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¡OMG! TV rusa descubre circuito que espía baños de mujeres

por La Verdad

Agencias / Diario La Verdad México, D.F.- ¡OMG! TV rusa descubre circuito que espía baños de mujeres El 27 de junio, el canal independiente de noticias ruso TV Rain (“Dozhd”) publicó un informe de investigación sobre una red de cámaras ocultas en baños de mujeres en Moscú. La filmación circula por Internet por todo el mundo, mientras que las mujeres que aparecen en los videos lo desconocen. Un pequeño grupo de mujeres, liderado por Polina Anisimova y ayudada por un informante anónimo y su acompañante pirata informático, está luchando, intentando que las leyes del orden rusas tomen parte en el asunto. Con el permiso del canal de televisión, RuNet Echo presenta a continuación una traducción completa del informe de TV Rain.

¡Cómo si fuera un capitulo de una serie de TV!

El 12 de junio en la tarde noche, un usuario desconocido de Vkontakte con un perfil en blanco y una foto del rapero ruso Pasha Tekhnik envió a Polina Anisimova una fotografía de su cara y le preguntó si era ella la que aparecía en la foto. Ella no se conecta demasiado y no leyó el mensaje hasta más tarde por la noche. Cuando finalmente miró, aparecía ella en la imagen. Aparecía su jersey, su marca de nacimiento y su peca en la cara. Sin embargo, no podía recordar cuándo o cómo se había hecho esa fotografía. Estaba segura de no haber subido una foto como aquélla en internet; ahora, alarmada, le enseñó el mensaje a su novio. Al principio, se lo tomaron como algún tipo de broma macabra o un nuevo tipo de chantaje online, así que buscaron en Google formas en la que Vkontakte puede ser usado para extorsionar a personas. Una vez que Polina confirmó que era ella la que aparecía en la foto, la cuenta anónima le envió muchas más fotos con un mensaje que decía que tenía “malas noticias” para ella y le explicaba que “se había convertido en una víctima, tal y como sus seres queridos”. En las imágenes, una joven orinaba en un baño con azulejos blancos y marrones. Anisimova estaba incluso aún más confusa, no quería creer que fuera ella. La cuenta anónima no la chantajeó ni la amenazó; simplemente, la alertó de que ella, como muchas otras jóvenes, estaban siendo víctimas de una operación con cámara oculta. Las extrañas fotografías iban acompañadas de una marca de agua que rezaba “Zona oculta”. Buscando esta frase en internet, Polina y su novio no tuvieron ningún problema para encontrar en una página web de torrent cientos de videos grabados utilizando cámaras ocultas en baños de mujeres. No muy tarde, Anisimova se reconoció a ella misma en la imagen en miniatura de uno de los videos. Ya no tenía ninguna duda: en el video aparecía su bolso, sus vaqueros azules y sus nalgas desnudas. Lo único diferente era su pelo largo, que había cortado hacía dos años. Así fue como Polina se enteró de que existía en Internet un video pornográfico desde, al menos 2014, con ella como protagonista y grabado sin su conocimiento. Al siguiente día, Polina publicó toda su historia en su página de Facebook. “Si me mantengo en silencio, esta historia podría convertirse en las bases para chantajearme más adelante, incluso si no he hecho nada, como miles de otras víctimas”, escribía. Los medios de comunicación pronto se hicieron eco de su historia y decidieron investigar por su propia cuenta y esto fue lo que encontraron.

Cámaras ocultas en ¿Baños Públicos?

