Las Muertas: ¿Quiénes fueron Las Poquianchis, las asesinas que inspiraron la serie?

Las Muertas, la nueva serie de Luis Estrada, revive la historia de Las Poquianchis, las hermanas que construyeron un imperio criminal en México y fueron acusadas de asesinar a más de 90 mujeres.

Las Muertas: la serie de Luis Estrada y la historia real de Las Poquianchis

Luis Estrada, director de cintas como La ley de Herodes y El infierno, regresa con su primera serie en Netflix: Las Muertas. Más allá de la ficción, el proyecto está inspirado en hechos reales que marcaron a México en la década de los 60: la historia de Las Poquianchis, consideradas las primeras asesinas seriales mexicanas.

La ficción detrás de Las Muertas

La serie parte de la novela homónima de Jorge Ibargüengoitia, pero le da vida a las hermanas Baladro, interpretadas por Paulina Gaitán y Arcelia Ramírez. En la trama, ellas construyen un emporio de burdeles y casinos, protegidas por militares y políticos corruptos. El poder y la ambición las llevan a cometer crímenes brutales contra las mismas mujeres que explotaban en sus negocios.

Aunque los nombres cambian, el eco con la historia de Las Poquianchis es evidente: mujeres que amasaron poder en un México donde las instituciones cerraban los ojos ante la violencia contra las más vulnerables.

¿Quiénes fueron Las Poquianchis?

Las Poquianchis eran cuatro hermanas originarias de Jalisco: Delfina, María de Jesús, María Luisa y Carmen González Valenzuela. Entre los años 40 y 60 operaron una red de prostitución en Guanajuato y otros estados del Bajío.

De acuerdo con reportes judiciales y crónicas de la época, reclutaban a adolescentes de 14 o 15 años con falsas promesas de trabajo como empleadas domésticas o meseras. Una vez en sus burdeles, las jóvenes eran sometidas con violencia física, verbal y sexual.

El diario El País documenta que el control era absoluto: comida, ropa y vivienda eran usadas como forma de chantaje. Si alguna intentaba escapar, sufría castigos, encierros e incluso la muerte. También se practicaban abortos clandestinos y, en los casos más extremos, se eliminaba a bebés recién nacidos.

Los crímenes habrían dejado entre 90 y 150 víctimas, aunque historiadores señalan que los medios de los años 60 también pudieron magnificar la cifra para crear un mito criminal alrededor de las hermanas.

El descubrimiento

El imperio de Las Poquianchis cayó en 1964, cuando una de las mujeres logró escapar y denunció lo que ocurría dentro de los burdeles. Al inspeccionar los lugares, las autoridades encontraron cuerpos enterrados y condiciones de explotación inhumanas.

Los pobladores intentaron linchar a las hermanas, pero la policía las detuvo antes. El proceso reveló la complicidad de autoridades locales que durante años habían protegido su negocio.

  • Delfina y María de Jesús recibieron condenas de 40 años.
  • María Luisa fue sentenciada a 27 años.
  • Carmen murió antes de ser arrestada.

El caso se convirtió en un símbolo de la violencia estructural contra las mujeres y de la impunidad de la época.

Más allá del expediente criminal, la historia impactó profundamente en la cultura mexicana. Fue adaptada en teatro, cine, literatura y ahora en streaming con Las Muertas. Estrada asegura que no busca solo contar un crimen, sino retratar un país atravesado por la violencia, el poder corrupto y la marginación.

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