Secciones
El enigmático Evangelio de Judas
Mundo

El enigmático Evangelio de Judas

Un manuscrito descubierto en Egipto permite obtener “una visión de Jesús de Nazaret y de Judas Iscariote muy distinta a la que trasmiten los Evangelios que contiene el Nuevo Testamento”, afirma Fernando Klein, doctor en Antropología Social y Cultural.

por Ricardo Segura

El enigmático Evangelio de Judas

El enigmático Evangelio de Judas

En los primeros meses de 2006, la presentación por parte de la National Geographic Society de su trabajo de restauración y traducción de un libro denominado el Evangelio de Judas,  y un documental sobre este mismo manuscrito que se creía perdido, produjo un considerable revuelo en el mundo.

“Su lectura, luego de dieciséis siglos, permite obtener una visión de Jesús de Nazaret y de Judas Iscariote muy distinta a la que trasmiten los Evangelios que contiene el Nuevo Testamento en la Biblia”, señala el doctor en Antropología Social y Cultural, y Máster en Sociología, Fernando Klein Caballero.

Este investigador uruguayo, autor de “Los Evangelios Gnósticos”, “Jesús Apócrifo”, “La Biblia desnuda”,  “La iglesia de papel”, “El Evangelio de Qumrán”  y “Los Evangelios Prohibidos”, y miembro de la American Anthropological Association (AAA), de la European Association of Social Anthropologists (EASA) y de  la International Sociological Association (ISA), es uno de los grandes conocedores y principales investigadores en idioma español del Evangelio de Judas.

“Esta obra se inscribe en la tradición gnóstica, una de las sectas que componían el universo inicial y fecundo del cristianismo. Estos textos se caracterizan por lo hermético de su lenguaje, por sus alegoría y su difícil comprensión”,  asegura Klein.

En este Evangelio, un manuscrito formado por trece planchas de papiro encontradas en Egipto, en una zona situada a orillas del río Nilo, el gran traidor que era Judas Iscariote es presentado como el mejor amigo de Jesús y el encargado de iniciar su Pasión, según Klein.

El manuscrito encontrado en  Egipto está escrito en lengua copta y se puede datar hacia el año 200 d.C., según Klein.

Este antropólogo explica que este Evangelio ya era mencionado en los escritos de Irineo, obispo de Lyon hacia el año 180  d.C., donde se lee sobre la secta que lo produjo (los gnósticos) lo siguiente: “produjeron historias ficticias de esta clase, del estilo del Evangelio de Judas”.
 
Según este reconocido antropólogo de Montevideo, la obra nos ofrece una visión completamente diferente a la establecida sobre el vínculo entre Jesús y Judas. 

El profesor uruguayo dr. Klein examinando un antiguo rollo en hebreo para conocer su opinión.

“El propio Jesús habría pedido a Judas que lo “vendiera” a las autoridades, y le habría dicho  que así cumplía, de entre todos los discípulos, la labor más importante: ayudarlo para que se lograra su plan”, señala. 

“El Evangelio de Judas dice con toda claridad: “Tú los sobrepasarás a todos. Tú sacrificarás al hombre que me recubrió. Es decir, Judas habría ayudado a Jesús a liberar su espíritu del envoltorio carnal, con lo cual se puede transformar la visión clásica de Judas” apunta Klein.

NUEVA VERSIÓN DEL COMIENZO CRISTIANO.

Gracias a esa “tarea”, el cristianismo comenzaría a dar sus primeros pasos: Judas habría ayudado a poner  el “punto final” al ministerio de Jesús, para dar lugar al momento de la Pasión, de acuerdo a las investigaciones de Klein.

Según el especialista, “esta visión contradice la imagen que han trasmitido los cuatro Evangelios sobre este discípulo, quien en esos textos traiciona a Jesús y lo entrega a los sacerdotes (Mateos 26:47, Marcos 14:44; Lucas 22:47), y el texto gnóstico lo convierte en el mejor amigo de Jesús, en el único que sabía quién era realmente y en su elegido para ayudarlo a completar su misión”.  

