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Plaga bíblica: miles de de ratones provocan caos en Australia

Plaga bíblica: miles de de ratones provocan caos en Australia

Plaga bíblica: miles de de ratones provocan caos en Australia

La zona norte de Nueva Gales del Sur sufre la peor plaga de ratones en décadas, que afecta tanto a agricultores como a supermercados, hospitales y hoteles de la provincia australiana.

Por Raúl Luna

19/03/2021 09:21

Una plaga de ratones de proporciones apocalípticas está generando serias afectaciones en la provincia de Nueva Gales del Sur (NSW), en Australia, donde los productores agrícolas oran porque llegue el final de la invasión de roedores que se suma a la sequía, los incendios y COVID-19.

Según reportes obtenidos por La Verdad Noticias, se trata de la peor plaga de ratones que Australia enfrenta en décadas, que sigue a un año de abundante cosecha de granos en la región.

Videos difundidos en redes sociales muestran a los pequeños roedores pululando alrededor de una granja en la ciudad de Gilgandra, donde agricultores afirman sentir y observar la presencia de miles y miles de ratones que corren bajo el suelo en busca de alimento. Una pesadilla.

Otros residentes detallan lo desagradable de despertar por las mañanas con el hedor a excremento de ratones en sus almohadas, además de cientos de ellos infiltrándose en los muebles y en las paredes de las casas, donde forman nidos.

No pueden huir de los ratones

La afortunada temporada de abundantes lluvias en esta provincia y en el sur de Queensland permitió una excelente cosecha después de años de sequía, pero la afluencia de los nuevos productos provocó la explosión en la población de los ratones.

Los residentes dicen que los primeros enjambres fueron avistados en el norte de NSW en octubre y que la ola se ha extendido hacia el sur desde entonces, creciendo de forma incalculable “en proporciones bíblicas”.

"La siembra de cultivos de invierno está en riesgo y hay un impacto en la salud humana", advirtió la asociación NSW Young Farmers en un tweet, junto con un video que muestra ratones corriendo entre fardos de heno.

Alan Brown, agricultor de Wagga Wagga y miembro de la Asociación de Agricultores de Nueva Gales del Sur dijo el jueves que la plaga ya ha cubierto de manera “absoluta” la mitad norte del estado, y tiene el potencial para extenderse aún más, con conocidos y amigos granjeros “inundados” con los ratones.

"Están causando problemas serios ahora, y la gente es mordida", dijo. "Las ratas están en un nivel molesto, pero los ratones están en proporciones de plaga, particularmente en el norte, oeste y suroeste del estado".

Grandes pérdidas económicas

Brown explicó a The Guardian Australia que uno de sus compañeros le contó que había perdido una cosecha entera de mil toneladas de sorgo valorada entre 200.000 y 300.000 dólares, todo por culpa del apetito insaciable de los invasores.

Dijo que pese a las cinco ocasiones en las que se arrojó cebo envenenado para intentar reprimir a los ratones, estos simplemente siguieron apareciendo y se comieron el lote completo trepando por los tallos y masticando las espigas “y había más ratones en el suelo” para liquidar lo que caía.

La gente está capturando ratas por cientos en granjas y zonas residenciales.

El turismo, que ya había empezado a ver las afectaciones por la pandemia, está redoblando sus esfuerzos para mantener a los ratones fuera de las habitaciones. A mediados de enero, una tenista que participaba en el Abierto de Australia fue acusada de alimentar a los ratones que corrían alrededor de su habitación de hotel.

Invaden también los supermercados

Las escenas de terror se extienden también a los supermercados, donde los ratones entran y se comen todo lo que hay a la vista. Nav Singh, dueño de un supermercado en la pequeña ciudad Gulargambone dijo a ABC que sus labores de captura los han llevado a atrapar entre 400 y 600 ratones por noche.

