Sean «Diddy» Combs enfrenta juicio en mayo 2025 por cargos RICO y tráfico sexual; video de Cassie y testimonios de «Freak Offs» son claves
El imperio de Sean «Diddy» Combs, antes sinónimo de éxito y glamour en la industria musical, ahora se tambalea al borde del abismo judicial. El rapero de 55 años se declaró no culpable de los cargos de coaccionar y abusar de mujeres y hombres durante años, presuntamente con la ayuda de sus empleados. Pero la fiscalía de Nueva York ha tejido una red de acusaciones que pintan un panorama desolador.
Los cargos: Un cóctel explosivo de crimen organizado y depravación
Combs enfrenta un cargo de conspiración de actividades criminales organizadas (RICO), que por sí solo podría acarrearle cadena perpetua, además de múltiples cargos por tráfico sexual mediante fuerza, fraude o coacción, y transporte con fines de prostitución. Las presuntas ofensas abarcan desde aproximadamente 2004 hasta 2024, con dos cargos añadidos apenas un mes antes del juicio, lo que sugiere que la fiscalía sigue acumulando pruebas.
La acusación formal sostiene que Combs utilizó su «poder y prestigio» como estrella musical para inducir a víctimas femeninas a participar en actuaciones sexuales drogadas y elaboradamente producidas con trabajadores sexuales masculinos, en eventos denominados «freak offs». Se alega que silenció a las víctimas mediante chantaje y violencia, incluyendo secuestro, incendio provocado y palizas físicas.
La evidencia clave y la apuesta de Diddy: «Todo o nada»
Un elemento crucial que la fiscalía podrá mostrar al jurado es un video de seguridad de 2016 que muestra a Combs golpeando y pateando a su entonces pareja, la cantante Cassie Ventura, en el pasillo de un hotel de Los Ángeles. La demanda de Ventura en 2023, alegando años de abuso incluyendo violación, fue la chispa que encendió la investigación que llevó a su actual procesamiento. Además, se espera el testimonio de cuatro de las acusadoras de Combs, cuyas identidades no han sido reveladas públicamente.
Poco antes del juicio, se reveló que Combs rechazó un acuerdo de culpabilidad que podría haber significado una sentencia más leve. Esta decisión transforma el juicio en una apuesta de «todo o nada». La defensa de Diddy argumentará que el gobierno está demonizando y distorsionando la actividad sexual de adultos consentidores, y que dos de sus antiguas novias introdujeron voluntariamente a un trabajador sexual masculino en su relación.
Un juicio decisivo
El juicio, que se espera dure al menos ocho semanas, no solo determinará el futuro legal de Combs, sino que también expondrá al escrutinio público los detalles más sórdidos de su vida y negocios.
Incluso si es absuelto, la naturaleza explícita de las pruebas y testimonios sobre las «Freak Offs» y los presuntos abusos sistemáticos bajo la llamada «The Combs Enterprise» podrían causar un daño irreparable a su marca personal, sus negocios (Bad Boy Entertainment, Combs Enterprises) y su legado.
El glamour del hip-hop podría quedar sepultado bajo un expediente de depravación y control, demostrando que el poder y la fama, lejos de ser un escudo, pueden convertirse en el epicentro de la propia destrucción.
