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FBI: hombre que explotó la bomba en Nashville actuó motivado por la paranoia

FBI: hombre que explotó la bomba en Nashville actuó motivado por la paranoia

El FBI dedicó los últimos meses a la explosión de la mañana de Navidad en el centro de Nashville, y este lunes publicó sus últimas conclusiones sobre el caso, que quedó deslindado del terrorismo.

Por Raúl Luna

15/03/2021 11:15

Anthony Quinn Warner, el hombre de Nashville que se hizo explotar en una casa rodante en el día de Navidad actuó bajo el efecto de la paranoia y teorías de conspiración, pero el FBI no encontró indicios de que estuviera motivado por ideologías políticas.

El FBI hizo estas declaraciones al anunciar el cierre de la investigación sobre el crimen suicida que provocó daños millonarios a varios edificios alrededor de la explosión, que dejó a los investigadores y a la población perplejos ante la aparente falta de un motivo para el ataque.

Según el comunicado emitido por la agencia de seguridad estadounidense, a la que tuvo acceso La Verdad Noticias, Warner actuó por su propia cuenta al construir y detonar  “un artefacto explosivo improvisado transportado por un vehículo", y que "se determinó que sus acciones no estaban relacionadas con el terrorismo", como en un principio de había sospechado.

Según los funcionarios encargados de la investigación, las conclusiones surgieron después de un análisis detallado de más de una tonelada de evidencias recogidas en el lugar de la explosión, tras seguir más de 2.500 pistas relacionadas con el incidente y luego de realizar más de 250 entrevistas.

Atacante de Nashville quería atentar contra su vida

En el mismo comunicado el FBI señala que el estado mental de Quinn Warner estaba seriamente afectado por “factores estresantes en su vida”, como la paranoia, sus propias creencias alentadas por varias teorías de conspiración y “la pérdida de anclajes estabilizadores y el deterioro de las relaciones impersonales”. En su conjunto, estos factores lo llevaron a atentar contra su vida. 

"Con base en el análisis de la información y la evidencia recopilada a lo largo de la investigación, el FBI evalúa que la detonación de Warner del artefacto explosivo improvisado fue un acto intencional en un esfuerzo por acabar con su propia vida", concluyeron los funcionarios.

Warner ha sido descrito como un hombre solitario con problemas de sociabilidad.

Según las autoridades, Warner no tenía la intención de que su atentado con bomba en el día de Navidad provocara algún cambio político o social después de realizarlo, y fue por ello que decidió ejecutarlo aquella mañana de un día festivo en una zona sin residentes para que “minimizara” la probabilidad de “lesiones indebidas”.

Lo guiaron las teorías de conspiración

Un reporte de The Associated Press cita a investigadores que habían considerado el interés de Warner en las teorías de conspiración después de que algunos de sus entrevistados señalaran que el hombre de 63 años creía en la existencia de una sociedad de reptiles que adquieren una forma humana para controlar el mundo.

Informes adicionales sugirieron que Warner había creído en las teorías sobre el daño y control mental del despliegue de las redes 5G, pues la explosión ocurrió cerca de una instalación de AT&T. 

El FBI señala que el hombre discutió sobre viajes para cazar extraterrestres.

Joel Siskovic, vocero del FBI, le dijo al diario Nashville Tennessean que la agencia no encontró evidencias para creer que Warner había elegido estratégicamente el lugar de la explosión porque quería atentar contra los servicios de AT&T. La investigación concluyó que el atacante suicida no tenía un agravio personal contra ninguna persona o empresa en el área.

Lo denunciaron por fabricar bombas en 2019

Poco después de que el FBI lograra identificar al responsable se dieron cuenta de que Warner ya había recibido una visita de la policía en 2019, cuando una mujer, quien entonces era la novia del autor del crimen, reportó a las autoridades que el hombre estaba produciendo explosivos en una camioneta.

Según The Tennessean, las autoridades federales se presentaron en el edificio y realizaron un cateo, pero no encontraron ningún indicio de crimen, además de que la camioneta descrita por la pareja del acusado estaba oculta en un sitio inaccesible, por lo que los agentes no tuvieron oportunidad de examinarla.

Días después del atentado comenzaron a surgir las primeras historias alrededor del responsable. Según informó CBS News, Warner había enviado paquetes que contenían textos y videos que promovían teorías de conspiración a varias personas pocos días antes de la explosión.

La teoría de conspiración señala que los "reptilianos" son descendientes de reptiles que controlan el mundo disfrazados de humanos..

Según las autoridades, los paquetes enviados el 23 de diciembre  contenían al menos nueve páginas escritas a máquina y dos memorias USB en las que Warner almacenó videos. Al menos uno de los paquetes contenía una carta que comenzaba: “Oye, amigo, nunca creerás lo que encontré en el parque”.

“El conocimiento que he adquirido es inconmensurable", continúa la carta. "Ahora entiendo todo, y me refiero a todo, desde quiénes/ qué somos realmente, hasta qué es el universo conocido".

En la carta, el atacante se identificaba a sí mismo como Julio, un nombre con el que Warner solía firmar sus correos electrónicos, e instaba a los destinatarios a reproducir los videos. En los textos se refería a los ataques terroristas del 11 de septiembre y del alunizaje de la NASA, afirmando que ambos eventos “tienen tantas anomalías que son difíciles de contar”.

Repetía también la teoría de conspiración sobre la comunidad de reptiles infiltrados en la sociedad que controlaban al mundo, y defendía la postura de que los extraterrestres han estado atacando a la Tierra desde septiembre de 2011, ataques que han sido encubiertos por los medios de comunicación.

“Nashville y el mundo nunca me olvidarán”

Un hombre identificado como Rick Laude, vecino de Warner, dijo a AP que había tenido una conversación casual con el atacante una semana antes de Navidad. Laude reveló que, durante la conversación, Warner pareció sugerir el ataque cuando le preguntó si Santa “le traería algo bueno para Navidad”, a lo que él respondió: “Oh, sí. Nashville y el mundo nunca me olvidarán”.

El contacto dijo a AP que aunque Warner solía ignorarlo a él y a otros vecinos cuando lo saludaban con la mano, nunca se tomó su actitud como algo personal pues era claro que se trataba de alguien recluido. 

El vecino dijo que nunca creyó que Warner estuviera tramando un atentado.

El sujeto había trabajado como consultor informático para un agente de bienes raíces en Nashville, Steve Fridrich, quien le dijo a AP en un mensaje de texto que Warner había dicho a principios de diciembre que se jubilaría.

La explosión sin sentido 

La explosión que acabó con la vida de Anthony Quinn Warner tomó por sorpresa a toda la comunidad del centro de la ciudad cerca de las 6:30 de la mañana del 25 de diciembre. Elementos de la policía local estaban atendiendo el informe de un tiroteo cuando se encontraron con una grabación que advertía que una bomba explotaría en 15 minutos.

Tras la explosión, que dejó solamente tres personas heridas y daños en 41 edificios cercanos, a Warner tuvieron que identificarlo por los restos de ADN que fueron encontrados en el lugar del incidente. Estos fueron comparados con objetos que la policía encontró en su casa, hasta verificar que se trataba de la misma persona.

A pesar de que el atacante fue la única víctima mortal, el hecho en sí mismo causó un gran impacto en los Estados Unidos, un país marcado por un historial de ataques violentos y terrorismo. Casi tres meses después de la explosión, el lugar en el centro de Nashville permanece cerrado al tráfico y cercas de alambre se alinean en la calle mientras aún siguen los trabajos de limpieza. Anthony Quinn Warner será recordado.

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