En 2025 se cumplen 10 años de himnos como ‘Uptown Funk’, ‘See You Again’ y ‘Sorry’. Revive la música que marcó 2015 y descubre por qué estas canciones se volvieron inmortales.
Hace una década, en 2015, una ola de canciones no solo dominó las listas de éxitos, sino que también se convirtió en la banda sonora de nuestras vidas. Diez años después, estos himnos siguen resonando en nuestras playlists, demostrando que la buena música es atemporal.
El año 2015 fue un momento crucial en la cultura pop, un punto de inflexión donde el funk retro, las baladas cinematográficas y el pop electrónico convergieron para crear una banda sonora inolvidable. Diez años después, en 2025, celebramos el aniversario de esas canciones que no solo encabezaron las listas de éxitos, sino que definieron momentos, consolidaron carreras y se grabaron a fuego en la memoria colectiva. Estas son cinco de las piezas musicales que cumplen una década y se niegan a pasar de moda.
1. Uptown Funk – Mark Ronson ft. Bruno Mars
Si hubo una canción que encapsuló la energía de 2015, fue esta. Con su irresistible mezcla de funk, pop y una estética retro impecable, «Uptown Funk» fue más que un éxito; fue un fenómeno global. La colaboración entre el productor Mark Ronson y la superestrella Bruno Mars creó un himno atemporal que dominó las radios, las pistas de baile y los eventos de todo el mundo. Diez años después, su energía sigue siendo contagiosa, un clásico instantáneo que se siente tan fresco como el día de su lanzamiento.
2. See You Again – Wiz Khalifa ft. Charlie Puth
En el lado opuesto del espectro emocional, «See You Again» se convirtió en el himno universal del duelo y la esperanza. Creada para la banda sonora de Fast and Furious 7 como un homenaje al fallecido actor Paul Walker, la canción conectó con millones de personas a un nivel profundamente personal. La emotiva melodía de Charlie Puth y los versos de Wiz Khalifa crearon una balada poderosa sobre el amor, la pérdida y el recuerdo. Su videoclip se convirtió en uno de los más vistos en la historia de YouTube, un testimonio de su impacto cultural duradero.
3. Sorry – Justin Bieber
El año 2015 fue el de la redención para Justin Bieber. Con el lanzamiento de su álbum Purpose, el artista canadiense marcó un cambio de dirección en su carrera, evolucionando de ídolo adolescente a una estrella del pop respetada. «Sorry», con su producción tropical house y su pegadizo estribillo, fue la punta de lanza de este renacimiento. La canción no solo fue un éxito masivo, sino que consolidó a Bieber, con tan solo 21 años, como una de las figuras definitorias del pop de la década de 2010.
El álbum Purpose representó un cambio de dirección en la carrera de Justin Bieber, y éxitos como «Sorry» lo consolidaron como una estrella del pop de la década.
4. Lean On – Major Lazer & DJ Snake ft. MØ
La música electrónica alcanzó un nuevo pico de popularidad comercial en 2015, y «Lean On» fue su estandarte. El proyecto liderado por Diplo, Major Lazer, se unió a DJ Snake y la cantante danesa MØ para crear una pista que fusionaba tropical house, dancehall y pop de una manera innovadora y adictiva. «Lean On» no solo dominó los festivales de música, sino que se infiltró en la radio comercial, llevando los sonidos electrónicos a una audiencia global y definiendo el sonido del verano de ese año.
5. Hello – Adele
Tras un periodo de silencio, Adele regresó en 2015 para reclamar su trono como la reina de las baladas poderosas. «Hello» fue el primer sencillo de su monumental álbum 25, y su lanzamiento fue un evento mundial. La canción, una meditación melancólica sobre el paso del tiempo y el arrepentimiento, demostró una vez más la incomparable capacidad de Adele para canalizar emociones universales con una voz que puede romper corazones. Diez años después, el simple «Hello, it’s me» sigue siendo instantáneamente reconocible y poderoso.
Estas cinco canciones son solo una muestra de la riqueza musical de 2015. Al celebrar su décimo aniversario, no solo recordamos grandes éxitos, sino que revivimos los momentos que definieron una era, demostrando el poder perdurable de la música para capturar el espíritu de su tiempo.
