Influencers crean sindicato y amenazan con huelga digital

Creadores de contenido en Australia amenazan con dejar de publicar hasta ser reconocidos como trabajadores legítimos.

Influencers crean sindicato y amenazan con huelga digital
Influencers crean sindicato y amenazan con huelga digital

La escena ocurrió en Sydney, pero el eco se ha escuchado en todo el mundo. En medio del AIIMS Creator Hub, un evento enfocado en la industria del contenido digital, la influencer australiana Verónica B alzó la voz y sacudió las redes: anunció la creación de la Unión de Influencers de Australia, una organización que busca defender los derechos laborales de los creadores de contenido.

“No sé cómo sobreviviría este mundo sin nosotros”, exclamó Verónica, visiblemente molesta. “Estoy harta de que nos traten como si nuestro trabajo fuera una broma”.

Sus palabras, lejos de pasar desapercibidas, avivaron una discusión global: ¿ser influencer es un trabajo legítimo?

Del glamour al activismo: la chispa que encendió la polémica

La controversia se remonta a diciembre de 2024. Durante una entrevista en los Sydney TikTok Awards, Verónica llegó en un Rolls Royce y afirmó que “ser influencer es un trabajo duro”. Las críticas no se hicieron esperar. En redes sociales, fue acusada de vivir en una burbuja desconectada de la realidad.

Sin embargo, la creadora de contenido respondió con más fuerza. “Nosotros elegimos qué productos se venden, qué lugares se hacen virales y qué tendencias dominan el mundo. ¿Eso no es trabajo?”, defendió en su discurso más reciente.

Influencers exigen derechos y amenazan con huelga digital

La nueva organización sindical, liderada por Verónica B y apoyada por otras figuras como Jasmin Mitwali y Dani Russell, propone medidas radicales para hacerse escuchar. Entre ellas: una huelga digital.

Es decir, dejarían de publicar contenido en redes sociales, afectando directamente a marcas, campañas publicitarias e incluso al tráfico web de muchas empresas.

“Crear contenido es más que posar frente a una cámara. Hay estrategia, edición, presión y ansiedad constante por mantenerse vigente”, explicó Jasmin Mitwali, quien también forma parte del movimiento.

¿Más difícil que ser médico o profesor?

Las comparaciones no tardaron en llegar. “Nuestro trabajo es más difícil que el de médicos o profesores”, opinó Mitwali, provocando una nueva ola de indignación.

Por su parte, Dani Russell, influencer con casi un millón de seguidores, se sumó al debate con una pregunta provocadora:

“¿Qué es más difícil, ser madre o ser creadora de contenido?”

Estas declaraciones generaron un intenso debate social: mientras algunos las consideran arrogantes, otros defienden el derecho de los influencers a ser reconocidos como trabajadores profesionales, con prestaciones, contratos y respeto.

El debate está abierto: ¿influencer o profesional del siglo XXI?

La creación de este sindicato pone sobre la mesa una realidad incómoda: la economía de la atención ha cambiado las reglas del juego. Influencers, youtubers, streamers y tiktokers generan millones en ingresos, pero en muchos casos carecen de seguridad social, representación legal o derechos laborales.

Mientras gobiernos aún debaten cómo regular la actividad digital, los propios creadores están tomando la iniciativa.

“Si no publicamos, todo se detiene”, advirtió Verónica. Y quizás tenga razón.

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