Razones para evitar la impresión de tu recibo físico en el cajero automático

Descubre por qué imprimir el ticket en el cajero automático puede poner en riesgo tus datos y seguridad financiera.

Razones para evitar la impresión de tu recibo físico en el cajero automático

El cajero automático es una herramienta indispensable en la vida cotidiana de millones de mexicanos, permitiendo el acceso rápido a efectivo y diversos servicios bancarios. Sin embargo, una práctica que durante décadas fue habitual hoy es desaconsejada por expertos en ciberseguridad y organismos financieros: la impresión del comprobante de papel.

En el contexto tecnológico de 2026, la digitalización de los procesos bancarios ha avanzado lo suficiente como para que el ticket físico sea no solo innecesario, sino potencialmente peligroso para la integridad de tu cuenta.

El uso de un cajero automático implica una interacción directa con el sistema central del banco, y cada movimiento genera un registro electrónico inmediato. A pesar de esto, muchos usuarios mantienen la costumbre de solicitar el recibo impreso para verificar su saldo disponible.

Esta acción, aunque parezca inofensiva, abre una ventana de vulnerabilidad que los delincuentes pueden aprovechar mediante técnicas de ingeniería social o recolección de datos en espacios públicos, comprometiendo la privacidad de la información financiera del titular de la tarjeta.

Riesgos de seguridad al usar el cajero automático

La seguridad es el argumento principal para dejar de imprimir comprobantes. Aunque los bancos han implementado medidas para ocultar ciertos dígitos, el ticket que emite el cajero automático contiene información valiosa.

Datos como el número parcial de la tarjeta, la ubicación específica del dispositivo, la hora exacta de la transacción y, lo más sensible, el saldo total de la cuenta, quedan expuestos en un pedazo de papel térmico que muchas veces termina en el bote de basura contiguo a la máquina.

Expertos de la CONDUSEF han alertado de forma reiterada que los delincuentes pueden utilizar estos fragmentos de información para realizar intentos de extorsión o fraude.

Al conocer el saldo exacto y los últimos movimientos, un atacante puede contactar al usuario haciéndose pasar por un ejecutivo bancario, utilizando datos reales del recibo para generar confianza y así obtener claves de acceso o códigos de transferencia.

Evitar la impresión en el cajero automático corta de tajo esta cadena de obtención de datos sensibles en el mundo físico.

Además, el abandono de estos recibos en la vía pública facilita el rastreo de los hábitos de retiro de las personas.

Un recibo que muestra un retiro cuantioso de un cajero automático específico puede convertir al usuario en un blanco para el robo a transeúnte.

La discreción es la mejor defensa en el entorno financiero actual, y mantener la información de tus saldos exclusivamente dentro de canales digitales cifrados es la recomendación estándar para este año 2026.

Impacto ambiental del papel térmico

Más allá de la protección de datos, existe una razón ecológica de peso. El papel utilizado en cada cajero automático no es papel ordinario; se trata de papel térmico. Este material requiere un recubrimiento químico, frecuentemente compuesto por bisfenol A (BPA), para reaccionar al calor y generar la impresión.

Este componente químico dificulta el proceso de reciclaje y es altamente contaminante para el suelo y el agua cuando los recibos son desechados de manera incorrecta en el entorno urbano.

Se estima que anualmente se generan toneladas de desperdicio por tickets que el usuario apenas mira durante un par de segundos antes de tirar. Al elegir la opción de «no imprimir» en la pantalla del cajero automático, se contribuye de manera directa a la reducción de la huella de carbono de las instituciones bancarias.

Esta pequeña decisión individual, multiplicada por millones de usuarios diarios en México, representa un ahorro significativo en recursos naturales y una disminución en la producción de químicos industriales nocivos.

Muchas instituciones han comenzado a eliminar por completo la opción de impresión física en sus modelos más recientes de cajero automático, sustituyéndola por el envío automático del comprobante vía correo electrónico o notificación «push» en la aplicación móvil.

Esta transición no solo es una medida de sostenibilidad, sino también una estrategia para incentivar el uso de la banca digital, la cual ofrece un historial mucho más organizado y fácil de consultar que una pila de papeles térmicos que se borran con el paso del tiempo.

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Alternativas digitales y control financiero

Hoy en día, las aplicaciones de banca móvil han desplazado la necesidad de consultar el saldo en un cajero automático.

Estas plataformas ofrecen una visualización en tiempo real de cada movimiento, permitiendo un control mucho más preciso del presupuesto mensual.

Al realizar un retiro, la mayoría de los bancos envían una alerta inmediata al dispositivo vinculado, cumpliendo la función de comprobante de manera más eficiente y segura que cualquier documento físico.

El monitoreo digital es superior porque permite realizar búsquedas por fecha, concepto o monto, algo imposible con los tickets de un cajero automático.

Además, en caso de una aclaración por un cargo no reconocido, los registros electrónicos tienen mayor validez y son más fáciles de presentar ante la institución financiera.

Finalmente, el cajero automático sigue evolucionando para ser una interfaz más limpia y segura. Adoptar la cultura de «cero papel» es un paso fundamental hacia una ciudadanía financiera responsable.

Al evitar la impresión, no solo proteges tu dinero y tus datos, sino que también participas en un esfuerzo colectivo por modernizar los servicios bancarios en México.

La próxima vez que la pantalla te pregunte si deseas imprimir tu comprobante, recuerda que la opción más inteligente es siempre la que mantiene tu información lejos del papel y dentro de tu control digital.

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