Imagínate pagar 200 dólares por ver una película de hace 86 años. Suena imposible, pero en Las Vegas está ocurriendo. Y no solo ocurre: se ha convertido en la atracción cinematográfica más sorprendente de 2025.
En la Esfera de The Venetian Resort, un recinto que parece sacado de la ciencia ficción, miles de turistas y fanáticos del cine hacen fila cada día para revivir El Mago de Oz, un clásico de 1939 que ha sido reimaginado con inteligencia artificial, sonido envolvente y tecnología 4D.
Una experiencia que va más allá del cine
La proyección no es la misma que alguna vez vimos en televisión o DVD. Es una versión optimizada de 100 minutos, diseñada para sacar el máximo provecho de la Esfera: una pantalla de 15,000 metros cuadrados que rodea a los asistentes y un sistema de sonido con 167,000 altavoces que hace vibrar hasta el último rincón del recinto.
El viaje al mundo de Dorothy y sus amigos se completa con asientos hápticos, ráfagas de aire de alta velocidad, niebla y efectos de fuego que convierten la experiencia en un espectáculo sensorial único. En escenas como el ciclón, el público literalmente siente cómo el viento los arrastra por el camino de baldosas amarillas.
Del clásico de 1939 al fenómeno turístico de 2025
El Mago de Oz no solo es una película: es parte de la historia cultural de Estados Unidos. Pero ahora, gracias a la apuesta de Sphere Entertainment y a la tecnología inmersiva, ha vuelto a convertirse en una de las producciones más taquilleras.
De acuerdo con estimaciones, la proyección podría recaudar más de 100 millones de dólares este año, colocándose entre las 15 películas más exitosas de 2025. La clave está en que una sola entrada cuesta casi 20 veces más que en un cine convencional.
Una atracción turística imposible de replicar
La magia de la Esfera radica en su exclusividad. Solo existe una en el mundo y está en Las Vegas. Esto significa que asistir no es como ir al cine, sino como visitar una atracción turística de talla mundial.
Un periodista del Los Angeles Times relató que durante las escenas más intensas, como la del tornado, “una ráfaga de 750 caballos de fuerza despeina a todo el público como si realmente estuviera dentro de la tormenta”.
El espectáculo, además, ha impulsado la economía del recinto. Mientras los conciertos en la Esfera generan cerca de 200 millones de dólares, las funciones de cine podrían alcanzar 400 millones en ingresos, consolidando esta fórmula como un negocio más rentable que la música en vivo.
¿Qué sigue después de El Mago de Oz?
Aunque la cinta permanecerá todo el año en cartelera, Sphere Entertainment ya trabaja en nuevas producciones que puedan aprovechar la capacidad del recinto. Warner Bros., propietaria de los derechos del filme original, también recibe parte de las ganancias, lo que abre la puerta a futuras colaboraciones con otros clásicos.
El éxito de El Mago de Oz en la Esfera demuestra que el cine no está muerto, sino que se transforma. Lo que antes se veía en pantallas pequeñas en casa, ahora renace en un escenario donde la fantasía se vuelve real.
En un mundo donde la experiencia es más valiosa que el producto, pagar 200 dólares por ver una película de 1939 deja de ser un lujo y se convierte en una inversión en recuerdos.