 Muchos residentes confían en el supermercado local para cubrir sus necesidades diarias, pues las grandes cadenas se encuentran a al menos una hora en automóvil hasta la ciudad de Dubbo.

Singh dijo que la limpieza diaria de los excrementos y el desorden que producen los invasores lo obligan a trabajar seis horas extra al día, pero incluso doblando turnos le ha sido imposible eliminar el olor porque los ratones se están muriendo dentro y “la gente se va a otra parte a comprar sus comestibles.

El comerciante estimó que los daños causados le han quitado entre 20.000 y 30.000 dólares en productos de almacén.

Contó que los ratones se han ensañado con las reservas de papel higiénico que la tienda ha tenido que guardar en contenedores y neveras. Prácticamente todo lo que no sean alimentos enlatados ha quedado a merced de las mordeduras de los roedores, aún así Singh afirma que sigue recibiendo a sus clientes más leales: “aceptan el olor porque saben por lo que estamos pasando”, dijo.

Detectan extraña enfermedad relacionada con ratones

La directora de salud pública del distrito de salud local de Western NSW, Priscilla Stanley, le dijo a ABC que había recibido un informe de coriomeningitis linfocítica, una enfermedad relacionada con el ratón.

"La enfermedad está relacionada con los ratones, pero es muy rara", dijo a ABC. "La gente describió el dolor en los ojos rojos como un síntoma".

La funcionaria dijo que la plaga apenas está desarrollándose.

Según The Guardian, la plaga ha provocado al menos tres hospitalizaciones por mordeduras en NSW, pero los animales también se han colado en los hospitales y en los hoteles. Las administraciones han intensificado sus procedimientos con trampas, colocando repelentes con olores y bloqueando las puertas y ventanas para protegerse.

Un vocero del distrito de salud local dijo que se trata de “un hecho natural” en la provincia, por lo que el personal de hospitales y otros centros de atención están tomando medidas como una mayor frecuencia en la eliminación de los desechos de alimentos, limpieza de jardines y césped alrededor de los edificios y el bloqueo de los agujeros de drenaje, de ladrillos y otras cavidades.

Piden ayuda del gobierno

James Jackson, quien preside la Asociación de Agricultores de Nueva Gales del Sur, dijo que estaban pidiendo nuevas soluciones junto con el gobierno estatal, mientras pedían la Autoridad Australiana y de Plaguicidas y Medicamentos Veterinarios (APVMA) un permiso de uso de emergencia para tratar los granos no esterilizados en las granjas locales con fosfuro de zinc.

"[El permiso] reducirá el costo del programa de envenenamiento y de hecho dará permiso para ponerlo en campos en barbecho", dijo.

Los granjeros también quieren que se le ponga atención a sus necesidades financieras debido al alto costo de controlar a los ratones. “La severidad de la actual plaga ha resultado en la necesidad de múltiples aplicaciones de cebo aéreo y terrestre en las regiones de cultivo”, dijo Jackson.

Algunos granjeros también obtuvieron permisos especiales para regar cebos con drones.

Mientras se acerca la temporada de siembras, los granjeros organizados están pidiendo que al menos se les reembolsen los productos rodenticidas o que se les dé un subsidio que cubra la compra de cebos terrestres y aéreos.

No existe forma de controlar la plaga

El ministro de Agricultura de Nueva Gales del Sur, Adam Marshall, dijo a ABC News que el gobierno aún no ha identificado un método de control que sea lo suficientemente eficaz para echar a los invasores de cuatro patas lejos de la economía rural. Simplemente no ha habido sugerencias claras sobre cómo enfrentar el problema.

"Esto muestra lo difíciles que son los ratones de manejar”, dijo Marshall.

El funcionario agregó que para que la respuesta llegue lo más pronto posible será necesaria la intervención de la APVMA, de lo contrario recurrir a instancias federales o encontrar “una solución no aprobada” para que los agricultores australianos tengan una forma de defenderse de la plaga de ratones.

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