Es importante distinguir entre lo que son los escritos llamados “canónicos” y aquellos denominados “apócrifos”, indica Klein.

Explica que, usualmente, se consideran como escrituras canónicas esencialmente a aquellas que fueron escritas “inspiradas” por Dios. 

“Todas aquellas obras que, presentando una estructura similar tuvieron un origen “no Divino” y que fueron dejadas fuera del canon (listado de libros aceptados), excluidas de la Biblia, tienen el nombre de apócrifas (su significado literal sería “oculto”, “secreto”)”, prosigue.  

Según Klein “debemos considerar que, hasta dónde se sabe, Jesús no dejó palabra escrita sobre sus acciones o dichos: lo que sabemos del ministerio de Jesús, la Pasión y su crucifixión, surge de escritos que son posteriores a él”.

“Por un lado tenemos los Evangelios del Nuevo Testamento (Marcos, Lucas, Mateo y Juan) y, por otro, diversos escritos que luego no fueron aceptados: los apócrifos”, precisa. 

““Canónico” y “apócrifo” son el resultado de un proceso histórico que se extendió por varios siglos y durante el cual, obras que inicialmente fueron canónicas, luego pasaron a la categoría de apócrifas y viceversa”, señala.

Klein pone como ejemplo de este proceso, el Evangelio de Juan, que se incorporó el último como canónico y cuyo contenido muestra muchas diferencias con el de los otros Evangelios. 

“Hubo obras que presentaban serias dudas a la Iglesia, pero que finalmente fueron incorporadas al canon cristiano, como la Epístola a los Hebreos, el Libro de Santiago y el Libro de las Revelaciones o Apocalipsis. El Evangelio de San Juan fue el que tomó mayor tiempo en ganar aceptación”, de acuerdo a Klein.

Según este antropólogo social, el Evangelio de Judas es producto del movimiento de los gnósticos, que tuvo su mayor auge hacia el siglo II y III d.C. El gnosticismo era un conjunto de doctrinas religiosas que incorporaban enseñanzas de origen iranies, judeo-cristianas, caldeas, babilónicas, egipcias e hindúes.

Una mujer observa las páginas del manuscrito correspondiente al Evangelio de Judas en el museo de la National Geographic, en Washington DC.

LAS SORPRENDENTES CREENCIAS DE LOS GNÓSTICOS.

“Dicho movimiento mantenía una serie de creencias que los distinguían de todos los demás: por ejemplo, Dios era llamado Demiurgo, el creador del mundo y de la carne, pero era un ser de naturaleza caída que había logrado ser adorado por los hombres”, explica Klein.

Añade que “cuando el Demiurgo fuera sometido finalmente al “verdadero” Dios, el mundo material sería destruido y sobrevendría la restauración universal”. 

“Para los gnósticos, Jesús era un hombre corriente que, en el momento de su bautismo recibió una virtud especial del Dios supremo, virtud que lo abandonó antes de su Pasión, para que el Cristo permaneciera impasible y siguiera existiendo espiritualmente (Jesús el hombre, por otra parte, habría muerto en la cruz)”, señala Klein.

“Los gnósticos rechazaron prácticamente todos los sacramentos, en especial, la Eucaristía. Desechaban como posible la resurrección de Jesús y fueron denostados por la Iglesia y perseguidos, finalmente, como herejes”, asegura.

“Judas Iscariote era el único apóstol originario de Judá, pues los demás eran galileos. Jesús sabía de la traición de Judas pues lo anuncia en la comida de Pascua y lo señala en la mesa como el traidor que lo entregará a las autoridades”, señala Klein.

Los Evangelios no concuerdan en el motivo de la traición: si hubo de por medio dinero o no, y el precio de treinta monedas de plata sería una reinterpretación de Zacarias (11:12) “Yo les dije ‘si ustedes quieren, páguenme mi salario: si no, quédense con él’ Y le dieron treinta monedas de plata”, documenta Klein. 

