Diego Luna lanza poderoso mensaje contra la política migratoria de Trump

Diego Luna lanza poderoso mensaje contra la política migratoria de Trump
El actor mexicano Diego Luna conmovió al público con un discurso en defensa de migrantes durante su monólogo en Jimmy Kimmel Live y criticó a Donald Trump

Diego Luna alza la voz contra Trump: “Los migrantes levantan este país”

Durante una noche que quedará marcada en la memoria de millones, Diego Luna se convirtió en algo más que el protagonista de Andor, la serie derivada del universo Star Wars. Esta vez, el escenario no fue una galaxia muy, muy lejana, sino el de Jimmy Kimmel Live, donde el actor mexicano ofreció un monólogo apasionado, crítico y profundamente humano sobre la crisis migratoria en Estados Unidos y las políticas del expresidente Donald Trump.

Con voz firme pero cálida, Luna aprovechó su papel como anfitrión invitado para hablar de lo que considera una de las mayores injusticias de nuestro tiempo: la persecución sistemática a millones de trabajadores indocumentados que —dijo— son pieza esencial de la economía y la cultura estadounidense.

“¿Cómo puede alguien como Trump tener tanto poder?”

Así comenzó su discurso. Luna no eligió las palabras con tibieza. Dijo que aún le cuesta entender cómo el discurso de odio puede tener cabida en un país fundado por migrantes.

“Siempre me cuesta comprender cómo su discurso de odio puede echar raíces en un país cuya esencia ha sido acoger al extranjero.”

La frase generó una de las primeras ovaciones. Pero fue solo el comienzo.

“Son sus vecinos, sus amigos… y hoy viven con miedo”

Luna trazó con precisión el retrato de millones de personas invisibles: trabajadores agrícolas, cocineros, empleados de limpieza, enfermeros, transportistas y obreros de construcción, muchos de los cuales dejaron de ir a sus trabajos por miedo a las redadas del ICE, tras el giro en la política migratoria de Trump.

“Demasiadas personas viven con miedo de llevar a sus hijos a la escuela, de acudir a trabajar. Y esas personas son sus vecinos. Son sus amigos.”

Cada palabra fue respaldada por hechos, por estadísticas no mencionadas pero conocidas: la dependencia estructural que EE.UU. tiene del trabajo migrante en múltiples sectores productivos.

“Los migrantes construyen, alimentan y cuidan a este país”

El momento más aplaudido llegó cuando Luna enumeró con orgullo los oficios que los migrantes realizan en Estados Unidos:

  • Construcción
  • Agricultura
  • Hotelería y limpieza
  • Cocina y venta ambulante
  • Transporte
  • Cuidado de ancianos y niños
  • Servicios técnicos y médicos

“Siempre que este país tuvo que reconstruirse, fueron los migrantes quienes sostuvieron el peso del trabajo. Son quienes levantan este país.”

Luna no solo habló como actor. Habló como hijo de migrantes, como testigo directo de una realidad que muchos prefieren ignorar, y su voz se sintió como un eco de millones.

La propuesta de Luna: legalización inmediata

Consciente de que las palabras deben ir acompañadas de acción, el actor propuso una salida clara:

“La única solución ya es evidente y lo ha sido durante décadas: ofrecerles un camino hacia la certeza legal.”

Es decir, una reforma migratoria profunda que reconozca los derechos de quienes ya forman parte del tejido social y económico del país. No fue un llamado ideológico, fue un llamado moral.

También invitó al público a conocer organizaciones que ya trabajan en este frente, como Public Counsel y Kids in Need of Defense (KIND), que ofrecen asistencia legal a migrantes y menores sin documentos.

¿Por qué este discurso importa hoy más que nunca?

En un clima político cada vez más polarizado, donde el discurso antiinmigrante se ha normalizado, la voz de figuras públicas como Diego Luna tiene un poder amplificador esencial. Su intervención llega justo cuando Trump ha retomado su retórica dura sobre migración, y coincide con el miedo creciente entre las comunidades hispanas ante nuevas medidas de detención y deportación.

Además, su participación en un show de alto rating como Jimmy Kimmel Live asegura que el mensaje no se quede entre convencidos, sino que cruce pantallas, corazones y frontera.

Un llamado a la empatía que trasciende el espectáculo

Lo que hizo Diego Luna no fue simplemente un acto político ni una estrategia de imagen. Fue un acto de humanidad, de conexión con millones de personas que viven con miedo, pero también con esperanza. Su voz se unió a las de tantos otros que luchan por cambiar la narrativa.

Y si algo nos enseñó su monólogo es que las estrellas también pueden iluminar la realidad, no solo los escenarios.

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