Secciones
México

Joven sin piernas quería rescatar a Frida Sofía

por La Verdad

Agencias/Diario La Verdad Ciudad de México.- Joven sin piernas quería rescatar a Frida Sofía, para Víctor Serrano de 23 años fue un hecho muy triste que jugaran de esa forma con las personas. “El caso de "Frida Sofía" fue muy decepcionante. Me decepcionaron mucho, porque yo no juego con las personas, porque ya tuve una pérdida”. Víctor perdió las piernas por una enfermedad degenerativa y hace unos cuantos meses perdió a su hermano Dasaé, luego del temblor que azotó el 19 de septiembre y tras enterarse de la niña atrapada en el Colegio Rébsamen; salió de su casa para ir a ayudar al rescate de la menor.

“Me decía mi mamá: ‘¿Cómo te vas a meter ahí?’, y yo le respondía: ‘No te preocupes, mamá, yo quiero salvar a esa niña y a todos los que se pueda’”.
Víctor estudiaba ingeniería en sistemas computacionales en la Universidad del Grupo Modelo, pero ya no le alcanzó el dinero para poder continuar con su carrera. Tras el terremoto el joven decidió ponerse un casco de color amarillo, poniéndole su nombre con plumón negro y unos lentes para cubrirse del sol y darse a la tarea de ayudar a remover los escombros ocasionados por el sismo. Luego de la llegada de sus primas Michelle y Fer fue que se pudo rescatar a uno de los menores de la primaria. Queriendo dar con la pequeña "Frida Sofía".

Reacción al enterarse que no existe Frida Sofía

“Pero ellos son niños, por eso me dolió ese caso. Te deja impactado. No es posible que puedan jugar con eso. Porque uno que sabe cuál es el dolor de perder a un familiar..., es algo muy fuerte, pero también le echamos ganas porque no hay imposibles. Yo creo que mi hermano igual hubiera estado con nosotros al cien”.
Víctor y su hermano fallecido eran muy unidos, al igual que con sus primas e incluso daban donativos. Tras el temblor se dedicaron preparar ortas para llevar a la gente y recolectar víveres. No sólo visitó el colegio rebsamen, también fue a Álvaro Obregon 286 donde edificio de seis pisos colapsó con un sinnúmero de personas atrapadas dentro:
“Nadie me ha puesto un hasta aquí. Hemos llegado y lo que hacen ellos yo lo hago: agarro la pala, escombros, cargo. Lo que sea, igual que ellos. Nunca me han limitado a hacer algo porque yo mismo no me limito a hacer las cosas”, arma.
Incluso, cuando llovió por la tarde se colocó una bolsa en las piernas y siguió ayudando a los cientos de voluntarios como él.

Decide ir a Morelos

Después, al día siguiente, decidió que quería ir a Morelos. Víctor y sus familiares juntaron nuevamente víveres para ir a ayudar a la gente más necesitada. Llenaron dos carros de donativos y llegaron a las 10 de la mañana a la zona del desastre. Víctor recorrió las calles deshechas, los terrenos que unos días antes tenían casas. Cuando los víveres se agotaron, Víctor sintió tristeza de no poder ayudar a más personas.
“Me sorprende que en la CDMX están ayudando a miles y en Morelos a 30 o 40 personas... pero se les hizo la promesa de que íbamos a regresar y la vamos a cumplir”.
Al día siguiente, después de recuperarse de las pocas horas que durmieron y al no tener dinero para comprar gasolina, Víctor y sus primas pensaron que en Bellas Artes podrían hacer un show
“Jugar balón, correr, brincar, hacer algo, porque las paletas que vendíamos se las dábamos a los niños”. Pero tres horas después de mostrarle cartulinas a la gente y pedir donativos para los damnificados, sólo recibieron una sudadera. “La gente ya no cree que vamos a dar los víveres, pero la verdad es que no es suficiente”, comenta.
Víctor ha documentado su historia para que la gente sepa que la gente siga contribuyendo, pues la ayuda sigue haciendo falta en las zonas afectadas.  Incluso, le regalaron una silla de ruedas, para que pudiera desplazarse, pero él se la dio a una niña pequeña. El jueves, al sólo tener 150 pesos en los bolsillos, Víctor y sus primas decidieron tomar unas escobas y barrer las calles en su voluntariado.
“He leído un poco del temblor del 85, pero sí se tardaron en reconstruir. Yo sé que esto va a durar meses, y hasta que Dios nos dé licencia vamos a ayudar”, asegura.
“Estamos solicitando ayuda para que alguien nos lleve a Oaxaca”. Y buscan recolectar, sobre todo, ropa para las personas que no tienen para cambiarse luego de perder su casa en los derrumbes. “México nos necesita”, dice Víctor.

Comentarios

Te puede interesar