Conocida como araña violinista o araña de rincón, esta especie de arácnido es temida por el veneno que posee. Su nombre popular proviene del patrón distintivo en forma de violín que lleva en la parte posterior de su cuerpo.
Es importante recalcar que, a pesar de su reputación, esta araña suele evitar el contacto con los humanos, limitando su actividad a la oscuridad de la noche.
Identificación y hábitat de la araña violinista
La bióloga Claudia Isabel Navarro Rodríguez, del Instituto de Biología de la UNAM, detalló algunas características clave para poder identificar a la araña violinista:
- Tamaño y forma: Mide entre 1 y 3 centímetros, lo que la hace diminuta.
- Ojos: Presenta seis ojos distribuidos en forma de medialuna.
- Color y estructura: Es de color pardo rojizo y posee patas muy delgadas.
Por otra parte, sus telarañas tienen rasgos muy particulares e inusuales. Las telarañas de la araña violinista no son circulares ni prolijas, sino que tienen una textura algodonosa e irregular, dándole un aspecto desaliñado. Esta es una señal crucial para detectarla en el hogar. La araña violinista busca lugares oscuros y secos.
Los estados de la República Mexicana que han presentado el mayor número de registros de la araña violinista son Baja California Sur, Guerrero y Jalisco. Sin embargo, puede encontrarse en muchas otras regiones, por lo que las precauciones deben ser nacionales.
¿Qué hacer en caso de una picadura de araña violinista?
La mayoría de las veces, la mordedura de esta araña es casi imperceptible al momento del piquete. No obstante, el veneno, que puede ser necrosante, provoca síntomas que se manifiestan horas después. Es vital estar atento a cualquier señal de una mordedura de araña violinista.
Los síntomas que pueden indicar una picadura son:
- Dolor y enrojecimiento en la zona afectada.
- Hinchazón local.
- Presencia de fiebre y náuseas.
- Dolor abdominal y vómitos.
Si se detecta alguna de estas señales, es de suma importancia acudir de inmediato con un médico. Estas son algunas recomendaciones esenciales en caso de mordedura:
- Mantén la calma y, si es posible, trata de tomar una fotografía o capturar al ejemplar en un frasco para facilitar la identificación.
- Limpia la herida con agua y jabón. Evita aplicar hielo, compresas de calor, alcohol o cualquier tipo de ungüento casero.
- Bajo ninguna circunstancia intentes succionar el veneno de la herida.
En caso de emergencia, se debe ubicar el hospital más cercano que cuente con el antídoto específico. El antídoto puede encontrarse de forma comercial y cualquier profesional relacionado al sector salud está capacitado para colocarlo.
Medidas de prevención contra la araña violinista
Aunque la araña violinista suele presentarse con mayor frecuencia durante la temporada de lluvias, puede surgir durante todo el año, lo que hace de la prevención una tarea constante. Es crucial evitar crear ambientes que propicien su escondite.
Para prevenir la presencia de la araña violinista en el hogar, se recomienda:
- Revisar grietas o paredes con aperturas, pues son escondites perfectos.
- Limpiar de manera constante las habitaciones del hogar, especialmente aquellas zonas de poco movimiento como muebles, cuadros y sótanos.
- Evitar acumular cajas, ropa o cualquier objeto que no se necesite, ya que generan refugios ideales para el arácnido. La limpieza y el orden son las mejores defensas contra esta especie.
Adoptar estas medidas de prevención es la forma más efectiva de evitar un encuentro con la peligrosa araña violinista.
La efectividad del tratamiento depende directamente de la rapidez con la que se administre el antídoto tras el piquete. Por ello, la concienciación sobre la existencia y el peligro de la araña violinista es crucial. Si vives en zonas de alta incidencia, la vigilancia debe ser una práctica regular en tu hogar.
La toxicidad del veneno, conocido como esfingomielinasa D, puede causar loxoscelismo cutáneo o, en casos graves, loxoscelismo sistémico, afectando órganos vitales. Esta es la principal razón por la que una mordedura de araña violinista nunca debe subestimarse ni tratarse con remedios caseros.
