Análisis del caso Lively-Baldoni: Acoso sexual, difamación y la citación a Taylor Swift. ¿Estrategia legal o cortina de humo mediática?
El conflicto estalló en diciembre de 2024, cuando Blake Lively demandó a Justin Baldoni, su coprotagonista y director en «It Ends With Us», por presunto acoso sexual, comportamiento «perturbador» y «no profesional» en el set, además de una campaña de desprestigio. Baldoni no se quedó callado y contrademandó por difamación y extorsión, pintando un cuadro muy diferente.
La trama se complicó cuando el nombre de Taylor Swift entró en escena. Baldoni alegó en documentos legales que Lively se refirió a Swift como una de sus «dragonas» en mensajes de texto, y que utilizó a la superestrella para presionarlo a aceptar reescrituras del guion que él no deseaba.
Supuesta reunión
Incluso describió una supuesta reunión en el penthouse de Lively y Ryan Reynolds donde Swift habría elogiado el guion de Lively, una movida que Baldoni interpretó como una clara táctica de intimidación. La respuesta del equipo legal de Baldoni fue considerar la citación de Taylor Swift, una decisión que el portavoz de la cantante calificó furiosamente como un intento de «generar carnaza sensacionalista para tabloides» y explotar su nombre, dado que su única conexión con el film fue licenciar una canción, «My Tears Ricochet», algo que hicieron otros 19 artistas.
Este documento de citación está diseñado para usar el nombre de Taylor Swift para atraer el interés público creando carnaza sensacionalista para tabloides en lugar de centrarse en los hechos del caso.» – Portavoz de Taylor Swift.
Mientras tanto, el círculo íntimo de Lively parece encogerse. Reportes indican que amigas como la propia Taylor Swift y Gigi Hadid se han distanciado. Incluso Travis Kelce, pareja de Swift, habría marcado distancia con Ryan Reynolds. Fuentes afirman que Selena Gomez se siente «vindicada», habiendo advertido a Swift sobre Lively en el pasado. La autora de «It Ends With Us», Colleen Hoover, y la coestrella Jenny Slate, también parecen querer mantenerse al margen del fango.
Famosos como ‘piezas de ajedrez’
Este caso es un ejemplo flagrante de cómo las megaestrellas, incluso con una participación tangencial, pueden ser convertidas en piezas de ajedrez en las batallas legales de otros. La inmensa fama de Taylor Swift se transforma en un arma que las partes en litigio pueden intentar blandir para intimidar, desviar la atención o manipular a la opinión pública, todo con un considerable costo reputacional y de tiempo para la celebridad arrastrada al lodazal.
Además, la disputa Lively-Baldoni actúa como un terremoto en el delicado ecosistema social de Hollywood. Las ondas expansivas no solo impactan las carreras y finanzas de los directamente implicados, sino que están redibujando el mapa de alianzas.
Amigos toman partido o, más comúnmente, se esfuman para evitar ser salpicados, demostrando que la lealtad en la Meca del Cine tiene un precio y se desvanece cuando el riesgo reputacional o legal se vuelve demasiado alto. La «vindicación» de Selena Gomez añade una capa de drama personal preexistente, evidenciando cómo estas crisis pueden reavivar viejas rencillas.
La moneda social –quién está con quién– se revela tan volátil como las acciones en Wall Street, y el «costo de asociación» con figuras en problemas se convierte en un cálculo frío y crucial para la supervivencia en la élite.
