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"Le pido a Dios que me deje a uno" Padre lamenta la muerte de uno de sus hijos en Tlahuelilpan

Esta catástrofe ha afectado directa e indirectamente, pues se sabe de un padre afligido que llora la muerte de uno de sus hijos y teme por la vida del otro. Se tratan de los hermanos Misael, de 24 años y Víctor Hernández de 16, ambos de oficio carniceros, bajaron de su camioneta un tambo de 20 litros para llenarlo de gasolina.

por La Verdad

"Le pido a Dios que me deje a uno" Padre lamenta la muerte de uno de sus hijos en Tlahuelilpan

La tragedia que se produjo tras la explosión en el ducto de gasolina ordeñado en el Municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, sigue sumando víctimas, pues hasta el momento se suman 71 personas muertas y 75 heridos, por lo que se ha convertido en una desgracia nacional.

El pasado jueves por la noche cerca de 800 personas se dieron lugar armadas con bidones y garrafones para abastecerse de la gasolina en las tuberías, pero la conmoción de la multitud combinada con la desesperación de conseguir el combustible tuvo un fatal desenlace, en el que fallecieron decenas de personas a causa de la explosión, entre las que se incluían niños, personas de la tercera edad e incluso perros.

"Eran buenos. Nunca les metí un mal consejo. Son carniceros. Venían de trabajar y vieron el montón de gente y se les hizo fácil acercarse y les agarró la lumbre”.

Esta catástrofe ha afectado directa e indirectamente, pues se sabe de un padre afligido que llora la muerte de uno de sus hijos y teme por la vida del otro. Se tratan de los hermanos Misael, de 24 años y Víctor Hernández de 16, ambos de oficio carniceros, bajaron de su camioneta un "tambo" de 20 litros para llenarlo de gasolina.

Durante el siniestro Misael falleció casi al instante, mientras que Víctor sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en el 80% de su cuerpo, por lo que las posibilidades de sobrevivir son extremadamente escasas.

"Está muy grave. No hay esperanza. Le pido mucho a Dios que siquiera me deje a uno", Fue la declaración que su padre dio en las instalaciones del Hospital Pediátrico Tacubaya.

Según las declaraciones del padre de los jóvenes, ellos no llegaron con intención  de robar gasolina, pues dijo que iban de paso y decidieron aprovechar.

Así mismo hubo muchos afectados que simplemente estaban en el lugar y la hora equivocados, como es el caso de Juan Alberto Martínez, un joven de 15 años que se desempeñaba como ayudante de albañil, el cual estaba saliendo del trabajo cuando fue alcanzado por la explosión.

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