Secciones
Se me antojó una cerveza y una familia
Influencers

Se me antojó una cerveza y una familia

Ni Con Frenillos Me Detengo por Adalberto Pereira diseñador gráfico de La Verdad

por AdalbertoPereira

Se me antojó una cerveza y una familia

Se me antojó una cerveza y una familia

Que curiosa frase, para ser sincero fue la primera vez que escuché una cosa así.

A mi parecer es un tipo “todo lo que necesito es eso”.

Estoy rodeado de personas que llevan viviendo solos, gente que ronda mi edad y en cada caso termino admiran­do aspectos de sus vidas por su ajetreada forma de sobrellevarlas.

Problemas hay sin duda, pero quejarse poco o nada es parte de eso. La independencia no es tan fácil como se piensa y yerra quien llegue a creer que sí.

Cuando escuché la frase con la que se titula esta columna, no supe qué decir, fue un chasquido en el cerebro tratando de buscar una refe­rencia coherente en mis experiencias, pero no fue así, no la tuve.

Tardé en reflexionar el singular significado que aquella conjunción de palabras podría significar y cuál habría de ser su contexto exacto sin divagar y sin caer en una tonta generalidad.

Se me antojó una cerveza. Es algo así como, mis cinco minutos Mi­lkyway, “porque mi vida es tan dura, llena de retos y de obstáculos que si el agua es solo para hidratarme y mantenerme vivo, la cerveza es para amortiguar a la deshumanizada sociedad y personas que rodean mi entorno”, cinco minutos para mí y solo para mí.

Se me antojó una familia. Desde que la oí sigo pensando que ésta parte de la frase es la más tierna, pues en ella arraiga un peso que no puedo ni siquiera llegar a imaginar en su totalidad, tratándose de extra­ñar a tu familia con la que ya no vives y que estás apartado de ellos por la lejanía.

Llegar a las cuatro paredes que sueles llamar casa, sin esperar el ¿cómo te fue hoy? de mamá, el ¿qué tal el trabajo? de papá, incluso el ¿tan pronto regresaste? del hermano raro, es una sensación que no consigo enfatizar a falta de experimentarlo.

No hay cama más reconfortante que la familia y abstenerse de tenerla para el bien propio por los sueños de superación y de la satisfacción profesional es admirable, es un reto incluso, pero no es algo imposible.

El haber dicho aquella frase no solo de­muestra el lado de soledad familiar por la cual has estado pasando, sino que deja entrever que no olvidas de dónde vienes y gracias a quienes hoy puedes mantenerte solo. Es una moneda de dos caras, en una está el orgullo de la supe­ración y en la otra la familia que nos reconfor­ta y acompaña siempre en nuestro camino.

La cerveza siempre ayuda a pensar, (claro, para quienes la disfrutan) a que todo es mo­mentáneo, y que lo fácil no se disfruta, que los sacrificios no son en vano y que las recompen­sas por mantenerse fuerte traen satisfacción y felicidad.

Temas

Comentarios

Te puede interesar