Demandan a Bad Bunny por uso no autorizado de voz: una mujer exige $16 millones de dólares al cantante y su productor por incluir una frase en dos de sus éxitos.
El cantante puertorriqueño Benito Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, enfrenta una nueva y millonaria demanda. El recurso legal fue presentado en Puerto Rico por Tainaly Serrano Rivera, quien acusa al artista, a su productor Roberto Rosado, apodado La Paciencia, y a la disquera Rimas Entertainment de usar su voz sin consentimiento ni compensación en dos de sus canciones.
La reclamación por daños y perjuicios asciende a la considerable suma de 16 millones de dólares.
La esencia de la demanda a Bad Bunny radica en una frase corta y peculiar: “Mira, puñeta, no me quiten el perreo”. Según la querellante, este sample de audio fue incorporado sin su autorización en dos populares temas del «Conejo Malo». El primer uso se registró en “Solo de mí”, canción de 2018 que forma parte del exitoso álbum X 100pre.
La segunda aparición de la misma frase de voz se encuentra en “EoO”, una pista que pertenece al álbum más reciente de Bad Bunny, Debí Tirar Más Fotos. Este disco logró alcanzar el primer lugar en diversas listas de popularidad a nivel internacional. Es claro que ambas canciones han tenido un alcance masivo.
El origen de la frase de la demanda a bad bunny
De acuerdo con el documento judicial que da forma a la demanda a Bad Bunny, la grabación de la frase se realizó en el año 2018. En aquel momento, Tainaly Serrano Rivera era una estudiante universitaria y fue contactada para grabar el audio a petición de La Paciencia, productor y colaborador cercano del famoso cantante.
La parte central del conflicto, y lo que sostiene la demandan a Bad Bunny, es la falta de transparencia y de un acuerdo formal. Rivera sostiene que, en el momento de la grabación, no se le explicó cuál sería el propósito exacto de su audio ni se le informó que su voz sería utilizada en producciones musicales de alcance global.
El recurso legal subraya esta falta de comunicación con claridad. “Al momento de la solicitud, no se explicó el propósito del audio. Tampoco se le informó a la demandante que su identidad sería utilizada y explotada comercialmente”, se lee en la demanda. Además, se enfatiza que no se discutió ningún tipo de compensación, ni se firmó “contrato o acuerdo, ni licencia ni autorización alguna” para el uso de su identidad vocal.
Violación al derecho a la imagen y uso en presentaciones en vivo
La demanda a Bad Bunny acusa directamente a Benito Martínez Ocasio, a Roberto Rosado y al sello Rimas Entertainment de violar la ley de derecho a la imagen vigente en Puerto Rico. Esta ley busca proteger la identidad y el uso comercial de la imagen y voz de una persona sin su debido consentimiento.
El valor de 16 millones de dólares que se exige en la reclamación corresponde a una indemnización por los presuntos daños y perjuicios ocasionados por la explotación comercial no autorizada de la voz de Rivera. La demandante argumenta que la frase ha sido un componente de dos grandes éxitos que han generado ingresos millonarios.
Además de los lanzamientos comerciales en álbumes y plataformas digitales, la demandan a Bad Bunny señala que el uso de la voz no se limitó a estas grabaciones. Presuntamente, la frase se habría repetido también durante las presentaciones en vivo del artista. Esto incluye la residencia histórica de conciertos que el artista ofreció en San Juan durante el año pasado.
Precedente legal con el mismo equipo de abogados
Esta no es la primera vez que Bad Bunny enfrenta una situación legal de esta naturaleza. Tainaly Serrano Rivera es representada por el mismo equipo de abogados, José Marxuach Fagot y Joanna Bocanegra Ocasio, que en 2023 presentaron otra demanda contra el artista por una razón similar.
La demanda anterior, presentada en 2023, se relacionaba con el presunto uso no autorizado de la voz de una expareja del cantante. En aquel caso, la voz de la expareja fue utilizada en las canciones “Pa’ ti” y “Dos mil 16”. Este patrón legal sugiere una línea de acción enfocada en la protección de la identidad vocal y el derecho a la imagen en la industria musical.
Hasta el momento de la publicación de esta nota, los representantes legales de Bad Bunny, La Paciencia y Rimas Entertainment no han emitido comentarios públicos ni han respondido a las solicitudes de información sobre esta demandan a Bad Bunny. El caso sin duda sentará un precedente importante en cómo se manejan los samples de voz y la autorización en el reguetón y la música urbana. Los fans y la industria están a la espera del desarrollo de este litigio millonario.
