Los millonarios negocios que Andrea Legarreta y Erik Rubín conservan en común

Tras su separación, Andrea Legarreta y Erik Rubín continúan como socios en proyectos millonarios que operan fuera de los reflectores y les generan ingresos más allá del espectáculo.

Los millonarios negocios que Andrea Legarreta y Erik Rubín conservan en común

Andrea Legarreta y Erik Rubín, siguen generando jugosos ingresos juntos, a pesar de haber concluido su relación sentimental, ambos famosos han demostrado una notable madurez profesional al conservar sus vínculos comerciales.

Esta sociedad estratégica entre Andrea Legarreta y su ex les ha permitido expandir su patrimonio a través de diferentes sectores, desde el fitness de alto rendimiento hasta el diseño de accesorios de lujo.

La decisión de continuar como socios comerciales responde a la estabilidad y el éxito que han alcanzado sus proyectos en conjunto durante años. Según han declarado públicamente, la separación personal no afectó la visión compartida que tienen sobre sus inversiones actuales y los planes de emprendimiento futuros.

Esta colaboración sigue siendo un referente en el mundo del espectáculo mexicano, donde han logrado separar con éxito la vida privada de los intereses corporativos.

Actualmente, la cartera de negocios de Andrea Legarreta y Erik se divide en rubros específicos que aprovechan la imagen pública de ambos y su conocimiento de las tendencias de consumo.

El compromiso de ambos con la calidad de sus servicios ha permitido que sus marcas se posicionen favorablemente en el mercado nacional. A continuación, se detallan las propiedades y marcas que forman parte de la estructura empresarial que todavía los une legal y profesionalmente.

Commando y la expansion de sus centros deportivos

Commando y la expansión de sus centros deportivos

Negocios de Andrea Legarreta tiene como pilar principal a Commando, una cadena de gimnasios especializada en entrenamiento funcional y de alta intensidad. Este proyecto representa la inversión más robusta de la sociedad, contando con un total de nueve sucursales operativas en puntos estratégicos del país.

La distribución de estos centros deportivos refleja un enfoque dirigido a un sector que busca exclusividad y resultados físicos comprobables en entornos modernos.

En la Ciudad de México, el gimnasio de Andrea Legarreta cuenta con siete sedes ubicadas en zonas de alta plusvalía como Polanco, Pedregal y La Condesa, donde han logrado consolidar una comunidad de usuarios leales.

La expansión de este modelo de negocio no se ha limitado a la capital, ya que cuentan con presencia en Guadalajara, específicamente en el complejo Midtown, y otra sucursal en el puerto de Acapulco. Esta red de establecimientos funciona bajo un esquema de sociedad donde ambos participan activamente.

El éxito de esta cadena de gimnasios radica en la combinación de tecnología deportiva y una experiencia de usuario diseñada para ser dinámica.

Al ser figuras públicas relacionadas con un estilo de vida saludable, la promoción de estos centros ha sido orgánica y efectiva. Commando sigue siendo la joya de la corona dentro de su estructura financiera, demostrando que su alianza profesional es capaz de gestionar operaciones de gran escala en el sector salud.

Fortuna Hats y el diseño de accesorios exclusivos

La lista de negocios de Andrea Legarreta también incluye una incursión destacada en la industria de la moda a través de la marca de sombreros denominada Fortuna Hats.

Esta empresa se especializa en la creación de piezas únicas hechas a mano, las cuales han ganado popularidad gracias a la exposición que reciben en eventos de alto perfil. El propio Erik Rubín utiliza frecuentemente estos diseños durante sus presentaciones en giras musicales, funcionando como el principal embajador de la marca.

La exclusividad es el sello distintivo de este negocio, pues cada sombrero es fabricado con procesos artesanales que garantizan su originalidad.

Según el perfil oficial de la marca en plataformas digitales, el enfoque está en ofrecer un producto que combine el estilo bohemio con la elegancia contemporánea. Esta visión ha permitido que la marca trascienda y sea elegida por diversas personalidades del medio artístico para complementar sus vestuarios.

Entre las celebridades que han portado los diseños de Fortuna Hats negocio de Andrea Legarreta se encuentran figuras internacionales como Thalía, además de presentadoras y comunicadores como Galilea Montijo, Daniela Magun y Javier Poza.

Esta aceptación entre el gremio artístico ha impulsado las ventas y el prestigio de la firma. Los socios han logrado que un accesorio tradicional se convierta en un objeto de deseo dentro del mercado de lujo en México.

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Otros proyectos y visión empresarial a futuro

Los negocios de Andrea Legarreta conviven con proyectos individuales que, aunque no son propiedad compartida, forman parte del entorno profesional de la familia. Un ejemplo es Rubik Music, el estudio de grabación propiedad de Erik Rubín, el cual está equipado con tecnología de punta para la producción musical.

Este espacio, ubicado en la residencia donde habitan, sirve como centro creativo para nuevos proyectos artísticos que eventualmente pueden derivar en nuevas oportunidades de negocio.

La Negocios de Andrea Legarreta muestra una tendencia hacia la diversificación constante, buscando siempre innovar en áreas donde puedan aportar valor como figuras públicas. Se tiene conocimiento de que la ex pareja tiene planes de emprender nuevos negocios juntos próximamente, lo que confirma que su sociedad es un proyecto a largo plazo.

Esta visión les permite mantenerse como figuras influyentes no solo en la pantalla, sino también en el sector corporativo mexicano.

Para quienes buscan información sobre cómo registrar una marca o iniciar un emprendimiento propio en el país, el portal oficial del Gobierno de México ofrece las guías necesarias a través del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

La trayectoria empresarial de Andrea Legarreta y Rubín ejemplifica la importancia de la diversificación de ingresos y la gestión profesional de la imagen. En este 2026, sus empresas continúan operando con normalidad, demostrando que el respeto mutuo es la base de cualquier sociedad exitosa.

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