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Casinos operan con frivolidad pese a la tragedia

por La Verdad

Casinos operan con frivolidad pese a la tragediaRedacción / La Verdad Noticias. El hotel-casino Mandalay Bay en Las Vegas, siguió operando y sigue, tras la masacre perpetrada por un sujeto armado que disparó hacia una multitud desde la ventana de su habitación en el piso 32 y que según cifras oficiales hasta el momento van 59 fallecidos y más de 500 heridos.Testigos de los hechos dijeron que mientras afuera todo era conmoción y gritos, dentro del hotel y casino celebraban su "Happy Hour" con algarabía tratando de forzar -a un punto casi incómodo- un ambiente de normalidad.De cualquier forma, los apostadores en el Mandalay -escenario del peor tiroteo en la historia moderna de Estados Unidos- no pretendían parar de jugar por estos hechos de violencia.
"Estoy tratando de no pensar en lo que pasó, me siento horrible por la gente involucrada y mis oraciones y pensamientos están con ellos y sus familias", dijo otro de los testigos, Bill Cook, de 48 años.
La habitación de Cook estaba en la fachada opuesta al lugar desde donde disparó Stephen Paddock, pero dijo que se enteró de lo ocurrido por un mensaje enviado a su celular por los organizadores del evento al que acudió.Contó que oficiales de la tropa de élite SWAT pasaron por su habitación a eso de las 3:00 (10:00 GMT) para chequear que todo estuviera bien y que no hubiera resultado herido.
"Es casi surrealista, honestamente. Estoy seguro que volveré a Las Vegas en algún momento. Creo que hicieron un buen trabajo para mantener la situación bajo control. Da miedo pero hay tantas cosas pasando en el mundo, que si dejas que esto te afecte, tendrás que siempre estar escondido en una esquina", dijo.
 

La vida sigue

Veronica Haig, de Round Rock, Texas, viajó a Las Vegas con su esposo Robert también para una conferencia y tenían pensado quedarse de vacaciones.Indicó que la mañana del lunes sintió un "ambiente sombrío". "Me asombró que todo el mundo estuviera aquí. Le he agradecido a todos por haber venido a trabajar", señaló la mujer de 42 años.Pero no tiene intención tampoco de recortar su viaje. "En este momento nos vamos a quedar, a lo mejor nos divertimos un poco", señaló. Joanice Green, fumando un cigarrillo y jugando en máquina tragamonedas, se veía afectada, pero su respuesta fue estoica.
"Va a haber locos en todas partes, estas cosas pueden pasar a cualquier momento, y hasta en el patio trasero de tu casa", indicó la mujer de 45 años, proveniente de San Francisco."De ahí que esto no me va a impedir hacer lo que vine a hacer, aunque es triste. Ayer pasé buena parte de la noche llorando, por todas las víctimas", afirmó.
Finalmente, se sabe que hasta el momento los casinos operan con normalidad, con la confianza de sus propios “sistemas de seguridad” que no impidieron la masacre del lunes.Cabe mencionar que en septiembre de 2016, el magnate de casinos Steve Wynn ya alertó de que Las Vegas es una “ciudad objetivo” de ataques indiscriminados y divulgó una serie de medidas de seguridad, que incluían detectores de metales invisibles y efectivos especialmente entrenados para prevenir la violencia contra las multitudes.Los propietarios de los casinos llegaron a decir que estaba "obsesionado" con la seguridad.

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