Secciones
Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)
Insólito

Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)

Cuatro, cinco, seis; no me encontrareis… Siete, ocho, nueve; estoy más cerca de lo que crees, el insólito caso de la viejita que entra en nuestras historias de terror.

por LaVerdad

Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)

Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)

No sabemos por que, pero ¿por que las viejitas siempre dan miedo en este tipo de historias de terror? siempre para toda ocasión de noche de brujas o Halloween debe haber una mujer de edad adulta. Películas, cuentos, obras de teatro en todos lados dan miedo y no queremos ser grosero, ¡no!, pero te imaginas ir caminando en una calle a obscuras y del otro lado esta caminando una señora o viene atrás de ti, ¿no te mueres de miedo?

Un, dos, tres...

El pequeño Tomas, odiaba que lo dejaran al cuidado de la vecina, una viejecilla de extrañas manías, muchas de las cuales la gente relacionaba con brujería, aun así, los padres del niño no se dejaban llevar por tonterías y confiaban mucho en ella, tanto como para encomendarle su pequeño hijo.

Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)
Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)

Para él, era la más horrible de las pesadillas, no podía pegar un ojo debido a la serie de inexplicables ruidos que siempre se escuchaban en su pequeño departamento, y sobre todo por una terrible canción que ella repetía una y otra vez para acompañar sus pasos.

Un, dos, tres; me oyes pero no me ves…

Cuatro, cinco, seis; no me encontrareis…

Siete, ocho, nueve; estoy más cerca de lo que crees…

El niño entonces se sentía acechado, buscaba alrededor, vigilaba cada rincón, quería esconderse, pero le era prácticamente imposible, pues es bien sabido por todos, que debajo de la cama o el armario están los monstruos y esos eran los mejores escondites. Ni en su casa se sentía seguro, pues la anciana tarareaba todo el día la misma tonada, y Tomas los escuchaba porque ambas casas tenían una pared en común.

Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)
Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)

Con el paso del tiempo, el chico fue creciendo, y el miedo se hizo menos, hasta que una noche, mientras caminaba del trabajo a la casa, un chiflido se hizo eco en la oscura calle que transitaba… la tonada le parecía familiar, pero no podía recordar con exactitud. Hasta que los chiflidos se volvieron palabras:

Un, dos, tres; me oyes pero no me ves…

La sangre del cuerpo del joven, bajó del golpe hasta sus pies, causando tal pesadez que le era imposible moverlos, estaba clavado en el piso, escuchando como un par de pasos se acercaban a su espalda.

Cuatro, cinco, seis; no me encontrareis…

El mismo terror que lo paralizaba, le dio entonces impulso para salir corriendo, casi volando, hasta llegar a su casa. Ahí, un ataque de risa le invadió, se sentía un poco tonto al huir de los recuerdos de su niñez. Así que, después de tomar aire, siguió con su rutina, escuchando primero los mensajes de su contestadora.

Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)
Historias de terror: Un, dos, tres (INSÓLITO)

Tal vez te interese: Historias de terror: "El Necronomicón" el libro maldito de Alhazred (INSÓLITO)

El único era de parte de su madre, pidiendo que asistiera al funeral de la viejecilla. En ese momento, no pudo detener los escalofríos que subían electrizando a la vez todo su cuerpo, y erizándole los pelos al escuchar nuevamente:

Siete, ocho, nueve; estoy más cerca de lo que crees…

Checa todo nuestro contenido de INSÓLITO

Únete a nosotros en Instagram

Temas

Comentarios