Justin Bieber ha vuelto. Pero no es el ídolo pop de antes. Su nuevo álbum sorpresa, «Swag», es menos un disco y más una sesión de terapia pública. Entre ritmos experimentales, Bieber confiesa sus miedos, sus peleas matrimoniales y el peso de ser él.
El Justin Bieber de 2025 ya no quiere ser un producto pulido. Con el lanzamiento sorpresa de su séptimo álbum de estudio, Swag, el artista ha abierto una ventana a su caótica realidad, una llena de rumores de divorcio, batallas de salud mental y el acoso incesante de la fama. El álbum es crudo, experimental y, sobre todo, brutalmente honesto. Es Bieber tomando el control de su propia narrativa, una canción a la vez.
«Walking Away»: La Admisión de las Peleas con Hailey
Durante meses, los tabloides han festinado con los rumores de divorcio entre Justin y Hailey Bieber. En lugar de emitir otro comunicado de prensa, Justin ha respondido en el estudio. La canción «Walking Away» es una admisión directa de que el paraíso no es perfecto.
Letras como «Será mejor que paremos antes de decir alguna mierda / Hemos estado probando nuestra paciencia» confirman que las peleas son reales. Estas líneas hacen eco de una extraña publicación de Instagram que Justin hizo en mayo, donde recordó haberle dicho a Hailey que «nunca estaría en la portada de Vogue» durante una gran pelea. El álbum no niega los problemas; los expone como parte de la «naturaleza humana» y los «dolores de crecimiento» de un matrimonio bajo un microscopio global. En «Daisies», la duda persiste: «Lanzando pétalos como, ‘¿me amas o no?’ / La cabeza da vueltas y no sabe cuándo parar».
«Go Baby»: El Escudo Protector de Hailey
Si «Walking Away» es la confesión, «Go Baby» es el contraataque. En esta canción, Justin se convierte en el defensor de su esposa frente al odio incesante que recibe en línea. «Esa es mi nena, es icónica, funda de iPhone, brillo de labios en ella», canta, en una clara referencia a la popular funda de teléfono de la marca de Hailey, Rhode.
La letra «Y, oh Dios mío, ella los mantiene hablando, es comedia, simplemente bloquéalo» es un mensaje directo a los haters. Es Justin diciéndole al mundo que está del lado de su esposa, reconociendo el circo mediático que la rodea y ofreciéndole su hombro para llorar «cuando lo necesite».
«Therapy Session» y «Butterflies»: La Fama Bajo la Lupa
Swag también es un grito de auxilio sobre el peso de la fama. En «Therapy Session», una conversación con el comediante Druski, Bieber aborda cómo la constante preocupación del público por su estado mental se convierte en una carga. «La gente siempre pregunta si estoy bien y eso empieza a pesar sobre mí», confiesa, «empieza a hacerme sentir como si yo fuera el del problema y todos los demás fueran perfectos».
La canción «Butterflies» es aún más directa. Abre con un audio viral de una de sus confrontaciones con los paparazzi: «¡Solo quieren dinero! ¡Dinero, dinero, dinero!». La canción es una súplica para que las «mariposas» (una metáfora de la ansiedad y el acoso) se vayan. Es la banda sonora de su intento de escapar de una jaula dorada que él mismo ayudó a construir. Este álbum, con su sonido más experimental y menos comercial, podría ser el resultado de su liberación de la influencia de su antiguo mánager, Scooter Braun, permitiéndole una autenticidad que antes parecía fuera de su alcance.
