Los simios han sido estudiados durante décadas por su inteligencia, su capacidad de aprendizaje y su cercanía evolutiva con el ser humano. Sin embargo, la imaginación siempre se consideró un rasgo exclusivamente humano, ligado al pensamiento simbólico y a la creatividad abstracta. Un nuevo experimento científico pone en duda esa frontera.
Los simios vuelven al centro del debate científico tras un estudio que sugiere que uno de ellos pudo fingir una situación inexistente y actuar en consecuencia. El hallazgo reabre preguntas profundas sobre la mente animal y sobre qué nos hace realmente únicos como especie.
Simios ¿por qué la imaginación se consideraba solo humana?
Los simios han demostrado habilidades cognitivas complejas como el uso de herramientas y la comunicación básica. No obstante, la imaginación implica representar algo que no existe y mantener esa simulación consciente, algo que hasta ahora solo se atribuía a los humanos.
En la infancia, los niños crean mundos ficticios, juegan con objetos invisibles y entienden que lo imaginado no es real. Este tipo de pensamiento simbólico se consideraba un punto de quiebre evolutivo entre humanos y otros animales.

¿Quién fue Kanzi y por qué su caso es relevante?
simios rara vez han sido observados en contextos controlados tan prolongados como el de Kanzi, un bonobo criado en cautiverio y entrenado para comunicarse mediante símbolos gráficos con humanos. Su capacidad lingüística básica lo convirtió en un caso excepcional.
Kanzi aprendió a combinar símbolos, fabricar herramientas simples y responder a instrucciones complejas. Estas habilidades llevaron a los investigadores a preguntarse si también podía fingir situaciones irreales de manera consciente.
¿Cómo se diseñó el experimento de la imaginación?
simios representan un reto metodológico, ya que no pueden explicar verbalmente lo que piensan. Para ello, los científicos adaptaron pruebas diseñadas originalmente para niños pequeños, enfocadas en juegos simbólicos.
El experimento consistió en una “fiesta de jugos” imaginaria. Los investigadores fingieron servir jugo inexistente en dos vasos y simularon vaciar solo uno de ellos, para después pedirle a Kanzi que eligiera.
¿Qué resultados obtuvieron los investigadores?
simios rara vez muestran respuestas consistentes en pruebas abstractas, pero Kanzi eligió el vaso “con jugo” imaginario en 68 por ciento de las ocasiones. Este patrón llamó la atención de los científicos.
Para descartar confusión, se realizó una prueba paralela con jugo real. En ese escenario, Kanzi eligió el vaso con líquido verdadero casi 80 por ciento de las veces, lo que sugiere que distinguía entre lo real y lo simulado.
¿Qué otros ensayos confirmaron el comportamiento?
simios también fueron sometidos a un tercer experimento en el que se colocaron uvas falsas en dos frascos. Nuevamente, Kanzi mostró elecciones coherentes con la lógica de la simulación.
Los resultados reforzaron la hipótesis de que el bonobo no solo imitaba gestos humanos, sino que entendía el concepto de fingir una situación inexistente y actuar en consecuencia.
Puntos clave del estudio científico
- simios fueron capaces de responder de forma coherente a escenarios imaginarios.
- Kanzi distinguió entre objetos reales y simulados.
- El comportamiento fue consistente en distintas pruebas.
- El diseño experimental se basó en métodos usados con niños pequeños.
- Los resultados abren nuevas líneas de investigación cognitiva.
simios ¿qué dicen los científicos que no están convencidos?
Los simios siguen generando debate incluso entre expertos. El psicólogo comparativo Michael Tomasello, de la Universidad de Duke, cuestionó si el comportamiento observado equivale realmente a imaginación.
Según Tomasello, imaginar implica mantener una simulación activa, no solo reaccionar a una señal. Para convencerlo, sería necesario observar a Kanzi iniciar por sí mismo una acción imaginaria sin estímulos humanos directos.
¿Por qué la crianza de Kanzi es un factor clave?
Los simios criados en entornos humanos pueden desarrollar habilidades atípicas. Kanzi creció rodeado de investigadores, lo que plantea la duda de si su comportamiento es representativo de la especie o producto de una crianza excepcional.
Este factor limita la posibilidad de extrapolar los resultados a otros grandes simios en estado salvaje o en condiciones distintas de cautiverio.
¿Qué implica este hallazgo para la ciencia?
Los simios podrían tener capacidades mentales más complejas de lo que se pensaba. Si la imaginación no es exclusiva del ser humano, la línea que separa nuestras mentes de las de otros animales se vuelve menos clara.
El estudio, publicado en la revista Science, sugiere que las raíces evolutivas del pensamiento simbólico podrían ser más antiguas de lo estimado.
El riesgo de extinción
Los simios enfrentan una crisis global. Muchas especies de grandes simios están en peligro crítico de extinción debido a la pérdida de hábitat, la caza y el cambio climático.
Comprender sus capacidades cognitivas no solo es relevante desde el punto de vista científico, sino también ético y conservacionista, al replantear la forma en que los humanos se relacionan con ellos.
¿Quiénes participaron en la investigación?
Los simios fueron estudiados por un equipo internacional encabezado por Christopher Krupenye, de la Universidad Johns Hopkins, y Amalia Bastos, de la Universidad de St. Andrews.
Ambos investigadores coincidieron en que los resultados no son definitivos, pero sí suficientemente sólidos como para justificar nuevas investigaciones.
Un legado científico abierto
Los simios como Kanzi dejan un legado científico importante. El bonobo falleció el año pasado a los 44 años, pero su participación abrió un camino para futuros estudios sobre cognición animal.
La pregunta sobre si los simios pueden imaginar sigue abierta. Lo que este experimento demuestra es que la frontera entre lo humano y lo animal es más difusa de lo que se creía.