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El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada
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TERROR: El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada

Un autentico verano de terror fue el de 1977, cuando Peggy Hodgson y sus hijas vivieron la posesión demoníaca mejor documentada de la historia. Conoce el insólito caso del fantasma de Enfield.

por LaVerdad

El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada

El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada

Con palabras de hace 40 años y de testigos presenciales, recordamos lo que se dijo que ocurrió en una casa londinense en 1977, en la que hubo ruidos inexplicables, levitación  y misteriosa posesión demoníaca. Este es el aterrador e insólito caso del fantasma de Enfield.

La historia de terror comenzó cuando Peggy Hodgson, una madre soltera de 40 años llegó a vivir a una casa en la modesta localidad de Enfield, al norte de Londres. El nuevo hogar tenía tres habitaciones y un patio para que sus cuatro hijos pudiesen comenzar una nueva vida luego de la traumática separación de sus padres.

Pero nada de lo que esperaba ocurrió, al contrario, su estadía en el lugar se convirtió en una pesadilla de la que no podían despertar y de la que todo el mundo tenía una opinión. A los pocos días de mudarse a la casa, dos de los niños notaron que algo extraño ocurría ahí.

El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada
El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada

Todo empeoró una noche de agosto de 1977 cuando Janet de 11 años y Johnny de 10, despertaron aterrados y gritando que su cama no paraba de moverse de arriba a abajo. Cuando Peggy llegó al lugar para auxiliar a sus hijos, el aterrador movimiento ya había cesado.

La actividad paranormal fue en aumento

A la noche siguiente la escena volvió a repetirse, pero esta vez los niños contaban que vieron una silla moverse sola y que escucharon fuertes golpes provenientes del suelo de su habitación. La mujer nuevamente acudió a ver qué ocurría y fue entonces cuando notó que un baúl no estaba dónde ella lo había dejado.

A pesar del peso del objeto, se las arregló para moverlo y dejarlo al otro lado de la habitación, pero cuando regresaba a su cuarto vio cómo el baúl se movía sólo y volvía al lugar donde estaba. “Estábamos asustados, pero también intrigados”, aseguró Janet 38 años después en una entrevista.

El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada
El fantasma de Enfield, la posesión demoníaca mejor documentada

“-Mi mamá- Estaba sin habla, la verdad. Ella empujó el insólito baúl hacia atrás y éste empezó a moverse de nuevo. Ella trató de empujarlo de nuevo y no se movía. Así que nos gritó ‘Bien, vamos abajo’. Estábamos muy nerviosos. Había un ambiente raro en la casa. Y entonces comenzaron los golpes”, agregó.

La primera idea de la mujer fue que habían entrado ladrones a la casa, pero cuando se dio cuenta que los ruidos no cesaban y se hacían más fuertes, decidió sacar a sus hijos de ahí y correr hasta la casa de sus vecinos en busca de ayuda. La mujer llegó con sus niños al hogar de Vic y Peggy Nottingham.

Mientras ella se encargó de ayudarla y tratar de calmar a la familia, el hombre que trabajaba en la construcción fue a ver qué ocurría en la casa. “Entré a investigar y no podía distinguir de donde provenían estos ruidos, pues se escuchaban golpes en la pared, en el dormitorio y en el techo” señaló Nottingham, años después.

La posesión demoníaca

En los siguientes 18 meses, el hombre fue testigo de casi dos mil incidentes paranormales que incluían camas, sillones y muebles moviéndose, ruidos y ladridos de perros en habitaciones donde no había ningún animal, entre muchos otros que hasta el día de hoy son un misterio.

Uno de los peores episodios fue cuando Rose, una de las niñas, comenzó a pedir ayuda. “No me puedo mover… está agarrando mi pierna”, gritó la niña desde la escalera donde se veía como tenía de sus piernas estirada. La peor parte se la llevó Janet de 11 años, quien sufrió una especie de posesión.

Incluso su familia aseguró que la habían visto levitar. Pero lo que llamaba la atención era la voz áspera y masculina que salía de su boca y que permanecía hasta cuatro horas con ella. Además del lenguaje obsceno, el supuesto espíritu aseguraba ser Bill Wilkins, el ex propietario de la casa que había fallecido en lugar.

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En un momento incluso describió a la situación exacta en la que había muerto, algo que difícilmente Janet podía saber. El registro de dichas conversaciones sigue disponible hasta el día de hoy. Este caso de terror sigue siendo uno de los más famosos y misteriosos de la historia.

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