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Así empacan 150 mil bolsitas de cocaína al día

por La Verdad

Redacción Web/ Diario la Verdad

CIUDAD DE MÉXICO.- Un grupo de narcotraficantes utilizaba dos máquinas industriales para embalar 150 mil bolsitas de cocaína al día en Vila Alpina, al este de São Paulo, en Brasil.

Según la policía, los equipos fueron incautados este lunes en una casa de alto estándar rentada en dicho barrio.

Tres personas fueron detenidas en el inmueble: un hombre de 40 años que sería el responsable de administrar la "producción", una estudiante de economía de 22 años y una mujer de 42, conforme al diario Folha de S. Paulo.

Otra mujer, de 28 años, fue detenida en una casa en Indaiatuba, a 98 km de São Paulo.

Según el delegado André Figueiredo, de la Primera Comisaría del Departamento Estadual de Prevención y Represión al Narcotráfico (DENARC por sus siglas en portugués), los traficantes adaptaron máquinas usadas en la industria para envasar bolsitas de mostaza y cátsup.

Las máquinas estaban en una edificación al fondo de la casa, la cual contaba con un aislamiento acústico para que el ruido no llamara la atención de los vecinos.

Según los agentes, el estupefaciente llegaba por la noche en bolsas y el trío colocaba la cocaína en polvo en el equipo, que envasaba, en cada bolsita, 1 gramo.

La droga era retirada para su distribución, en barrios de la periferia, cada jueves y viernes.

Cada paquete era vendido por 10 reales, cerca de 3.06 dólares o 55 pesos mexicanos, conforme a la investigación.

Es prácticamente una industria de envasado y distribución de droga. Antiguamente el trabajo era manual. En este caso, la mano de obra es poca, el beneficio es muy grande, tienen un control más grande y no tienen pérdida de droga. Es la modernización del tráfico de drogas", señaló Figueiredo.

Añadió que las pesquisas comenzaron después de que el equipo de investigación observó que el envase de la droga era diferente y no era manual.

La investigación duró cerca de tres meses.

Se incautaron en total unos 270 kg de cocaína; diez kilos estaban en la casa de Indaiatuba, todavía no envasados, y el resto estaba listo para la venta.

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