera del encierro, pero bajo vigilancia estricta y condiciones puntuales.
¿Por qué fue liberada Marianne Gonzaga?
Aunque fue hallada culpable de lesiones calificadas que pusieron en riesgo la vida de Valentina Gilabert, el juez encargado del caso —especializado en justicia para adolescentes— determinó que la joven de 17 años no debía continuar en internamiento.
Según informó la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), la resolución considera que la agresora puede cumplir el resto de su condena —2 años y 8 meses— bajo un esquema de libertad supervisada, con el objetivo de favorecer su reintegración social.
Las medidas impuestas a Gonzaga bajo libertad asistida
Para conservar este beneficio legal, la influencer deberá cumplir una serie de condiciones ineludibles:
- Presentarse periódicamente ante la autoridad judicial.
- Someterse a tratamiento psicológico obligatorio.
- Recibir orientación y seguimiento por parte de instituciones especializadas.
Pero además de estas, existen otras medidas complementarias que podrían estar activas, aunque no fueron detalladas oficialmente:
- Restricción para salir de la ciudad o del país sin autorización judicial.
- Prohibición de contacto con la víctima o su entorno cercano.
- Supervisión constante por parte de un tutor designado por el sistema.
- Prohibición del consumo de alcohol y drogas.
- Participación obligatoria en actividades educativas o comunitarias.
- Entrega periódica de informes que acrediten el cumplimiento de las medidas.
- En algunos casos, uso de dispositivos de monitoreo electrónico.
Estas medidas buscan evitar la reincidencia, garantizar la protección de la víctima y dar una oportunidad real de reinserción al adolescente sancionado.
El ataque que lo cambió todo: 14 puñaladas y una víctima de 18 años
La madrugada del 5 de febrero de 2025, en un departamento de la alcaldía Álvaro Obregón, Gonzaga atacó con un cuchillo de cocina a Valentina Gilabert. Le propinó 14 heridas en cara, tórax, manos y pulmones. El móvil, según testigos y reportes oficiales, habría sido un arranque de celos.
Valentina sobrevivió tras varias cirugías y una larga hospitalización, pero las cicatrices físicas y emocionales la acompañarán toda la vida.
El hecho fue tipificado como lesiones calificadas, y no como tentativa de feminicidio, debido a que la agresora era menor de edad.
“La perdono”: Valentina Gilabert habla tras la liberación de su agresora
Pocas horas después de la excarcelación, la propia Valentina subió un video a su cuenta de Instagram. En él, se mostró serena, aunque firme:
“Yo quiero decir, como le dije a ella, que la perdono. Todo el mundo merece una segunda oportunidad. No soy quien para privar a alguien de su libertad”.
Gilabert confirmó que hubo un acuerdo legal entre ambas partes y que sus respectivas familias participaron en la conciliación. La decisión del juez, subrayó, se apegó a ese pacto y a la ley vigente.
Desde su recuperación, Valentina ha retomado su actividad en redes sociales, visibilizando el daño sufrido y generando conciencia sobre la violencia entre adolescentes y la urgencia de revisar los protocolos de justicia juvenil.
¿Qué es la libertad asistida y por qué es tan polémica?
Se trata de una medida prevista en la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes. Aplica en casos donde se considera que el menor infractor puede cumplir su condena fuera del encierro, siempre bajo estricta vigilancia y programas de apoyo psicológico, social y educativo.
Sin embargo, en casos como el de Gonzaga, esta figura ha generado polémica, pues se percibe como una sanción insuficiente frente a la gravedad del delito.
¿Qué sigue para Marianne Gonzaga?
La influencer continuará bajo la lupa pública, judicial y mediática. Cualquier incumplimiento de las condiciones impuestas podría derivar en la revocación de la libertad asistida y su reingreso inmediato al internamiento juvenil.
Hasta entonces, su conducta será monitoreada de cerca, y cada paso contará en la evaluación de su proceso de reinserción.
Por su parte, la FGJCDMX anunció que seguirá brindando acompañamiento a Valentina y a su familia, a través del equipo de la Coordinación General de Investigación de Delitos de Género y Atención a Víctimas.