Una rápida búsqueda en internet basto para demostrar la cantidad de pornografía disponible de cámaras ocultas o grabaciones de mujeres utilizando baños públicos en cafeterías o centros comerciales, mujeres en probadores y otros videos similares. El mercado para este contenido –voyeurs– son personas que consiguen la excitación sexual espiando a los demás; un subgénero de la pornografía voyeur son los videos con cámara oculta de mujeres orinando. Un hacker informático que consiguió introducirse en un foro cerrado de voyeurs en internet. Dice que la mayoría de voyeurs tienen entre 35 y 60 años y operan bajo las reglas de una sociedad secreta. En las páginas webs en las que se comunican e intercambian videos, hay varios niveles de acceso al contenido; además, registrarse para unirse a la comunidad es bastante difícil. Claramente, la comunidad se ha construido para asegurar la máxima clandestinidad. El grupo tiene también sus propias leyendas y héroes por “mejor contenido” y “mejores ángulos [de cámara]”. Los videos  se venden en páginas web cerradas de voyeurs con complicados sistemas de registro. Algunos de ellos están disponibles también en páginas porno normales. El registro de estas páginas no es gratuito y puede llegar a costar hasta cientos de dólares. Los foros de voyeurs pueden dividirse en grupos “abiertos” y “cerrados”, dependiendo de la complejidad del proceso de registro. En estos grupos, los miembros intercambian historias sobre sus experiencias grabando y espiando, comparten sus propios videos y otros materiales encontrados online y se aconsejan unos a otros sobre el mejor equipo para espiar en baños. La mayoría de los voyeurs tienden a pensar que no están haciendo nada malo; sin embargo, muchos temen por su propia seguridad, por lo que pasan mucho tiempo tratando el tema de la protección de sus caras.

El operativo que desencadeno una gran problemática

Un “operario” conocido por el nombre de “Uchebnik” (“Libro de texto”) ha pasado muchos años grabando con cámaras ocultas en baños públicos. Hasta aproximadamente 2009, pertenecía a una página web con videos de pago grabados en baños de cafeterías y colegios. Cabe mencionar que antes de que el video protagonizado por Polina llegara a la web porno de torrents, fue vendido en el sitio de pago  Hidden zone [zona oculta, en español], como lo prueba la marca de agua de la grabación. Hidden Zone es una de las fuentes online más grandes especializadas en contenido para voyeurs. Según los datos aproximados de SimilarWeb (una plataforma que mide y analiza las estadísticas usuario-compromiso para páginas web), más de 90.000 personas visitaron  Hidden Zone entre abril y mayo de 2016 Muchos seguidores de la pornografía voyeur sueñan con conseguir el acceso a  Hidden Zone, pero es un proceso complicado, gracias al registro en varios pasos de la web y la frecuencia con la que la web bloquea cuentas que utilizan contraseñas robadas. Una carpeta con videos del 2011 contiene gran variedad de filmaciones. Algunos de los videos fueron grabados desde el interior de fosas sépticas de baños portátiles, mientras que otros muestran baños con brillantes azulejos. Estas localizaciones no aparecen en las últimas “temporadas”. En la carpeta de 2011, encontrarás videos grabados en baños que son idénticos al del video de Polina Anisimova y, al menos, al de una mujer más descubierta por su informante anónimo. La segunda mujer dice que éste es el baño de la cafetería Shokoladnitsa cerca de la estación de metro Oktyabrskaya de Moscú. Este lavabo aparece en cientos de videos de otras “temporadas”. Una de las cámaras parece haber sido instalada en la papelera cerca del retrete y, en algunos videos, una bolsa de basura negra cubre parcialmente la cámara. Este lavabo aparece en cientos de videos de otras “temporadas”. Una de las cámaras parece haber sido instalada en la papelera cerca del retrete y, en algunos videos, una bolsa de basura negra cubre parcialmente la cámara. Otro caso es el de tres baños de Shokoladnitsa situados en la calle Tverskaya, Lomonosov Prospekt y cerca de la estación de metro Paveletskaya. Buscando fotos geolocalizadas en Instagram, es posible ver cómo el interior del baño del Shokoladnitsa en Tverskaya se ve igual hace dos años que en los videos que dicen haber sido grabados en 2012, 2013 y principios de 2014. El baño fue remodelado entonces. El baño fue re modelado y ahora luce así. La colección de videos en cuestión fue grabada en, al menos, siete lugares diferentes; sin embargo, todos ellos presentan los mismos azulejos de color beige y marrón, haciendo imposible determinar la localización exacta del baño. Para terminar muchas mujeres contactadas por informantes anónimos han rechazado ir a la policía. “Están en una fase de negación en la que piensan ‘si no digo nada, significa que no ha pasado nada’” intenta explicar su lógica Anisimova. Polina expresa que mostrar al público su problema fue su “mecanismo de defensa natural”. “Estaba enfadada, estaba furiosa, y el resultado natural de mis emociones se convirtió en una publicación [en Facebook]. En este caso, siento como si fuera violencia doméstica.

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