Mundo

Migrantes rumbo a Europa son hallados en medio de vidrios rotos y cenizas tóxicas

Migrantes rumbo a Europa son hallados en medio de vidrios rotos y cenizas tóxicas

Un total de 41 migrantes fueron encontrados entre desechos y residuos tóxicos mientras intentaban colarse en un barco para llegar a Europa.

Por Naye Valdez

23/02/2021 08:53

Algo le pareció mal al guardia que inspeccionaba bolsas selladas de cenizas tóxicas en el puerto de Melilla, uno de los dos pequeños territorios de España en el norte de África. Entonces sacó un cuchillo, abrió la bolsa y encontró una pierna inmóvil, lo que confirmó su sospecha de que había una persona dentro, se trataba de un migrante.

Levantó y dejó caer la pierna varias veces, sin reacción. Pasaron unos momentos. De repente la pierna se echó hacia atrás y un joven emergió de las cenizas, asustado y desorientado, pero vivo.

La inquietante escena de un video difundido el lunes por la Guardia Civil española destacó los grandes riesgos que corren los migrantes y solicitantes de asilo en sus desesperados intentos por llegar a Europa.

Migrantes esperaban llegar a España

Se informó a La Verdad Noticias que, el sobreviviente se encontraba entre las 41 personas que se encontraron escondidas en medio de la carga en la zona del puerto de Melilla el viernes, intentando colarse a bordo de un barco que los llevaría a través del mar Mediterráneo hasta la España continental.

Algunos de los migrantes estaban ocultos en sacos de cenizas tóxicas

Cuatro de ellos fueron descubiertos enterrados en contenedores de reciclaje debajo de botellas de vidrio, algunos rotos con bordes afilados.

Rodeados por Marruecos, los pequeños enclaves de Melilla y la cercana Ceuta han sido un objetivo para muchos inmigrantes africanos durante años. Pero los dos territorios quedan fuera del espacio Schengen de libre movilidad en gran parte de Europa, por lo que muchos de ellos quedan atrapados en su esfuerzo por llegar a suelo europeo.

El puerto de Melilla, donde camiones y contenedores inician un viaje a España que puede durar hasta siete horas, ofrece muchas formas de escapar. Algunos intentan ingresar al área vallada del puerto nadando allí o escondiéndose debajo de los vehículos, saltando sobre ellos cuando disminuyen la velocidad o se detienen en las puertas del puerto.

Otros intentan trepar por las vallas y muros del perímetro, a veces cayéndose y sufriendo lesiones graves.

Con la ayuda de perros de búsqueda y micrófonos para detectar los latidos del corazón, la policía a menudo encuentra personas escondidas en medio de la carga, desde contenedores hasta hormigoneras. Solo este año, la Guardia Civil dijo que ha identificado a 1.781 migrantes que ingresan al perímetro de seguridad del puerto de Melilla; el año pasado, la cifra fue de 11.700.

Aún así, descubrimientos como los de la semana pasada son inquietantes para los oficiales más experimentados.

“Nunca nos acostumbraremos”, dijo Juan Antonio Martín, portavoz de la Guardia Civil en Melilla.

Debido a que la frontera entre los territorios del norte de África de España y Marruecos ha estado cerrada desde que comenzó la pandemia en marzo, es más difícil que los migrantes ingresen. Según el Ministerio del Interior de España, casi 1.500 personas cruzaron ilegalmente a Melilla el año pasado, frente a más de 5.800 en 2019.

Pero los que intentaron salir de Melilla la semana pasada ya estaban en el enclave, dijo Martín. No pudieron tomar los transbordadores de pasajeros ni los vuelos para llegar al continente, ya sea porque no tenían documentos de viaje o porque entraron ilegalmente a España en primer lugar.

Su nacionalidad no fue revelada, pero el portavoz dijo que la mayoría eran de origen marroquí.

Si bien el cierre de Marruecos de la frontera terrestre con Ceuta y Melilla se produjo inmediatamente después de años de intensificación de la seguridad fronteriza, que ya había provocado una gran caída en los cruces ilegales, las Islas Canarias de España en el Océano Atlántico se han convertido en el principal punto de desembarco de personas que huyen de África del Norte y Occidental a Europa.

El año pasado llegaron al archipiélago unas 23.000 personas, la mayoría sacadas de las aguas por el Servicio de Salvamento Marítimo de España, y más de 500 murieron o desaparecieron en el intento.

Y allí, también, los rescatistas a veces se enfrentaban a lo impensable. En diciembre, el diario español El País informó que un nigeriano de 14 años pasó dos semanas aferrado al timón de un petrolero antes de que lo encontrara una lancha patrullera cerca del puerto de Las Palmas, en la isla de Gran Canaria.

Clonan al primer hurón de patas negras en Estados Unidos, ¿salvarán a la especie de la extinción? Síguenos en Instagram para mantenerte informado. 

¡Y no olvides suscribirte a nuestro canal de YouTube!