“En el Evangelio de Lucas, se indica que la traición ocurrió porque Satanás entró en Judas antes de la cena de Pascua  pero, según el Evangelio de Juan, Satanás  entró en él en plena cena. Satanás, por otra parte, no es mencionado ni en el Evangelio de Mateo ni en el de Marcos y, finalmente, Mateo dice que Judas se ahorcó,  pero Lucas contradice lo anterior, afirmando que Judas se habría despeñado, reventándosele las entrañas”, de acuerdo a Klein.

El experto añade que,  “según Mateo, el campo donde muere Judas es comprado por los sacerdotes después del suicidio del apóstol; pero, según los Hechos de los Apóstoles, es el propio Judas el que compra el campo”.

“El Evangelio de Judas ha causado gran polémica en la Iglesia cristiana”, explica el doctor Klein a Efe desde El Cairo (Egipto), donde está efectuando una serie de investigaciones sobre los Evangelios apócrifos y otros elementos relativos a la religión cristiana.    

“Hemos trabajado con el History Channel (https://youtu.be/CIF0nKQIxLk) , así como con la National Geographic y con la BBC of London, sobre esta temática, que he traído al idioma castellano con gran satisfacción”, señala Klein.

EL AMIGO DE JESÚS.  

“La situación de Judas como el compañero y amigo de Jesús contradice plenamente las enseñanzas de los Evangelios canónicos aceptados por la Iglesia cristiana”, según Klein. 

“En este caso Judas pasaría a ser amigo de Jesús y ayudarlo a emprender su camino y desarrollar  su martirio, sin que Jesús haya muerto necesariamente después de eso”, declara.  

“De la misma época que el de Judas, es el Evangelio gnóstico de Marión o de María, donde María Magdalena se presenta como la novia o la esposa de Jesús”, señala Klein a Efe.

“Estamos descubriendo continuamente nuevos materiales que apuntan a una realidad que es muy diversa y distinta a la que ha indicado desde hace varios milenios la Iglesia cristiana”, adelanta Klein a Efe.

“Al contradecir estos discursos uno se coloca en una palestra con grandes polémicas y ciertas dificultades, pero procuramos traer luz sobre estos temas sin ningún tipo de interés contrario a la Iglesia o a cualquier institución o religión. Simplemente vamos desvelando lo que la Ciencia nos ha enseñado e indicado”,  señala este investigador.

Según Klein, “la Iglesia cristiana estipula o maneja la idea de que todo esto del Evangelio de Judas es parte de los Evangelios Gnósticos y que se encierra en una percepción del mundo desde el gnosticismo, pero la realidad es que son escritos que datan del 140 al 200 d.C. y no mucho más allá de esos años, y que han permanecido intocados por la mano humana”.

“Por su parte, los Evangelios canónicos, como los de Lucas, Mateo y Marcos, son todos posteriores, y han sido escritos y transcritos una y otra vez, hasta llegar hasta épocas donde su escritura ha quedada fija”, señala.  

“Entonces, a la hora de elegir en qué tener fe o en qué creer,  ¿optaremos por el escrito más próximo a la vida de Jesús y que no ha sido tocado desde entonces, o por escritos que han sido modificados una y otra vez  por motivos de poder o debido a que han sido objeto de falsa transcripción, dificultades o errores?”, se pregunta el autor de “Los Evangelios Gnósticos”.

“Estas ideas que manejamos desde el Buró de Historia y Arqueología de Francia,  de Inglaterra y, desde hace poco, también con Egipto,  contravienen la doctrina cristiana, pero procuramos traer la verdad a través de la Ciencia y de los conocimientos que tenemos de arqueología. Nuestro ánimo no es estar en contra de ninguna institución”, concluye Klein en entrevista con Efe

Temas

  • mundo
  • Evangelio de Judas

Comentarios

Te puede interesar